Todas las claves
¿Cómo se concretaría en Catalunya el frente de izquierdas que propone Rufián?
El líder de ERC en el Congreso insiste en su propuesta de unidad pero mantiene la incógnita sobre cómo debería materializarse
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El líder de ERC en Madrid, Gabriel Rufián, en un acto en defensa de un frente de izquierdas en Barcelona. / Manu Mitru

El líder de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, presentó el jueves en Barcelona su apuesta por unir a los partidos a la izquierda del PSOE para frenar el auge de la derecha y la extrema derecha. Además, pidió que ese asunto, en Catalunya, lo lidere su propio partido. El diputado republicano fijó las bases de cómo debería ser esta confluencia progresista, pero mantuvo la incógnita sobre cuál debería ser la fórmula concreta. Si se aplica esta propuesta de unidad en el ecosistema político catalán hay, al menos, cuatro desenlaces posibles. La mayoría, con matices, se han ensayado en el pasado. Son los siguientes:
Cuando Rufián abrió el pasado verano el debate sobre la unidad de las izquierdas, la primera fórmula que a todo el mundo le vino a la mente fue la de formar una coalición electoral de partidos. Quien más ha desarrollado esta posibilidad en Catalunya ha sido el exdiputado Joan Tardà. Su propuesta es que haya una papeleta que se llame 'Frente de Izquierdas de Catalunya' en la que participen todos los partidos soberanistas, autodeterministas e independentistas. Es decir, principalmente ERC, Comuns y la CUP, con la ayuda y el apoyo de entidades de la sociedad civil.
Esta fórmula tendría la ventaja, potencialmente, de unir la fuerza electoral de todos los partidos que participen en la coalición. Por ejemplo, en las elecciones de 2023, la CUP logró casi 100.000 votos, pero se quedó sin representación porque no superó el umbral de votos necesario en ninguna de las cuatro provincias catalanas. Los Comuns también dejaron huérfanos 15.000 votos en Lleida, que se quedaron sin diputado. Con la coalición se intentaría que los votos de cada partido tuvieran más rendimiento y no se dispersaran en varias listas.

Irene Montero, Xavier Domènech y Gabriel Rufián, en un acto en defensa de un frente de izquierdas en Barcelona. / Manu Mitru
Este escenario no está exento de obstáculos. Por ejemplo, no es descartable que una coalición así acabe ahuyentando a ciertos electores que no quieran ver a su partido tradicional asociado a otras siglas. Hay precedentes: la coalición entre CiU y ERC en las elecciones catalanas de 2015 acabó por cosechar 10 diputados menos -62 en total- que los que habían conseguido los dos partidos por separado en los comicios anteriores -50 y 22, respectivamente-. Además, también abriría otros debates: ¿quién lideraría esta coalición de izquierdas? Los Comuns lograron mejores resultados que ERC en las generales de 2023 en Catalunya, lo que pondría en entredicho que Rufián pudiera ser el candidato de una lista conjunta.
Otro escenario posible sería una fórmula híbrida, es decir, presentarse en coalición en algunas provincias y por separado en otras. Por ejemplo, en 2023, ERC y los Comuns demostraron ser opciones competitivas en la provincia de Barcelona donde, además, se reparten más escaños. Allí se seguirían presentando por separado. En cambio, tuvieron más problemas para rentabilizar sus votos en Lleida, Tarragona y Girona, donde no lograron superar la barrera de un escaño. En estas tres demarcaciones, pues, es donde sí se presentarían en coalición.
Hay un precedente ya bastante lejano sobre el asunto. En las catalanas de 1999, el PSC e ICV se presentaron por separado en la provincia de Barcelona, pero juntos en Tarragona, Girona y Lleida. Era una estrategia en la que los dos ganaban: los socialistas tenían unos votos extras, y los ecosocialistas más posibilidades de lograr escaño. También existe la fórmula híbrida de la Entesa Catalana de Progrés. En las generales de 2000, 2004 y 2008 el PSC, ERC e ICV-EUiA se presentaron por separado al Congreso, pero en coalición al Senado, aunque diluía la siglas de cada organización política. Eso les daba más posibilidades de tener representación en la Cámara Alta. Precisamente, fue Junqueras quien, al llegar al frente de ERC en 2011, decidió no repetir la alianza.
Esta fórmula fue esbozada por el propio Rufián en el acto del jueves, aunque de forma muy preliminar. Dijo que una propuesta de unidad podría ser que todas las formaciones a la izquierda del PSOE compartieran varios puntos del programa electoral. Es decir, se presentarían por separado, pero asumirían unos mismos compromisos ante la ciudadanía. Compromisos, por ejemplo, en el combate contra la extrema derecha. La idea de fondo sería exhibir ante el electorado una cierta unidad de acción que movilizara al votante progresista.

JxSí en su noche electoral de 2015 en el Born Centre Cultural de Barcelona. / ALBERTO ESTÉVEZ / EFE
Esta propuesta también tiene precedentes durante los tiempos álgidos del 'procés'. En las generales de 2015, CDC y ERC decidieron no repetir la coalición con la que se habían presentado meses antes en el Parlament y optaron por volver a las listas separadas. A cambio, para seducir al votante soberanista, se comprometieron a compartir una parte del programa electoral. Era la forma de intentar transmitir que, pese a todo, seguían unidos en el objetivo de la independencia. Uno de los compromisos compartidos fue que sus diputados dejarían el Congreso cuando Catalunya fuera un Estado propio.
Rufián también lanzó otra idea este jueves: presentarse en listas separadas, pero que luego, al llegar al Congreso, se coordinen a través de un "grupo interparlamentario". Esto tendría que servir para que todas las formaciones interpeladas, al llegar a la Cámara baja, estuvieran obligadas a colaborar en la dinámica parlamentaria. Él mismo situó un ejemplo a seguir: "el grupo de Unidas Podemos confederal era extraordinario".

Imagen de Pablo Iglesias cuando lideraba Podemos. / Miguel Lorenzo
Los pilares de aquel proyecto fueron Podemos e IU, pero también integraron en el congreso a marcas como Compromís y Equo. "¿Por qué no se puede repetir? ¿Por qué ERC no puede inspirar esta izquierda española a un proyecto más federal o confederal?", se preguntó el jueves Rufián. Finalmente, lanzó una advertencia sobre qué ocurriría si no se lograba una cierta unidad: "Si no, nos matarán por separado".
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