Claves del juicio de la Kitchen
¿Qué han aclarado (y qué no) Rajoy y Cospedal en el juicio de la Kitchen?
El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy y la exsecretaria general del PP niegan ante el tribunal cualquier relación con el dispositivo parapolicial que se juzga en la Audiencia Nacional
Directo | Juicio de Kitchen por la trama de corrupción policial vinculada al PP
Especial multimedia | Los fogones de la Kitchen

Europa Press
Ni el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ni la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal era la primera vez que declaraban, como testigos, ante un tribunal. Ella hasta lo hizo en la Audiencia Nacional como imputada en el propio caso que se juzga, el de la operación Kitchen. Como la experiencia siempre es un grado, ni uno ni otra se han salido un ápice de lo que querían decir que, básicamente, consistía en que si en el Ministerio del Interior hubo algún dispositivo parapolicial, lo desconocían, porque no guardaba relación con su respectiva responsabilidad. Además, siempre que han visto ocasión han puesto en duda que hubiera algo más que una operación policial legal para encontrar el dinero que el extesorero del PP Luis Bárcenas ocultaba en Suiza.
Será el tribunal que preside Teresa Palacios el que deberá determinar, a la hora de dictar sentencia, a qué versión da más credibilidad: a la de los exdirigentes del PP a los que ha escuchado este jueves como testigos o al propio Luis Bárcenas, que ejerce la acusación particular en el procedimiento, como víctima de los seguimientos del dispositivo parapolicial liderado por el excomisario José Manuel Villarejo con el que se trató de impedir que colaborara con la investigación del caso Gürtel. Estas son las principales claves de sus respectivas declaraciones:
El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy sabía que le iban a preguntar por la grabación que Luis Bárcenas sostiene que le hizo en su despacho, cuando le entregó una fotocopia de la última página de la contabilidad 'b' del partido. Según la versión de Bárcenas, en el audio se oía cómo el entonces líder del PP giraba su sillón y destruía el documento en una trituradora de papel. Muy consciente de que esa grabación formaría parte de las preguntas ha dicho de forma categórica: "Eso es absolutamente falso".
El propio extesorero es muy consciente de que solo cuenta con su propia palabra para acreditar la existencia de una grabación que él mismo encargó a un preso con el que coincidió en la cárcel de Soto del Real que borrara de la nube en la que la guardaba, junto con otra del exsecretario del PP y hoy senador, Javier Arenas. Guardaba otra copia en un pendrive oculto en el taller de su esposa, Rosalía Iglesias, y del que le fue robado. El comisario Enrique García Castaño, el Gordo -al que no se juzga tras haber sufrido un ictus-, admitió haber accedido al inmueble para hacerse con la documentación perjudicial para el PP que pudiera tener el extesorero.
El quiz de la cuestión del juicio de la operación Kitchen es determinar si hubo una operación parapolicial para impedir que Luis Bárcenas colaborara con la Audiencia Nacional en el esclarecimiento del caso Gürtel, para lo que se destinaron fondos reservados y efectivos policiales, o, por el contrario, se trató de una operación policial destinada a averiguar dónde estaba el dinero que el extesorero del PP guardaba en Suiza y tratar de recuperarlo. Tanto Rajoy como Cospedal han introducido siempre que han podido en sus respuestas a las distintas partes que el dispositivo era legal. El más elocuente ha sido el propio Rajoy que ha echado mano incluso de su experiencia como ministro del Interior.
"En todo este tema no ha habido ninguna operación política. Luego conocimos que hubo una operación policial, porque [...] su objetivo fundamental era el que debía de haber sido siempre: coger el dinero del señor Bárcenas y averiguar quiénes eran sus testaferros. Por eso es una operación policial y, como usted comprenderá, ni el ministro ni el secretario de Estado ni el presidente del Gobierno están en las operaciones policiales. Y yo estoy absolutamente convencido de que esa operación policial se adecuó totalmente a la legalidad", ha argumentado Rajoy.
El lunes, durante su declaración como testigo en el juicio, Luis Bárcenas situó el origen de la Kitchen en el partido, en concreto, en el momento en que se ordenó la destrucción de los ordenadores que él mismo guardaba en la sede central del PP, en la madrileña calle Génova. María Dolores de Cospedal, que se desvinculó del despido del extesorero, ha asegurado que solo habló con él una vez en el año y medio que fue tesorero de la formación. La exsecretaria general del PP ha recordado que Bárcenas había cambiado varias veces de versión y que, de hecho, ni siquiera ejerció la acusación particular en el juicio que se celebró por la destrucción de los discos duros de los ordenadores, "porque entonces no se consideraba perjudicado".
El que la operación Kitchen hubiera partido del PP y no del Ministerio del Interior, aunque fuera este el que ejecutó las órdenes con el dispositivo parapolicial, está íntimamente relacionado con la posibilidad de que el principal beneficiado por evitar que se colaborara con el caso Gürtel sería el propio Mariano Rajoy. De ahí que la abogada que ejerce la acusación en nombre del PSOE, Gloria de Pascual, comenzara su interrogatorio preguntándole si a él se le conocía como "M.Rajoy", "RAJ", "el asturiano" o 'el barbas'. "Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere, por tanto, pregúntele a ellos", ha respondido el testigo.
Mientras Bárcenas manifestó que cuando fue informado del dispositivo montado en torno a él mismo y su familia se sorprendió porque pensaba que se trataba de gente seria, a la que no creía capaz de semejante actuación, tanto Rajoy como Cospedal han defendido a todos los acusados con unas y otras palabras. La exsecretaria general ha recordado que Jorge Fernández Díaz era una persona muy importante en el PP catalán, con el que coincidía en distintas actividades del partido. "Siempre le he tenido por una persona íntegra y recta, y que ha sufrido mucho”, ha asegurado justo antes de negar que hablara con él del caso Gürtel.
Por su parte, Rajoy ha asegurado que cuando estuvo al frente de Interior ni firmó ni se ocupó de los fondos reservados. No era su función, ni como ministro ni como presidente del Gobierno. El testigo también ha puesto especial atención en descartar que el propio ministro del Interior esté al tanto del detalle de las operaciones policiales o de quién es o no confidente. "Yo jamás supe de operaciones, de confidentes ni de fondos reservados y estuve un tiempo, muy difícil, al frente del Ministerio del Interior", ha aseverado en una clara defensa del exministro Jorge Fernández Díaz, que ha extendido al que fue su secretario de Estado, Francisco Martínez, porque su distribución de los fondos reservados se limitaba a grandes partidas para la Guardia Civil y la Policía.
Suscríbete para seguir leyendo
- Encuesta elecciones Andalucía: El PP, al límite de la mayoría absoluta con el PSOE a la baja y Vox al alza
- El fiscal Luzón y sus próximas diligencias sobre la relación de las “chistorras” con los pagos en metálico del PSOE y el impulso del caso Santos Cerdán
- Encuestas de las elecciones en Andalucía 2026: así están los sondeos
- El juez del caso Montoro respalda la investigación de los Mossos y recuerda al exministro que los agentes tienen 'autonomía
- Andalucía, la prueba de fuego de la estrategia de Sánchez de colocar ministros-candidatos
- Sumar prevé aprobar la ley de nacionalidad saharaui antes de verano, pero duda del PSOE: 'Depende de Albares
- Orden de busca y captura por estafar casi 3 millones de euros con viajes VIP para el mundial de MotoGP
- España encara un fin de semana de tormentas, granizo y ambiente frío tras la entrada de una borrasca



