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Modernización

El Parlament actualizará el sistema de votaciones de los diputados en el hemiciclo

La Cámara catalana presupuesta 300.000 euros para renovar el mecanismo de voto con la mirada puesta en las pantallas táctiles del Congreso

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Un diputado votando en el Parlament.

Un diputado votando en el Parlament. / Enric Sitjà (ACN)

Gisela Boada

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Barcelona
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El Parlament actualizará su sistema de votaciones para modernizarlo en consonancia con otras cámaras legislativas que tienen un recuento más eficiente y adaptado a las nuevas tecnologías, según ha podido saber EL PERIÓDICO. Actualmente, los diputados votan pulsando un botón en su escaño -verde para registrar un 'sí', rojo para un 'no' y amarillo para la abstención- y el resultado se traduce en una pantalla que representa el hemiciclo con puntos de colores en cada asiento. Este sistema contrasta con el del Congreso, donde desde 2024 cada parlamentario dispone de una pantalla táctil en su escaño que le permite visualizar con precisión qué iniciativa está votando en cada momento, de forma más detallada.

En este punto, la Cámara catalana quiere avanzar hacia un modelo más claro y digitalizado. Por ello, el Parlament hace tiempo que estudia cómo hacer más ágil este proceso, entendiendo que, tras más de dos décadas con el actual modelo, es necesaria una revisión. En los presupuestos que la institución presentó para este año ya reservó una partida de unos 300.000 euros para la "actualización del sistema de votaciones", según se desprende del documento que la Mesa hizo llegar a los grupos parlamentarios para explicar los números, consultado por este diario.

Si bien las cuentas del Parlament están sujetas a la aprobación de los presupuestos de la Generalitat -que este año todavía no han salido adelante-, la institución cuenta con remanentes que puede usar para financiar nuevos proyectos, como es el caso de los recursos destinados a modernizar el sistema de votaciones.

2,6 millones para renovar el salón de sesiones

Para poder llevar a cabo estas mejoras, el Parlament prevé sacar a licitación un proyecto más amplio que incluye la "renovación del equipamiento del salón de sesiones y otras salas". En este paquete se contempla tanto el sistema de votaciones como otros elementos, como la "microfonía, el audio o las pantallas". En total, se prevé una inversión de 2,6 millones de euros para un contrato de tres años, según la documentación de previsión de licitaciones consultada por EL PERIÓDICO. A la espera de que se publique el concurso y se adjudique el contrato, fuentes de la Cámara evitan concretar más detalles sobre el modelo que se acabará implantando, pero aseguran que el sistema del Congreso es "una inspiración".

En el Congreso cada parlamentario dispone de una pantalla táctil en su escaño que le permite ver con detalle qué iniciativa concreta está votando en cada momento

Actualmente, es el presidente de la Cámara catalana quien anuncia oralmente qué se somete a votación -y, en el caso de las mociones, qué puntos se agrupan y se votan conjuntamente-, sin que los parlamentarios puedan visualizar esa información de forma directa en sus escaños como pasa en las pantallas táctiles del Congreso. En la práctica, son habitualmente los presidentes de los grupos parlamentarios quienes levantan la mano para indicar a sus diputados el número de votación que corresponde.

Imagen del hemiciclo del Parlament durante una votación

Imagen del hemiciclo del Parlament durante una votación / David Zorrakino / Europa Press

La Mesa del Parlament lleva tiempo analizando alternativas. En este sentido, durante un viaje institucional a Gales en octubre de 2024, sus miembros se fijaron en el sistema de votación de ese parlamento, que el presidente de la Cámara catalana, Josep Rull, ha citado en varias ocasiones como ejemplo de modernización y claridad. Fuentes parlamentarias apuntan que desde entonces se han ido recopilando propuestas de distintos modelos europeos para adaptar el sistema catalán a los estándares actuales.

El ejemplo del Congreso

El Congreso ya dio un paso en esta dirección hace unos años. A principios de 2024, la Cámara Baja estrenó un sistema de votación con pantallas táctiles en cada escaño, sustituyendo los tradicionales botones físicos. El cambio se acompañó de una renovación integral del hemiciclo, con nuevos monitores, mejoras en el sistema de audio y vídeo y micrófonos más flexibles. La actuación rondó los 2,5 millones de euros, una cifra similar al montante que quiere destinar ahora el Parlament a lo mismo.

En el caso del hemiciclo catalán, la reforma llega en un contexto más amplio de modernización interna de la institución. Aunque la actualización del sistema de votaciones lleva años sobre la mesa, no ha sido hasta ahora cuando la Mesa ha decidido dar el paso definitivo e incluirla en la planificación presupuestaria y en el calendario de licitaciones. El reto será combinar una mayor transparencia y precisión en el recuento con la operatividad de las sesiones parlamentarias, en una Cámara donde cada voto puede resultar decisivo.

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