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De la política, ¿se sale? (XV)

Esperanza Aguirre: "Vox existe porque Mariano Rajoy incumplió nuestro programa electoral entero"

EL PERIÓDICO entrevista a políticos que han dejado la primera línea para descubrir a qué se dedican y cómo se han reinventado

RECOPILATORIO: Accede a las entrevistas con los más de 20 políticos que han participado ya en la sección 'De la política, ¿se sale?'

Esperanza Aguirre, antes de la entrevista con EL PERIÓDICO.

Esperanza Aguirre, antes de la entrevista con EL PERIÓDICO. / José Luis Roca

Luis Ángel Sanz

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Madrid
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Genio y figura, Esperanza Aguirre Gil de Biedma (Madrid, 1952) cumple años, pero no pierde un ápice de su rapidez, su olfato político y su simpatía. Liberal sin complejos, atrevida y siempre políticamente incorrecta, recibe a EL PERIÓDICO en su casa, en pleno centro de Madrid. La conversación discurre -interrumpida por dos llamadas de diferentes personalidades del Partido Popular- entre recuerdos de toda su vida política en su enorme patio interior, un remanso de paz a escasos metros de la bulliciosa Gran Vía madrileña. Los distintos directores de Comunicación del PP temblaban cada vez que hablaba. Y es que Aguirre nunca tuvo pelos en la lengua y se expresa con enorme libertad. La libertad que da haberlo sido todo y no tener ya más ambiciones que seguir estando al tanto y en contacto con casi todos.

Feijóo iba a ser mi consejero de Sanidad, había aceptado, pero Rajoy dijo que 'ni hablar'; le quería mandar a Galicia

Fue la primera mujer ministra de Educación (1996-1999), la primera presidenta del Senado (1999-2002) o la primera presidenta de una comunidad autónoma elegida tras unas elecciones (2003-2012). A pesar de haber abierto camino a otras muchas mujeres durante décadas -"Fui la primera, pero después de mí ha habido muchas más ministras de Educación que ministros"-, su feminismo se parece más al de Vox que al del "Hermana, yo sí te creo", como explica ella misma. "Soy feminista en el buen sentido de la palabra porque defiendo la igualdad ante la ley de los hombres y las mujeres; y estoy en contra de quitar a los hombres la presunción de inocencia".

-"¿Su feminismo es entonces el mismo que el de Vox, como también afirma María Guardiola [presidenta de Extremadura]?"

-"Vox también defiende la igualdad ante la ley de hombres y mujeres, así que es el mismo feminismo", responde.

Esperanza Aguirre, antes de la entrevista.

Esperanza Aguirre, antes de la entrevista. / José Luis Roca

Esperanza Aguirre siguió en parte la tradición familiar y entró muy joven en política. Con 31 años, fue concejala de la oposición en el Ayuntamiento de Madrid por Coalición Popular (1983). En 1991, cuando el alcalde ya del PP José María Álvarez del Manzano ganó las elecciones municipales con mayoría absoluta, Aguirre ascendió a tercera teniente de alcalde y comenzó a dirigir el Área de Medio Ambiente de la capital de España. Desde entonces, nunca dejó de escalar posiciones en el partido y en Madrid.

Ayuso es la mejor sin duda; mejor que yo, porque sabe dar la batalla cultural

Con 74 años, una de las cosas que tiene más claras es que nunca dejará la política. "¿Que si de la política, se sale? Yo sigo y seguiré en política mientras Dios me dé salud", dice elocuente y firme. Pocas semanas tiene el año sin que Aguirre asista a una presentación, coma o se reúna con dirigentes o personalidades de la derecha, escriba un artículo o dé una entrevista. Aznar es y será siempre uno de sus principales referentes. "José María Aznar unificó el PP. Estábamos todos cómodos y unidos en el partido: socialdemócratas, liberales, conservadores y democratacristianos. Aznar consiguió reunirnos a todos y por ello tuvimos la primera mayoría para el PP en 1996 y la primera mayoría absoluta en el año 2000".

Aznar pasó el partido a Rajoy unificado y con todos tranquilos y Rajoy se lo pasó a Casado dividido en tres

Al término de aquella legislatura, Aznar designó a Mariano Rajoy presidente del PP y candidato en 2004. Y comenzaron los problemas de los populares. "¿Fue un error de Aznar?" "Lo fue de todos, porque todos lo votamos en la Junta Directiva Nacional". Lo cierto es que, para Aguirre, igual que Aznar unificó al centroderecha y la derecha en una sola formación política, Rajoy lo despiezó: "Aznar pasó el partido a Rajoy unificado y con todos cómodos y tranquilos y Rajoy se lo pasó a Pablo Casado dividido en tres", en referencia al PP a Ciudadanos y a Vox. "¿Que por qué? Porque incumplió el programa electoral del PP; Vox existe porque Rajoy incumplió nuestro programa entero".

