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Los actos del president

Misa y 'chocolate para todos': así ha sido el Sant Jordi de Illa en el Palau de la Generalitat

El consorcio de inversiones, Pujol y las carteras de Dalmau centran las conversaciones de políticos y personalidades del ámbito de la cultura en el Pati dels Tarongers

Illa presume de una Catalunya "buena económicamente y moralmente" al frente de la regularización de inmigrantes

DIRECTO | Sant Jordi 2026, en directo | Firmas de autores, paradas de libros y rosas

El president de la Generalitat, Salvador Illa, toma chocolate con la consellera de Cultura, Sònia Hernández (d), tras recuperar, este año, la tradicional 'chocolatada' en el Palau de la Generalitat, durante la diada de Sant Jordi, uno de los días más importantes de la cultura catalana, en el que se intercambian libros y rosas.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, toma chocolate con la consellera de Cultura, Sònia Hernández (d), tras recuperar, este año, la tradicional 'chocolatada' en el Palau de la Generalitat, durante la diada de Sant Jordi, uno de los días más importantes de la cultura catalana, en el que se intercambian libros y rosas. / Quique García / EFE

Barcelona
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Aunque se haya lanzado a buscar seguidores en Instagram y TikTok, Salvador Illa es un hombre de costumbres. Por eso, este jueves ha querido recuperar las tradiciones con motivo de la Diada de Sant Jordi en el Palau de la Generalitat: declaración institucional, misa, chocolatada, rosas y libros. El chocolate con melindros en el Pati dels Tarongers no se servía desde 2004, ya que al año siguiente se decidió trasladar el manjar al Palau de Pedralbes y dar carpetazo así a la celebración 'pujoliana'. Todo vuelve, aunque sea más de dos décadas después.

El president ha comparecido a las 08.00 horas de la mañana, justo cuando la jornada empieza a desperezarse, para marcar su discurso en defensa de la regularización de inmigrantes y para situar a Catalunya como una tierra de acogida que es buena "económica y moralmente". Fiel al 'dress code' de la corbata roja, delante de la escalinata principal, a juego con las rosas que han copado el Pati dels Tarongers, ha anunciado que se ha superado la "confrontación" y que Catalunya vuelve a "liderar" España. Un discurso de unos siete minutos en el que ha declarado que esta es, por lo menos hoy, una tierra sin dragones.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante el mensaje institucional pronunciado con motivo de la Diada de Sant Jordi.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante el mensaje institucional pronunciado con motivo de la Diada de Sant Jordi. / Jordi Bedmar Pascual / EFE

Poco después, los consellers han ido llegando al Palau, algunos con una parada previa en una cafetería cercana a la plaza de Sant Jaume conocida por el sabor de su café, para llegar con puntualidad a la misa mañanera. Todo estaba preparado en la capilla de Sant Jordi, situada a pocos metros del despacho del president, y en la que este año ha oficiado el cardenal Juan José Omella junto al prior de la capilla, Josep Maria Turull, primo del secretario general de Junts, Jordi Turull. Catalunya no deja de ser un pañuelo.

Omella 'bendice' a Illa

En la capilla se han santiguado Illa y los consellers Albert Dalmau, Núria Parlon, Ramon Espadaler, Sílvia Paneque, Miquel Sàmper, Jaume Duch, Núria Montserrat, y Berni Álvares; el presidente del Parlament, Josep Rull; el delegado del Gobierno en Catalunya, Carlos Prieto; los expresidents Artur Mas y José Montilla; y el exconseller de ERC y diputado, Joan Ignasi Elena, así como el parlamentario de Junts y adjunto a la presidencia del partido, Albert Batet. El president ha tenido dos invitados especiales: dos personas que se han acogido al proceso para regularizar su situación.

