El Parlament avala el suplemento de crédito
ERC y Comuns dan aire al Govern con una inyección de casi 6.000 millones, pero no garantizan la aprobación de los presupuestos
Illa ultima un acuerdo con el Gobierno para que la Generalitat participe en la gobernanza de los aeropuertos

El presidente del grupo de ERC en el Parlament, Josep Maria Jové, este miércoles durante la sesión de control / ACN
El Govern retiró el proyecto de presupuestos del Parlament a cambio de que Esquerra avalara una inyección de casi 6.000 millones de euros a las arcas catalanas que evitara tensiones de tesorería hasta que se pueda alcanzar un pacto para alumbrar nuevas cuentas. La Cámara catalana ha convalidado este decreto, según lo previsto, ya que tanto los republicanos como los Comuns han cumplido con su palabra, la CUP se ha abstenido y Junts, PP, Vox y Aliança Catalana han registrado un voto en contra porque consideran que es un "parche". Ahora bien, el debate se ha convertido en un intercambio de palabras entre la consellera de Economia i Finances, Alícia Romero, y sus socios; ella, emplazándoles a pactar unas nuevas cifras, y ellos, recordándole que hay que cumplir antes con los acuerdos ya suscritos. La negociación sigue en marcha y el mes de julio está marcado en rojo en el calendario del president Salvador Illa.
Romero ha defendido que estos fondos se incorporan gracias al incremento de los ingresos debido a la buena marcha de la economía y a una mayor financiación, y ha sostenido que se dedicarán a cumplir con las obligaciones de la Generalitat para hacer frente a los incrementos retributivos del personal -que suponen 3.430 millones-, por un lado, y, por otro, a atender el aumento del gasto comprometido, como el de los conciertos sanitarios, el gasto farmacéutico, las ayudas al alquiler y los recursos para el mundo local, especialmente cuantiosos si se tiene en cuenta que se está gobernando con los presupuestos prorrogados de 2023.
También servirán para cubrir los compromisos plurianuales, como el plan de barrios, la bonificación del transporte público y el mantenimiento ordinario. "Este suplemento de crédito es muy necesario para seguir funcionando de forma normal", ha deslizado, y ha lanzado un mensaje a ERC y a los Comuns para que aprueben unos nuevos presupuestos.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, y los consellers de Presidència, Albert Dalmau, y de Economia, Alicia Romero / Andreu Dalmau / EFE
Esquerra ha dado su 'sí' a este suplemento de crédito con el argumento de que tiene el compromiso de "ayudar" a que Catalunya tenga "los recursos económicos necesarios", pero ha advertido a los socialistas que no pueden interpretar esta decisión como un aval al Executiu. "El país no puede quedar parado, pero cumplan. ¡Basta ya! No podemos ir a golpe de suplemento de crédito", ha avisado el diputado Albert Salvadó, insistiendo en que esta legislatura solo tiene sentido si se materializan "avances en materia de soberanía", cuya condición reclaman para aprobar los presupuestos: "La virtud de virtud de llegar a acuerdos no se puede desvincular de cumplirlos [...] Ustedes pongan la gestión y nosotros pondremos la ambición", ha deslizado. El republicano ha reconocido que la Generalitat no puede seguir operando con las cuentas de 2023, pero ha alertado al Govern de que su formación no puede "ignorar" los "incumplimientos" previos.
De una forma similar se ha expresado el portavoz de los Comuns, David Cid, quien ha reclamado al Govern que cumpla y "concrete" los acuerdos alcanzados hasta ahora con su formación. "Catalunya necesita presupuestos, cumplan con lo que toca y tendrán presupuestos", ha afirmado, en un tono más contundente que el empleado en semanas anteriores.
La CUP, por su parte, se ha abstenido al considerar que se trata de un decreto técnico para garantizar la tesorería de la Generalitat y los sueldos de los funcionarios, pero ha afeado a Illa que no contacte con su formación ni siquiera para interesarse por el sentido de su voto. La parlamentaria Laure Vega ha lamentado que el Parlament se convierta en un "plató de televisión" y ha advertido a toda la Cámara de que esta no es la forma de "debatir según qué temas".
"Presupuestos por la puerta de atrás"
En cambio, Junts ha aprovechado la aprobación del decreto para arremeter contra el Govern y para poner el dedo en la llaga. "Es el primer presidente que ha tenido que retirar los presupuestos", ha recordado el portavoz del grupo, Salvador Vergés, quien ha calificado la alianza entre PSC, ERC y Comuns de "desbarajuste de tripartito". "Así no se gobierna", ha sostenido el posconvergente.
Además, Vergés ha usado su intervención ante la Cámara para criticar que el acuerdo de investidura de Illa incluyera una cláusula para impedir una rebaja impositiva. "Esto imposibilita que tengan otro socio", ha advertido, a pesar de que Junts ha descartado en más de una ocasión sumarse a ninguna negociación con los socialistas.

La presidenta de Junts en el Parlament, Mònica Sales, y el portavoz, Salvador Vergés / Miquel Codolar / ACN
También el PP ha acusado al president de gobernar con "parches" y se ha referido a la retirada de los presupuestos como "un gatillazo en toda regla". "¡Qué normalidad y qué buena gestión! ¡Esto es el Catalunya lidera, lidera en suplementos de crédito!", ha espetado el diputado Juan Fernández, burlándose de las campañas del Govern y del PSC. Por su parte, Vox ha lamentado que el decreto sirva para "subir el sueldo" de los funcionarios y no para "bajar impuestos" a las empresas, mientras que Aliança Catalana ha recomendado a Illa que "aprenda de Ripoll". Sílvia Orriols ha aprovechado la cuestión, que también ha sacado la cabeza durante la sesión de control, para recordar que ha conseguido aprobar las cuentas de su municipio gracias a la abstención de dos concejales del PSC, que ya han sido cesados de sus cargos.
Choque entre Cid y Vergés
Pero la sesión también ha servido para evidenciar una vez más las diferencias entre Junts y los Comuns. Cid y Vergés han protagonizado un choque en el hemiciclo, después de que el diputado de los Comuns haya ironizado desde el atril con que el parlamentario de Junts estaba al teléfono y haya sugerido que la formación apoya la guerra de Irán. Vergés se ha levantado del escaño y se ha desplazado hasta la zona de la bancada en la que se sienta Cid para decirle que no está "a favor de la guerra". El parlamentario morado le ha respondido que se refería al PP y Vox, y que eso le pasa "por no escuchar". Desde la Mesa del Parlament, Raquel Sans, ha reclamado a los dos que mantengan las formas y que solucionen sus problemas dialogando en los pasillos de la Cámara.
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