Cargarse el Valle de los Caídos va a ser la traca final de Sánchez. Ya lo verás

La relación de Rajoy con Aguirre siempre fue muy difícil. La baronesa popular fue todopoderosa presidenta de la Comunidad de Madrid entre 2003 y 2012. De hecho, en el congreso del PP de Valencia de 2008, a punto estuvo de dar la batalla y de presentarse contra él. "En las elecciones autonómicas de 2007, yo arrasé, y en el congreso de Valencia de 2008, mucha gente me animó a presentarme, pero no lo hice", por circunstancias personales, dice. Aun así, ahora reconoce que "no habría podido presentarme porque Rajoy controlaba casi todos los avales". Como relata, ella contaba con los 200 avales del PP de Madrid y con los del País Vasco, pero para presentarse necesitaba 600, y casi todos estaban controlados por la dirección nacional, "que era quien nombraba a las direcciones autonómicas".

Pero lo cierto es que si Aguirre consiguió gobernar la Comunidad de Madrid fue porque en 2003, dos diputados del PSOE, Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, dieron la espantada y no asistieron al primer Pleno de la Asamblea de Madrid que debía elegir a la Mesa de la Cámara, el conocido tamayazo. Aquella maniobra desbarató un Gobierno de Madrid de izquierdas y de coalición entre el PSOE de Rafael Simancas e Izquierda Unida, que sumaban mayoría absoluta. "Como Simancas se fue a comer con Zapatero y Pepiño Blanco, de ahí surgió la teoría de la trama urbanística", recuerda la expresidenta. Pero "23 años después, nadie ha podido demostrar que hubiera ninguna trama tras el tamayazo".

Unos años después, sus dos hombres de confianza en la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, consejero de Presidencia, e Ignacio González, vicepresidente, dieron con sus huesos en la cárcel por presuntos casos de corrupción. Y Aguirre dimitió en 2017, cuando era la jefa de la oposición a Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid. "Cuando el juez decretó la prisión provisional para González, yo consideré que tenía indicios muy claros y muy graves de los delitos que había cometido, pero luego eso no se ha demostrado". De hecho, ahora ya no dice que se sienta traicionada por ambos: "Granados y González son los dos inocentes, yo defiendo su presunción de inocencia porque no les han condenado por corrupción, de momento, aunque a Granados sí dicen que le encontraron un millón de euros en el altillo de la casa de su suegro".

Esperanza Aguirre con Isabel Díaz Ayuso en 2022.

Esperanza Aguirre con Isabel Díaz Ayuso en 2022. / Miguel Osés / EFE

Aguirre sigue manteniendo una excelente relación con Aznar y con dirigentes actuales del PP, como Isabel Díaz Ayuso, que "es la mejor sin duda, mejor que yo; porque sabe dar la batalla cultural". Con Feijóo siempre tuvo buen trato. Incluso presume y desvela a EL PERIÓDICO que estuvo a punto de ser su jefa: "En octubre de 2003, yo gané las elecciones y llevé mi proyecto del Gobierno de la Comunidad de Madrid a Rajoy, presentándole a todos mis consejeros. Y el consejero de Sanidad era Alberto Núñez Feijóo, ¡que había aceptado! Pero entonces Mariano me dijo que ni hablar: 'Alberto tiene que ir a Galicia a suceder a Fraga'. Pero él había aceptado y estaba encantado, no sé si tenía una novia en Madrid".

Solo estoy en desacuerdo con Ayuso en que no declare bien de interés cultural el Valle de los Caídos, que con Sánchez está en peligro

Sin embargo, sus mayores elogios son para Ayuso, otra política sin complejos. "Solo estoy en desacuerdo con Ayuso en una cosa: que no declare bien de interés cultural el Valle de los Caídos". Como explica a este diario, el jefe de Gabinete de la presidenta, Miguel Ángel Rodríguez, le responde que por qué no lo hizo ella cuando fue presidenta: "¡Pero yo no lo hice porque el Valle no estaba en peligro!", advierte. "Cargarse el Valle de los Caídos va a ser la traca final de Pedro Sánchez. ¡Ya lo verás!”, asegura con media sonrisa al concluir la entrevista.

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