En la misa, Omella ha dedicado una homilía especial a Illa, para 'bendecirle'. Según fuentes presentes en la misa, le ha recomendado que cada vez que tenga problemas, acuda a esta capilla del Palau de la Generalitat porque "Sant Jordi le guiará" para buscar soluciones. El gesto ha sido agradecido por Illa, y Rull lo ha tachado de "luminoso" -su adjetivo de cabecera-, al igual que la jornada de Sant Jordi.

El president de la Generalitat Salvador Illa encabeza una chocolatada por Sant Jordi acompañado por el Cardenal Onells, a 23 de abril de 2026, en Barcelona.

El president de la Generalitat Salvador Illa encabeza una chocolatada por Sant Jordi acompañado por el Cardenal Onells, a 23 de abril de 2026, en Barcelona. / David Zorrakino / Europa Press

Antes de finalizar la sesión, el Palau se ha ido llenando de políticos, empresarios y personalidades del mundo de la cultura, algunos de ellos galardonados este año con la Creu de Sant Jordi, como Roser Marcé, quien diseñó la gabardina que lució el expresident Pasqual Maragall para los Juegos Olímpicos de Barcelona.

La música del consorcio y Pujol

En este día del ‘chocolate para todos’, el subidón de azúcar ha impregnado de jolgorio un Pati dels Tarongers que se ha quedado sin naranjas para la ocasión porque las recogieron la semana pasada para hacer mermeladas. "Aquí estamos, mojando el melindro", ha bromeado entre carcajadas más de un diputado. "Mira a ver si por allá dan chocolate", se decían un parlamentario y una consellera, porque entre cháchara se estaban quedando sin el cotizado manjar.

Un diputado de Junts ha deseado que el año que viene puedan "estar todos" en esa chocolatada, buque insignia de Pujol, que hoy aún no puede paladear Carles Puigdemont. El expresident y fundador de Convergència, que el lunes deberá acudir a la Audiencia Nacional para que analice su estado de salud y decidir si puede declarar en el juicio contra él y su familia, ha protagonizado muchas de las conversaciones, entre taza de chocolate y melindro. Representantes de Junts han ensalzado su figura, incluso disputándose la defensa de su legado con políticos del PSC.

El diputado de Junts, Albert Batet, y la consellera de Economia, Alícia Romero, en la chocolatada con motivo de Sant Jordi en el Palau de la Generalitat.

El diputado de Junts, Albert Batet, y la consellera de Economia, Alícia Romero, en la chocolatada con motivo de Sant Jordi en el Palau de la Generalitat. / Quique García / EFE

Un dúo que ha centrado la atención de los periodistas es el de la consellera de Economia i Finances, Alícia Romero, y Batet. Interrogados por el consorcio de inversiones que se votará el martes en el Congreso, han empezado a repartir pullas. El posconvergente ha mirado de reojo a Romero diciéndole que esperara sentada, a la vez que ella no ha perdido la ocasión de requerirle con ironía si habrá una quinta marca con la que se presentará a las elecciones -en referencia a las siglas mutantes de CiU- y si su partido seguirá en la misma dinámica que le llevó incluso a salir del Govern de ERC. La portavoz Ester Capella ha irrumpido justo en este momento para ofrecer croquetas a Batet por un 'sí' o una abstención. Cosas del azúcar.

"Pues a nosotros nos gusta esto del consorcio", ha entrado también en escena la líder de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach. Pero Batet ha esquivado el nuevo obús respondiendo que, para él, "el consorcio" es un "grupo de música", en referencia al popular conjunto que en su día popularizó temas como 'El chacachá del tren'.

El presidente de la Generalitat Salvador Illa encabeza una chocolatada por Sant Jordi acompañado por la expresidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, a 23 de abril de 2026, en Barcelona.

