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Plan polémico

Salut rectifica y retirará los incentivos a los CAP para acortar las bajas laborales

Tanto sindicatos médicos como buena parte de la oposición en el Parlament habían exigido una corrección de los criterios que condicionan los fondos que reciben los centros

La consellera de Salut, Olga Pané, se fractura el peroné en un accidente doméstico

Organizaciones sanitarias acusan al Govern de "presiones" para agilizar las altas médicas y "nula intención de diálogo"

El president de la Generalitat, Salvador Illa, con la consellera de Salut, Olga Pané

El president de la Generalitat, Salvador Illa, con la consellera de Salut, Olga Pané / Rubén Moreno / Govern

Sara González

Sara González

Barcelona
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El Govern ha decidido dar marcha atrás y retirará la semana que viene los polémicos incentivos a los CAP para acortar las bajas laborales, según ha avanzado 'El País' y ha confirmado EL PERIÓDICO. Se trata de un plan que ha sido polémico durante las últimas semanas y que ha llevado a la greña tanto a sindicatos como a buena parte de los partidos de la oposición, especialmente ERC y Comuns, los dos socios del Govern de Salvador Illa, pero también Junts y la CUP. El grupo de Jéssica Albiach incluso había amenazado con no apoyar los presupuestos si no se producía una corrección.

Aunque el Executiu ha defendido hasta ahora que las bajas médicas se han gestionado siempre "estrictamente" con criterios médicos y que la intención del plan era acelerar la pruebas diagnósticas de los pacientes, finalmente el CatSalut comunicará en los próximos días que los recursos que recibe cada centro y la parte variable del salario de los médicos no se someterá al indicador de la duración de las bajas por salud mental y patologías osteomusculares, que la conselleria señala que son las dolencias que suman más incapacidades temporales.

El desdicho del Govern

Atrás quedarán, pues, las numerosas declaraciones que tanto la consellera de Salut, Olga Pané, como la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, han hecho en los últimos días en defensa del plan piloto que se está aplicando y que pretendía situar esas bajas en 20 días de media. Desde el Executiu han subrayado que lo que se perseguía era evitar que pacientes tuvieran que estar hasta cinco meses de baja porque estaban a la espera de pruebas de diagnóstico en situaciones de no gravedad. El argumento que han sostenido es que si ese proceso se acelera, el tratamiento puede llegar antes y, por ende, también la reincorporación laboral.

Colectivos de médicos este jueves en el Parlament denunciando el plan de incentivos a los CAP

Colectivos de médicos este jueves en el Parlament denunciando el plan de incentivos a los CAP / ACN

Salut ha defendido que eso no iría en detrimento de que las incapacidades temporales se ciñan solo al criterio médico y por eso habían incluso verbalizado que el plan no se retiraría, algo que no comparten sindicatos como Metges de Catalunya, CCOO, UGT, Intersindical o CGT, entre otros, que han denunciado que se trataba de una injerencia en su propio criterio y una vulneración del derecho a la salud de los ciudadanos porque se primaba un criterio económico. Esta misma semana, organizaciones sanitarias comparecieron también en el Parlament para denunciar que los facultativos estaban recibiendo "presiones" para agilizar las altas médicas y criticaron la "nula intención de diálogo" de Pané, a la que habían pedido un encuentro.

Un torpedo para los presupuestos

El plan había generado también revuelo en buena parte de la oposición en el Parlament, que lo han denunciado como una "'mala praxis'" y, especialmente, en los dos socios que garantizaron la investidura de Salvador Illa, que son ERC y los Comuns, los mismos con los que el Govern pretende aprobar los presupuestos. Especialmente beligerantes con este asunto han sido los Comuns, que incluyeron la retirada del plan dentro de las condiciones acordadas con los socialistas para dar su 'sí' a las cuentas. En los últimos días, habían subido los decibelios para forzar una rectificación alegando que el propio president Illa se había comprometido a no aplicar estos incentivos y que Salut no estaba cumpliendo, algo que finalmente se producirá.

"Por fin reconocen que estaban negando la realidad. Las bajas laborales solo deben responder a criterios médicos", ha celebrado Jéssica Albiach con un mensaje en la red X en un momento en el que los Comuns están pendientes de reunirse de nuevo con el Executiu para renegociar sus condiciones para aprobar los presupuestos. También ERC está inmersa en conversaciones con el Govern para definir las exigencias para su apoyo a unas cuentas que son determinantes para la estabilidad de Illa y que, según lo acordado, deberían entrar en vigor antes del 31 de julio.

Se da la coincidencia que la retirada del plan de incentivos a los CAP coincidirá con la inesperada baja médica de la consellera Pané, que se ha fracturado el peroné en un accidente doméstico. Durante su recuperación, será el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, quien asumirá sus funciones, como sucedió ya con la baja de la consellera de Educació, Esther Niubó; y la del propio president Illa a principios de año.

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