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El PP saca pecho de la derrota de un “aliado de Putin” como Orbán ante un Abascal que se atrinchera en su defensa

Tras la derrota de Orbán en Hungría, el PP celebra la victoria de Peter Magyar, mientras Vox lamenta el resultado y critica la celebración de Sánchez y Feijóo

Santiago Abascal y Viktor Orbán, el sábado 21 de marzo en la CPAC en Budapest, Hundría.

Santiago Abascal y Viktor Orbán, el sábado 21 de marzo en la CPAC en Budapest, Hundría. / VOX

Mariano Alonso Freire

Mariano Alonso Freire

Madrid
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El terremoto político que supone la derrota este domingo de Viktor Orbán en las elecciones en Hungría, país que llevaba gobernando los últimos dieciséis años de manera ininterrumpida, a manos de Peter Magyar, tendrá múltiples réplicas y consecuencias en los próximos días, semanas, meses y posiblemente años. Una de las más inmediatas en la derecha española, donde a nadie se le oculta los alineamientos y simpatías del Partido Popular (PP) y de Vox, respectivamente. Pero por si quedaba duda alguna, ambas formaciones se ocuparon de dejarlas claramente establecidas en las primeras veinticuatro horas transcurridas desde el cierre de los colegios electorales y del triunfal discurso de Magyar ante una multitud que le coreaba a orillas del Danubio.

Con una sonrisa de oreja a oreja reapareció este lunes en la sala de prensa de Génova la vicesecretaria y eurodiputada del PP Alma Ezcurra, ausente los últimos meses por un permiso por maternidad, para proclamar: "Empiezo por lo obvio. Enorme día para Europa. Para Europa y para el Partido Popular. Por eso voy a empezar esta rueda de prensa felicitando a Peter Magyar y a todos los húngaros por la victoria incontestable de anoche. Ha ganado la democracia, ha ganado la libertad, ha ganado el Estado de derecho y ha ganado el Partido Popular Europeo, conviene recordarlo".

Horas antes, en las redes sociales, el presidente de Vox, Santiago Abascal, decidió ser coherente con su trayectoria de apoyo cerrado a Orban, con el que decidió alinearse en el grupo de Patriotas, que él mismo preside desde 2024, y en el que destaca también la francesa Marine Le Pen. Una elección diferente al grupo de los reformistas donde se ubica, destacadamente, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. "Hungría era la única nación de Europa a salvo de la invasión islamista. La derrota de Víctor Orban la pone en peligro. Orban deja una Hungría mucho mejor de la que recibió. Y deja una honda huella en todas las fuerzas patriotas de Europa. Hay que seguir peleando por la soberanía, la libertad y la prosperidad de las naciones", sentenció el líder de la extrema derecha española, al que sus críticos internos vienen tiempo reprochándole ese hermanamiento político con Orbán, que consideran además una manera de acercarse al presidente de Rusia, Vladimir Putin.

"El Orbán del sur"

Esa misma argumentación la empleó sin ambages la vicesecretaria Ezcurra: "Fíjense: Orbán es pro Putin; Sánchez es pro China. Europa estaría mejor sin ninguno de los dos. El primero ya ha caído, y ahora vamos a por el segundo", concluyó, metiendo en la misma ecuación al presidente del Gobierno, a cuenta de su viaje oficial de estos días a Pekín. Además, e insistiendo en el paralelismo que a su juicio puede trazarse con Sánchez, aseguró que la derrota de Orbán es una buena noticia "porque hacía tres cosas que seguro que les suenan: amordazar al poder judicial; amordazar a la prensa y colonizar las instituciones del Estado para perpetuarse en el poder. Lo que hacía el señor Orbán es lo que hace el Orbán del sur", remató en alusión al jefe del Ejecutivo.

Ahondando más en la herida de Abascal, no dudó en presumir de que "el partido de Feijóo tiene un primer ministro más, que los Patriotas tienen un primer ministro menos y la izquierda, que solo gobierna en tres países de Europa, sigue siendo percibida como la antítesis del progreso. De cualquier progreso". Preguntada entonces sobre si no había contradicción en pactar en España con los aliados de Orbán, Ezcurra alegó que su apuesta es siempre por gobiernos del PP "en solitario", pero que si eso no es posible, caso de Extremadura, Aragón y Castilla y León, las tres últimas comunidades autónomas que han celebrado elecciones, entonces "acatamos lo que dicen los ciudadanos y trabajamos para que los ciudadanos de esas comunidades puedan tener gobiernos serios y estables".

Casi a la misma hora, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, igualmente en rueda de prensa, calificó de "revelador" la coincidencia en la celebración de la victoria de Magyar "del señor Sánchez y del señor Feijóo". Garriga, además, tras admitir que la derrota de Orbán no era buena para su formación y reivindicándole de nuevo como "aliado", señaló a una "brutal campaña internacional" y a la amenaza de una eventual salida de Hungría de la Unión Europea (UE) en caso de mantenerse Orbán en el poder, como claves del resultado. Todo ello sin olvidar apuntar al financiero George Soros (húngaro de nacimiento y que este año cumplirá 96 años) y al ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cuya celebración de los resultados consideró igualmente llamativa.

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