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Juicio en la Audiencia Nacional

Jordi Pujol Ferrusola admite que cobraba por "información privilegiada" y se desvincula del origen de la fortuna en Andorra

El primogénito del expresidente asegura que en una reunión familiar recibió "la orden" de gestionar los fondos de la familia

El tribunal libra a Jordi Pujol de responsabilidad por su fortuna en Andorra tras determinar que no está en condiciones de defenderse

La Audiencia Nacional exime a Pujol de declarar por su estado de salud y queda exonerado de la causa contra su familia

La Audiencia Nacional exime a Pujol de declarar por su estado de salud y queda exonerado de la causa contra su familia / ALBERTO PAREDES / EUROPA PRESS / VÍDEO: AUDIENCIA NACIONAL / ACN

Madrid
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Una vez que el tribunal ha adoptado una decisión sobre el expresidente catalán Jordi Pujol Soley, el primer acusado en declarar ha sido su primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, que es quien se enfrenta a la petición de pena más elevada: 29 años de prisión. En él se ha centrado buena parte del juicio que comenzó en noviembre en la Audiencia Nacional, ya que las acusaciones contra la familia pasan, sobre todo, por determinar si los trabajos de asesoramiento por los que cobró cantidades millonarias fueron reales o simulados para justificar el cobro de comisiones ilegales pagadas por empresas para resultar adjudicatarias de obra pública.

En tratar de arrojar luz sobre este punto, que supone la clave del juicio, se ha centrado la primera jornada en la que ha prestado declaración el hijo mayor del exmandatario, quien ha asegurado que sus labores de asesoramiento eran reales y consistían en manejar “información privilegiada en un momento en que no se hacía”. Incluso, al defender su intermediación en la refinería de Repsol en Cartagena (Murcia), ha dicho que se dirigieron a él porque sabían que se “dedicaba al lobby”, lo que le permitió conocer la intención de la petrolera de ampliar esas instalaciones antes de que se hiciera pública.

“Si digo una catalanada, discúlpenme”, ha empezado Jordi Pujol Ferrusola su declaración ante el tribunal, ya que ha optado por utilizar el castellano. El fiscal anticorrupción Fernando Bermejo ha ido al grano: “¿Cuándo tuvo usted conocimiento de los fondos de Andorra?”. El acusado ha explicado que supo “vagamente” en 1976 o 1977 de la existencia de fondos en el extranjero, cuando su abuelo, Florenci Pujol, le comentó que no se preocuparan que no les "faltaría nada”.

Eso sí, ha precisado que no tuvo conocimiento exacto de ello mientras su padre era presidente de la Generalitat ni conoció el origen del dinero. Se enteró, según su versión, años después, tras el fallecimiento de su abuelo, en 1980. Fue en una reunión celebrada en 1990 en la que participaron todos los hermanos, su madre, Marta Ferrusola, y Joaquim Pujol, que era quien hasta entonces había gestionado los fondos de la familia en el extranjero. Su padre no estaba en ese encuentro, ha precisado. “Fue una orden de Joaquim Pujol” que él le sustituyera en la gestión de esa fortuna, ha señalado.

Jordi Pujol Ferrusola, durante su declaración. Juicio a los Pujol en la Audiencia Nacional.

Jordi Pujol Ferrusola, durante su declaración. Juicio a los Pujol en la Audiencia Nacional. / José Luis Roca

"El abuelo no confiaba en el país"

En esa reunión, Joaquim Pujol le dijo que fuera a la Banca Reig y que allí le darían instrucciones sobre los fondos. Se reunió, incluso, con Òscar Reig, uno de los propietarios de la entidad bancaria. El acusado ha asegurado que fue el banquero quien le explicó en qué consistía el legado y le aconsejó sobre las personas que podían ayudarle a gestionar el dinero: 110 millones de pesetas —unos 601.000 euros— y 390 millones de pesetas —unos 2,3 millones de euros— en títulos.

Según el primogénito del expresidente, a los hermanos les dijeron que el abuelo había dejado ese dinero a la familia porque “no confiaba en el país” ni en “la actividad política de mi padre”, entonces presidente de la Generalitat. Incluso ha recordado que su abuelo Florenci y el padre de su madre le enseñaron caminos por los que escapar a Francia si en Catalunya las cosas se ponían mal. Jordi Pujol Ferrusola ha aclarado que ese legado no figura en la herencia de su abuelo porque eran “fondos opacos” y no declarados a Hacienda.

En este sentido, ha relatado que le enseñaron una carta personal dirigida a su madre, la fallecida Marta Ferrusola, en la que su abuelo explicaba la existencia de esos fondos en el extranjero, pero en la que "faltaban páginas". El primogénito ha querido dejar claro que ninguno de los hermanos tuvo "dependencia" del dinero depositado en Andorra. Además, ha detallado que fue decisión de su padre, el expresidente, confesar en julio de 2014 la existencia de esos fondos en el extranjero, lo que separó de la denuncia presentada por la que entonces era su pareja, Vicky Álvarez.

"España va bien"

Pujol Ferrusola ha admitido que tuvo dinero en el extranjero, como en México, pero ha asegurado que sus cuentas “son transparentes” y que utilizó sus empresas en España, también gestionadas, según él, por su exmujer, la acusada Mercè Gironès, para facturar determinados servicios. Su explicación de por qué hizo negocios en el extranjero ha pasado por señalar que la situación en España no era buena y que volvió después de que el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, pronunciara la famosa frase: “España va bien”.

El fiscal le ha ido preguntando, uno a uno, por los distintos cobros percibidos por sus empresas. Entre ellos, por el más de un millón de euros que recibió Ibadesa entre los años 1997 y 1998, un cobro que ha relacionado con fondos de ayuda al desarrollo, sobre lo que él ha dicho que gestionó varios de ellos, por lo que se le “pagó la minuta correspondiente”. Y a la pregunta de si su padre conocía al propietario de Copisa, Josep Cornadó, el acusado ha respondido: “Mi padre no solo conocía a los constructores, sino que conocía a todo el mundo. Era su fuerte: conocer a todo el mundo".

Durante el interrogatorio, el fiscal le ha ido haciendo ver que no tiene ningún documento ni prueba que acredite los trabajos que el primogénito asegura haber hecho, a lo que el acusado ha respondido: “Como de otras cosas que me ha dicho, pero se han hecho: se han hecho las operaciones, las facturas y los servicios”. Y en esta tónica se ha enmarcado la respuesta que ha dado al fiscal cuando le ha preguntado por los nombres del comprador y del vendedor de una determinada entidad, a los que supuestamente puso en contacto, "pese a ser del mismo sector”. “No lo voy a decir porque cada vez que digo el nombre de algo... Esto es una trituradora y se destroza a todo el mundo. Es tremendo. Llevamos 15 años de trituradora”.

La declaración de Jordi Pujol Ferrusola continuará este martes, cuando se espera que el interrogatorio del fiscal se centre en las cuentas de Andorra. "Me va a pegar una paliza", ha ironizado el hijo del expresidente catalán cuando ha explicado que prefería dejar ese bloque para la siguiente sesión. El principal acusado estaba tan relajado que ha bromeado con el tribunal diciendo que este martes declararía en catalán. Como ninguno de los acusados tiene previsto hacerlo en esa lengua, el presidente, José Ricardo de Prada, le ha dicho a la intérprete que no hacía falta que volviera.

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