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Muere a los 82 años Blanca Serra, histórica militante de la izquierda independentista

La fiscalía reconoce por primera vez un delito de torturas en una detención de la policía franquista

Blanca Serra: "Es imposible compartir la comisaría de Via Laietana torturados y torturadores"

Imagen de archivo de la activista de la izquierda independentista Blanca Serra (c).

Imagen de archivo de la activista de la izquierda independentista Blanca Serra (c). / Quique García / EFE

Redacción / Agencias

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Blanca Serra, activista e histórica militante de la izquierda independentista que fue víctima de torturas durante el franquismo y la Transición, ha fallecido a los 82 años en Barcelona. Serra se convirtió en la primera denunciante de torturas en dependencias policiales y la Fiscalía reconoció por primera vez dichas torturas, atribuyéndole a la activista catalana la condición de víctima del franquismo. De larga trayectoria independentista, Serra militó en el Front Nacional de Catalunya y fue una de las fundadoras del Partit Socialista d'Alliberament Nacional (PSAN).

"Espero abrir el asunto y que se continúe hablando de esto. Y, sobre todo, que los jóvenes tengan en cuenta que es lo que ha pasado, que es lo que está pasando y quizá lo que pasará. Hace 50 años que ha muerto el dictador y hay muchas cosas que no han cambiado", manifestó ante la fiscalía el 19 de marzo de 2025.

Nacida en Barcelona en 1943, Blanca Serra se licenció en filología clásica por la Universitat de Barcelona y se dedicó profesionalmente a la enseñanza de lengua española en secundaria. Era hija del arqueólogo Josep de Calassanç Serra i Ràfols, y hermana de la historiadora y activista independentista Eva Serra i Puig, y de Josep de Calassanç Serra i Puig, uno de los fundadores de Terra Lliure.

Vinculada históricamente al movimiento independentista, ya durante el franquismo militó en el Front Nacional de Catalunya y, a partir de la escisión del frente, a finales de los años sesenta fue una de las fundadoras del Partit Socialista d'Alliberament Nacional (PSAN), formación de visión marxista con unas bases de anarquismo. También fue miembro de la Assemblea de Catalunya.

Exilio y torturas por la policía franquista

En noviembre de 1975 tuvo que exiliarse al Rosellón y participó en el Congrés de Cultura Catalana en Perpinyà. Cuando regresó a España, fue detenida, acusada de haber colaborado con ETA y con Terra Lliure y le aplicaron la ley antiterrorista, que amparaba detenciones largas e incomunicadas sin garantías legales.

Durante la Transición, tanto ella como su hermana Eva, fallecida en 2018, fueron torturadas varias veces por la policía franquista, primero en la jefatura de Via Laietana de Barcelona y después, de forma más grave, en la Dirección General de Seguridad, en Madrid. En 2024 Blanca Serra denunció aquellos hechos. Era la primera denuncia que llegaba a la fiscalía por un caso similar, después de que la ley de memoria democrática permitiera crear una unidad especializada del ministerio público en esta materia. La investigación consideró demostradas las torturas, las calificó de crímenes contra la humanidad, pero pidió su archivo al no poder identificar a los autores.

Serra también orientó su activismo político hacia la defensa de la lengua. Era una de las firmantes del Manifest Koiné, documento firmado en 2016 por un grupo de filólogos, lingüistas y docentes que denuncian el bilingüismo y abogan por que el catalán sea la única lengua oficial de una Catalunya independiente.

En 2020 recibió el VIII premio Pompeu Fabra, que otorga la Generalitat de Catalunya, en la categoría de voluntariado lingüístico por su compromiso activo con la lengua catalana a través de entidades como la Coordinadora d'Associacions per la Llengua y la Federació d'organitzacions de la llengua catalana. En 2022 le concedieron el premio especial del Jurado del Premi Martí Gasull i Roig, por su activismo por la lengua catalana.