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El rearme español

El Congreso insta al Gobierno a mejorar la principal base militar de Girona para reforzar la presencia del Estado en Catalunya

Soldados del Batallón de Infantería Mecanizada Badajoz I62, en un ejercicio de recuperacion de un blindado en la base de Sant Climent Sescebes

Soldados del Batallón de Infantería Mecanizada Badajoz I62, en un ejercicio de recuperacion de un blindado en la base de Sant Climent Sescebes / EMAD

Juan José Fernández

Juan José Fernández

Madrid
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Por 18 votos a favor y con 17 en contra en la Comisión de Defensa del Congreso, el Partido Popular ha conseguido este miércoles la aprobación de una proposición no de ley por la que la Cámara Baja insta al Gobierno a incrementar la plantilla de militares en la base del Ejército en Sant Climent Sescebes (Girona), el acuartelamiento General Álvarez de Castro, y a modernizar sus instalaciones, todo ello con la finalidad de reforzar la presencia del Estado en Catalunya.

Esa intención última es la que enmarca la proposición, que ha contado con el apoyo de Vox. El texto de la iniciativa habla de incrementos de los efectivos con incentivos a la tropa, y de "proteger a los servidores públicos del Estado frente a situaciones de hostigamiento, garantizando protocolos de seguridad", pero en su preámbulo se despliega el espíritu primero de la medida: "Las instituciones del Estado en Cataluña constituyen un pilar esencial para la garantía de los derechos fundamentales, la cohesión territorial y la igualdad de todos los ciudadanos españoles. No son meras infraestructuras", dice.

La proposición no de ley del Partido Popular denuncia que la base de Sant Climent sufre un "déficit estructural de personal de tropa y marinería, agravado por la falta de incentivos para el destino en Cataluña", y una "escasa visibilidad institucional y percepción social insuficiente, al tiempo que advierte de un "riesgo de debilitamiento de la presencia institucional en un territorio clave para la seguridad nacional".

La propuesta aprobada insta al Gobierno, además de a completar, incentivar y proteger al personal destinado en el cuartel General Álvarez de Castro, a "impulsar campañas de visibilización institucional que refuercen el reconocimiento social de las Fuerzas Armadas en Cataluña", desplegar "ayudas a la vivienda y transporte, y medidas efectivas de conciliación familiar" y, sin entrar en detalles, a "modernizar las instalaciones y sistemas de comunicación del acuartelamiento, asegurando su resiliencia y plena operatividad"

El debate

La discusión de la proposición ha desbordado incluso la pregunta que se desprende de la misma propuesta: si hay que mejorar la base de Sant Climent por necesidades de la Defensa o por hacer didáctica de la presencia del Estado en Catalunya. Fuentes populares explican a este diario que la propuesta se enmarca en un repaso general que el PP está haciendo de las instalaciones estatales en la comunidad que, tras una etapa de gobiernos independentistas, actualmente rige el Govern del PSC de Salvador Illa.

La discusión ha desbordado la mera materia de la comisión parlamentaria, la defensa, y ha discurrido por otros derroteros. Para el diputado socialista Marc Lamuá, gerundense, la propuesta obedecía a "generar un falso relato político" o "dibujar una situación de desprotección que estigmatiza al territorio" y desincentiva aún más a los militares para escoger Girona como destino. Por Sumar, el diputado Félix Alonso Cantorné ha elevado el debate hacia el campo de los salarios en España. "Los soldados cobran un poco más que el salario mínimo interprofesional, igual que 2,5 millones de españoles", ha dicho, antes de defender una mejora salarial... no solo para los militares destinados en Sant Climent, sino para todas las Fuerzas Armadas, "si las queremos con futuro e integradas en el marco europeo".

El general y diputado de Vox Alberto Asarta ha denunciado que la base de Sant Climent, "una infraestructura estratégica del Ejército de Tierra" y ha sido "declarado como zona de interés para la defensa nacional". Asarta ha deplorado que "este acuartelamiento ha sufrido durante años infrautilización y carencias en sus instalaciones". Por eso ha introducido una enmienda en la proposición, que ha sido aceptada.

Los protagonistas

Desde 1994, el acuartelamiento General Álvarez de Castro de Sant Climent Sescebes, a 55 kilómetros al norte de Girona, es lugar de residencia de un regimiento del Ejército, el Arapiles 62, histórico por su intervención en la Guerra de Independencia contra Napoleón, entre otros avatares. El cuartel lleva el nombre de quien dirigió la defensa de Girona durante el sitio que sufrió en 1812. La figura del general, de hecho, preside junto a las de los artilleros Daoiz y Velarde, destacados militares de la misma contienda, una de las entradas del hemiciclo en la cámara que hoy acogía esta proposición.

El Arapiles 62 gestiona a su vez un batallón de infantería mecanizada, el Badajoz I/62, integrado en la Brigada Aragón, una de las patas de la Fuerza Terrestre del Ejército. Sus misiones no son solo las propias del adiestramiento continuado y preparación para el combate, también la participación en misiones internacionales. Opera vehículos de combate de Infantería Pizarro, sobre cadenas, y con ellos ha estado en operaciones de la OTAN en Letonia en 2019, 2021 y 2024.

La base de Sant Climent acoge no solo las actividades del Arapiles 62, también despliegues para la misión europea EUMAM de adiestramiento de soldados ucranianos, como la que en 2025 llevó a cabo, en varias rotaciones, y para formar líderes de pelotón para el frente, otro regimiento catalán de Infantería, el Barcelona 63, que tiene su base en el cuartel de El Bruc, en la parte alta de la ciudad de la que recibe su nombre.

La base de Sant Climent Sescebes es una de las instalaciones de Infantería con plantilla de más compleja cobertura en toda España. El tamo de plazas que se quedan vacantes en las convocatorias arroja un déficit de cobertura superior a un tercio de los teóricos 700 efectivos que le corresponden, entre el propio regimiento y la unidad de servicios del acuartelamiento.

Fuentes del Ejército de Tierra explican a este diario el origen de los problemas para elegir Sant Climent: alto coste de la vida en Girona y un punto aislado de la geografía española. Ciertamente, la base está en un hermoso entorno pirenaico, pero a una hora de la urbe más cercana.

Otro puntos con déficit de tropas que elijan ese destino tienen un programa de incentivos internos en el Ejército: son Ceuta y Melilla donde un soldado, dependiendo de la misión y los complementos, puede pasar de los 1.300 euros de media a los 1.800. Pero aplicar esos incentivos para Girona no se ve posible entre las fuentes militares consultadas. Lo resume un buen conocedor de la estructura de la Brigada Aragón: "Generaría una cadena de agravios. Es implanteable".

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