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Remodelación del Ejecutivo

La renovación permanente de los ‘números dos’ del Gobierno deja a Sánchez sin sucesor natural

La salida de Montero consuma la descapitalización de las vicepresidencias socialistas de Sánchez tras Calvo, Ribera y Calviño

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en marzo de 2021 junto a las vicepresidentas Carmen Calvo, Yolanda Díaz, Nadia Calviño y Teresa Ribera.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en marzo de 2021 junto a las vicepresidentas Carmen Calvo, Yolanda Díaz, Nadia Calviño y Teresa Ribera. / EUROPA PRESS / J. Hellín

Iván Gil

Iván Gil

Madrid
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Ninguna de las primeras espadas que han acompañado a Pedro Sánchez en las vicepresidencias del Gobierno desde su primer gabinete en 2018 quedan ya en el Consejo de Ministros. Con la salida de María Jesús Montero para concurrir como candidata del PSOE a las elecciones andaluzas se consuma una descapitalización que se inició con Carmen Calvo, en la gran crisis de Gobierno de julio de 2021. En esta misma legislatura le sucedieron las marchas de Nadia Calviño, primero, y de Teresa Ribera, después.

Tras la última remodelación del Gobierno consumada este viernes, las dos vicepresidencias socialistas con las que se inició la legislatura -primera y tercera, al reservar la segunda a Sumar- ya han cambiado de titular. Con la elección del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, para la vicepresidencia primera, Sánchez rompe con la tradición de situar solo a mujeres en las vicepresidencias.

Aunque Montero continuará siendo la número dos de Pedro Sánchez en Ferraz, como vicesecretaria general del PSOE, su salto a Andalucía deja sin un sucesor claro al jefe del Ejecutivo. Hasta ahora número dos tanto del partido como del Gobierno, se había visibilizado como sucesora natural cuando el jefe del Ejecutivo se retiró durante cinco días a meditar sobre su continuidad.

Junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles, el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el de Agricultura, Luis Planas, formaba el reducido grupo de ministros que se habían mantenido al lado de Sánchez desde que llegó a Moncloa hace casi ocho años.

Cuerpo no tiene carné socialista. Con su perfil técnico, siguiendo el modelo Calviño, el jefe del Ejecutivo prioriza capear la crisis por la guerra. En el arranque de la legislatura, Sánchez decidió rodearse de sus dirigentes más fieles y de mayor peso político ante el mandato más complejo que encaraba debido a la aritmética parlamentaria. Entonces, justificó la elección de nombres de "alto perfil político para una legislatura de alto perfil político”. De ahí el ascenso de María Jesús Montero como vicepresidenta. Primero la cuarta y pocas semanas después la primera para recibir esta cartera de las manos de Nadia Calviño, quien dejó el Gobierno para presidir el Banco Europeo de Inversiones (BEI).

Montero ha ostentado una cartera de vicepresidenta durante algo más de dos años y cuatro meses, por detrás de sus predecesoras. Carme Calvo lo hizo durante más de tres años, además de que en el primer ejecutivo en solitario tras la moción de censura fue la única vicepresidenta. Con la formación del primer Ejecutivo de coalición en 2020 se pasó a un esquema de cuatro vicepresidencias.

Continuó Calvo ocupando la primera y se sumaron Pablo Iglesias a la segunda, como cuota del socio minoritario, Calviño a la tercera y Ribera a la cuarta. Estas dos últimas estuvieron en los peldaños más altos del Consejo de Ministros durante casi cuatro y cinco años, respectivamente.

La vicepresidenta más veterana, con diferencia, es Yolanda Díaz. El próximo 30 de marzo cumplirá cinco años con esta cartera, siempre reservada al socio minoritario de la coalición, tras sustituir a Pablo Iglesias. Sara Aagesen, por su parte, sustituyó a Teresa Ribera en noviembre de 2024.

Final de legislatura

La salida de Ribera para saltar a la Comisión Europea supuso otro de los cambios más difíciles para Sánchez. Esta había formado parte del primer Gabinete tras la moción de censura e incluso de su ‘gobierno en la sombra’ cuando Sánchez era el líder de la oposición al gobierno de Mariano Rajoy. Cuando Sánchez toma su acta de diputado en septiembre de 2009 para sustituir a Pedro Solbes se apoyó en Ribera, que entonces era secretaria de Estado de Cambio Climático, para recibir una suerte de "clases" para desenvolverse en la Comisión de Medio Ambiente.

Cuando Sánchez diseñó la estrategia de los ministros-candidatos tras el 41 congreso federal de finales de 2024 puso con ello fecha de caducidad al periplo de Montero en el Gobierno y, por tanto, a su mano derecha en Moncloa. La actual situación económica ha influido en la elección de su sustituto. Un perfil más técnico que político, lo que en otro contexto económico llamaría la atención para encarar el último año de legislatura.

“Experiencia, integridad, coherencia y solvencia técnica, este el perfil de este Gobierno”, resumía Sánchez tras dar cuenta de los cambios de Gobierno. Sobre Cuerpo, antes de repasar su currículum en distintos organismos europeos como la Comisión Europea, como la AIReF y la Secretaría General del Tesoro, señalaba que es "uno de los economistas y servidores públicos más brillantes del país, de dilatada experiencia". El objetivo tanto de Cuerpo como del nuevo titular de Hacienda, Arcadi España, remataba, sería mantener al país "en la senda de transformación y responsabilidad fiscal y prosperidad por la que venimos avanzando desde hace ya casi ocho años".

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