Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Elecciones en Andalucía

Sánchez mantiene a Montero como 'número dos' del PSOE para darle la "máxima fuerza" y movilizar a todo el partido para el 17M

El líder socialista quiere seguir contando en el organigrama de la formación política con la que es su vicesecretaria general desde 2022

La candidata mantiene su autoridad política y moral sobre los barones de cara a las importantes elecciones locales y autonómicas de 2027

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez junto a María Jesús Montero a su llegada el pasado 25 demarzo de 2026, al pleno del Congreso de los Diputados en Madrid

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez junto a María Jesús Montero a su llegada el pasado 25 demarzo de 2026, al pleno del Congreso de los Diputados en Madrid / Mariscal / EFE

Luis Ángel Sanz

Luis Ángel Sanz

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

María Jesús Montero se ha despedido esta semana de la cúpula del Gobierno y de los mentideros madrileños, pero no del todo. La exvicepresidenta primera seguirá siendo vicesecretaria general del PSOE, la número dos del partido solo por detrás de Pedro Sánchez por expreso deseo del presidente del Gobierno. La que ha sido entre 2023 y 2026 todopoderosa vicepresidenta, ministra de Hacienda y vicesecretaria general socialista seguirá al frente del partido desde su nueva responsabilidad como candidata en Andalucía, donde también es secretaria general del PSOE de Andalucía. El jueves, tras la votación del decreto anticrisis, Montero se despidió del hemiciclo del Congreso, de sus compañeros ministros en la zona del Gobierno y de los periodistas parlamentarios habituales de sus famosos corrillos. Pero no del todo. En realidad seguirá presente en Madrid.

Sánchez quiere, en primer lugar, demostrar que sigue manteniendo la máxima confianza en su número dos, visibilizar que envía como candidata el 17 de mayo a la región más poblada de España a un peso pesado del que no quiere prescindir. Su cargo, que no siempre ha existido en Ferraz, da la "máxima fuerza" a la candidata en Andalucía tanto desde el punto de vista orgánico federal como de cara a los andaluces, según fuentes del partido. Su condición será clave para la movilización de todo el partido, no solo del PSOE-A. Por eso habrá un auténtico desembarco de líderes nacionales, empezando con el propio Sánchez, sus ministros, José Luis Rodríguez Zapatero, el president Salvador Illa o dirigentes socialistas históricos como Manuel Chaves o Susana Díaz.

"Se trata de hacer la mejor campaña posible para conseguir una movilización abrumadora", explican desde el PSOE, en plena coincidencia con la formación en Andalucía.

María Jesús Montero tiene "una gran autoridad política y moral" sobre la organización

Pero, además, Sánchez quiere continuar contando con Montero en el partido, en un momento crucial: a un año de las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2027 y a año y medio de los comicios generales en los que volverá a ser candidato. Como confirman tanto en Ferraz como en varios territorios, Montero tiene "una gran autoridad política y moral" sobre la formación. Fue nombrada vicesecretaria general en julio de 2022, tras la renuncia de Adriana Lastra. Y aunque el peso del día a día lo lleva la secretaria de Organización, la valenciana Rebeca Torró, que está haciendo mucho territorio y se está trabajando a fondo el partido, Montero tiene peso específico en las ejecutivas y, cuando es necesario, como ocurrió con la ronda de conversaciones que llevó a cabo con los barones para explicarles la propuesta de financiación autonómica pactada con ERC, se puede empeñar en orientar a todo el partido en una sola dirección, aunque siempre haya matices en función de cada territorio.

Montero es "la mejor candidata posible" para Andalucía, aseguran en la cúpula socialista. En la sede del PSOE-A detallan "es una mujer muy andaluza, muy identificada con su tierra", con "una gran experiencia de gestión" y "con un grado de conocimiento muy alto, similar al del presidente Juanma Moreno". Montero es médico -con plaza en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla-, fue consejera de Sanidad y de Hacienda de la Junta de Andalucía y en el Gobierno de España ha sido ministra de Hacienda y después, también, vicepresidenta primera.

Su paso a liderar el PSOE andaluz fue una petición casi unánime de la federación socialista más importante y fue pactada con el anterior secretario general, Juan Espadas, que no se presentó a las primarias precisamente porque se pactó con él que ella fuera su sucesora. Durante el tiempo que lleva al frente del PSOE-A, ha contado incluso con el apoyo de la expresidenta Susana Díaz. La dirigente sevillana, sin embargo, no ha reconstruido su relación con Pedro Sánchez después de las primarias a cara de perro que les enfrentaron en 2017 y desgarraron al PSOE.

Impulso de toda la organización

De hecho, como destacan desde Sevilla, esta campaña va a contar con el impulso de toda la organización en las ocho provincias, incluidos los antiguos susanistas. Pero, además, el PSOE-A tendrá también el respaldo de toda la formación a nivel nacional para que pueda conseguir el mejor resultado posible en unas condiciones que a día de hoy parecen muy difíciles.

El presidente y candidato del PP, Juanma Moreno, se ha fraguado durante su mandato la imagen de un dirigente tranquilo y moderado que también puede atraer votos de centro o a parte del antiguo electorado socialista. En Ferraz lo saben. Además, Vox aparece muy fuerte en todas las encuestas, especialmente en algunas provincias, como Almería y Huelva, donde podría superar a los socialistas, según algunas encuestas. Por todo ello, Sánchez y el PSOE quieren echar el resto para conjurar esta complicada situación.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante un mitin de campaña para las elecciones de Castilla y León bajo la proyección del lema "no a la guerra".

Pedro Sánchez en su mitin de Soria del 7 de marzo de 2026, con el 'No a la guerra' sobreimpresionado detrás. / Concha Ortega Oroz - Europa Pres / Europa Press

El No a la guerra, la firme posición de Sánchez y del Gobierno frente a Trump y las difíciles negociaciones del PP y Vox para cerrar gobiernos en Extremadura, Aragón o Castilla y León pueden jugar a favor del PSOE, que quiere volver a erigirse como el partido que levanta "un dique frente a la ultraderecha a la que el PP mete en los gobiernos".

El enemigo a batir por el PSOE es "la desmovilización de los progresistas", relatan a EL PERIÓDICO desde la sala de máquinas del PSOE-A. "Tenemos que capitalizar el cabreo que existe con la gestión del PP de los servicios públicos en Andalucía, de la sanidad, y por el escándalo de los cribados", asegura una fuente del entorno de Montero. "En unas semanas, veremos que lo estamos consiguiendo", añade.

Suscríbete para seguir leyendo