El presidente de la Generalitat Salvador Illa encabeza una chocolatada por Sant Jordi acompañado por la expresidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, a 23 de abril de 2026, en Barcelona. / David Zorrakino / Europa Press

Parece un 'hit vintage', pero si se tiene en cuenta cómo está Rodalies, quizá no tanto, como bien sabe la consellera Paneque, que ha despachado con Marcé, a quien conoce a raíz de un libro de mujeres "cracks" en ámbitos masculinizados en el que ambas aparecieron. "Hace 15 años de eso, en la campaña de 2011. Yo es que la vida la mido por campañas", ha reconocido la consellera, que no ha desvelado aún si volverá a ser candidata en Girona. Marcé, que a sus casi 80 años sigue usando el lápiz para diseñar, ya está dispuesta a esbozar una nueva americana para la campaña si hace falta.

Las conselleries de Dalmau

Otro de los más buscados en los 'corrillos' ha sido el conseller Dalmau, quien ha sido objetivo de varias bromas sobre un Govern que algunos tachan de 'maldito' por cuestiones de salud, ya que ha tenido que cubrir a Illa mientras estaba hospitalizado por una osteomielitis púbica, pero también a la consellera de Educació, Esther Niubó, debido a su operación por un cáncer de timo, y ahora asume las atribuciones de la consellera Olga Pané, de baja médica por una caída doméstica que le provocó la fractura del peroné. Todo aquel que se ha cruzado con Dalmau le ha preguntado qué funciones más puede llegar a ejercer de más en el Consell Executiu, y le ha recordado los 'gags' del Polònia de TV3, que él ya se toma a risa.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, toma chocolate con la consellera de Cultura, Sònia Hernández (d), tras recuperar, este año, la tradicional 'chocolatada' en el Palau de la Generalitat, durante la diada de Sant Jordi, uno de los días más importantes de la cultura catalana, en el que se intercambian libros y rosas.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, toma chocolate con la consellera de Cultura, Sònia Hernández (d), tras recuperar, este año, la tradicional 'chocolatada' en el Palau de la Generalitat, durante la diada de Sant Jordi, uno de los días más importantes de la cultura catalana, en el que se intercambian libros y rosas. / Quique García / EFE

Aunque lo parezca, Sant Jordi no lo puede todo. Quizá antaño sí, recuerda Montilla, que incluso logró, durante su etapa como president, que Mariano Rajoy se apuntara a la fiesta y se reuniera con él en una jornada tan señalada y de reafirmación identitaria de los catalanes. Pero Alberto Núñez Feijóo no se ha coedado con Illa, chocolate en mano, entre naranjos, justo el día en que Rajoy comparece en el juicio de la Kitchen.

El paseo y el polen

La agenda de Illa ha continuado con las tradicionales recepciones de Sant Jordi en el Palau de la Generalitat a Gegants, Pubilles i Hereus de 2026 y a la Junta de Foment de les Tradicions Catalanes; a la Federació Catalana d’Associacions de Gremis de Flequers, y al Gremi de Pastisseria de Barcelona. Después ha salido del Palau para entregar un libro y una rosa a una mujer de la asociación Amics de la Gent Gran en su casa.

El president de la Generalitat, paseando con su mujer por Sant Jordi.

El president de la Generalitat, paseando con su mujer por Sant Jordi. / Victoria Rovira

Ya por la tarde, Illa se ha plantado en la 'superilla' literaria junto a su esposa, Marta Estruch, y la consellera de Cultura, Sònia Hernández, para saludar a los libreros acompañado por representantes del gremio. Por sorpresa se ha encontrado durante el paseo al alcalde de Cornellà, Antonio Balmón, y no ha desaprovechado la ocasión para comprar un libro para su hija. En concreto, 'La filla del rei d'Hongria i altres contes truculents de l'Edat Mitjana', de editorial Barcino, donde también se ha hecho con un ejemplar de 'L'hereu Noradell', que trata sobre un diputado en Madrid que cae en las garras de la corrupción. El president, como el resto de transeúntes, no se ha librado del polen, convertido en el dragón de la fiesta. No hay ni misa ni chocolate que haya podido con él.

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