El rearme español
Las Fuerzas Armadas operarán helicópteros y drones en nubes 5G para la guerra o las catástrofes
Airbus y Telefónica investigan en burbujas 5G para coordinar aeronaves tripuladas y no tripuladas y ofrecer comunicaciones seguras en áreas degradadas o devastadas

Un técnico de Airbus, a bordo de un helicóptero NH90 durante una prueba de lanzamiento de munición merodeadora desde la aeronave contra un carro de combate llevada a cabo en España. / Airbus Helicopters España

Era de noche cuando las llamas volvían a crecer y hacerse dueñas de la situación, saltando los cercos que los que, con enorme esfuerzo y peligro, habían cerrado los bomberos a la luz del día. En los catastróficos incendios forestales de Ourense, Zamora, Salamanca, Cáceres… este verano volvió a presentarse la insalvable dificultad de la noche y el humo, y de la falta de cobertura para las comunicaciones de los efectivos en zonas intrincadas de monte. Puede que la situación hubiera sido menos desgraciada si se hubiera contado con burbujas 5G y drones conectados a un helicóptero nodriza para hacer de sensores extendidos, ir y mirar allí donde el ser humano no puede volar, ni apenas ver nada, por el calor, el humo y la oscuridad.
Esa capacidad es, de hecho, una aspiración de las Fuerzas Armadas. Eso explica, entre otros detalles, la presencia del general Miguel Ángel Orduña, jefe de la División de Planes del Ejército del Aire, asistiendo a la firma de un memorándum de entendimiento este miércoles entre Airbus y Telefónica. Una compañía pone las aeronaves; la otra, la generación de cobertura 5G cifrada y resistente en entornos degradados. El marco elegido para el acuerdo -que en realidad ya lleva con pruebas dos años- ha sido el ejercicio BACSI -Base Aérea Conectada, Sostenible e Inteligente- que ha desarrollado la Fuerza Aérea en la base de cazas Eurofighter de Los Llanos (Albacete).
En un futuro aún por concretar, pero no lejano, los ejércitos contarán con helicópteros desde los que se interconectarán drones, vehículos terrestres, barcos, aviones y satélites en una “burbuja táctica 5G”. Así la llaman los que están en el proyecto. Otra vez la nube en un plan del rearme español. Solo que, en esta ocasión, esa nube tiene una vocación dual: sirve para el gobierno mediante internet de las cosas -IOT- de una red de plataformas, hombres y máquinas de guerra, pero también para la coordinación de los efectivos y los recursos en una catástrofe como la cadena interminable de incendios del verano, o la dantesca dana del sur de Valencia.
Pronto...
La clave es “poder tomar la decisión adecuada en el momento adecuado”, dice Belén García Molano, responsable de ingeniería de Airbus Helicopters España.
En la guerra del futuro -que ya está siendo la del presente- tomar una buena decisión en un buen momento no es cosa de la intuición de un general, sino del manejo acertado, inteligible, rápido y seguro de terabytes de información que sirven un montón de sensores. Entra en lo que la ingeniera llama “cambio de paradigma”.
De momento, las dos compañías comprometidas en esta innovación del rearme español trabajan en una demostración tecnológica. Una vez llevada a cabo, y cuando se determine la necesidad concreta del principal cliente, Defensa, entraría el invento en un proceso de certificaciones y pruebas.

Un técnico de Airbus carga en un helicóptero militar NH90 munición merodeadora antitanque de Arquimea / Airbus Helicopters España
Airbus ya ha evaluado el potencial de la combinación helicóptero + dron. En el ensayo se utilizó un helicóptero NH90 del Ejército. A bordo colocaron los técnicos un misil merodeador de la firma española Arquimea. Llegados a la zona de ataque, donde les esperaba un viejo carro de combate, soltaron la munición. A través de una pantalla que cabe entre las manos, el misil fue guiado a su objetivo, con el helicóptero lejos de peligro. En la propia pantalla se veía la imagen de la presa, transmitida desde el hocico del cohete cazador.
No se puede decir que será a largo plazo cuando los helicópteros Super Puma, los NH90 y los Tigre de los ejércitos y la Armada cuenten con la capacidad de servir conectividad 5G a amplias zonas y hacerse acompañar de una corte de drones puesta en vuelo por ellos mismos para observar, para defenderse o para atacar.
La máquina es pequeña, y el área grande. Hasta el momento se ha comprobado en una prueba piloto en noviembre pasado, un trabajo en el marco de BACSI. El generador -o receptor, depende de su función- de señal 5G tenía un peso, según fuentes de Telefónica, que oscila entre los 3 kilos para integrarlo en un helicóptero NH90, o 10 kilos si a bordo de un avión de carga C295. Y la burbuja aeronáutica de comunicaciones que creó cubrió toda la ciudad de Albacete, explican las mismas fuentes implicadas en el proyecto.
… y en España
Otros países desarrollan líneas de investigación propias para estas futuras nubes. La que desarrolla una decena de ingenieros de Airbus y Telefónica es española. Telefónica ya desarrollaba comunicaciones para Defensa, con el requisito de hacerlas cifradas, inasequibles a la intrusión de posibles adversarios, para que el mando pueda recibir, por ejemplo, señal de vídeo en tiempo real de lo que ocurre en una zona del campo de batalla. Y Airbus es la compañía central del Plan Nacional de Helicópteros, que prevé la compra de 100 helicópteros para las Fuerzas Armadas hasta 2031 por 4.000 millones de euros, con el NH90 como plataforma clave del programa.

Dos helicópteros NH90, uno para el Éjército y otro para la Armada, esperan su entrega en una lista de la factoría de Airbus en Albacete. / JJF
“Integrar 5G en los helicópteros es una alianza natural”, comenta García Molano. Sus ingenieros ya han probado el lanzamiento de un primer dron desde una aeronave de ala rotatoria, y los de Telefónica la cobertura con 5G de toda una ciudad. Ahora han de afrontar dos problemas: los aeronáuticos, “eliminar protuberancias”, dice la ingeniera de Airbus, o sea, integrar antenas y emisores en el helicóptero. Y los telecos, hacer lo menos vulnerable posible la burbuja 5G; jamming, el problema clásico de la guerra electrónica.
Pero el problema que hay que solucionar no es solo la interferencia emitida por un enemigo. “En las catástrofes, lo primero que se pierde son las comunicaciones”, recuerda García Molano. Situar un helicóptero que aporte 5G a un área inundada, incendiada, con los vecinos tratando desesperadamente de comunicarse, es parte de la utilidad dual de este sistema que llegará a las Fuerzas Armadas.
El helicóptero puede convertirse también en repetidor de la señal de un satélite, y distribuirla a los drones que podría llevar en el futuro en su cabina o adosados a su panza, para ser soltados cada uno a su misión, como un pelotón de avispas.
“O puede también, en entornos denegados, suplir la dependencia del satélite para posicionamiento y orientación”, dice la ingeniera. O, lo que es lo mismo, poder saber dónde se está y dónde moverse si de repente se niega el GPS. Es parte de la conciencia situacional, “entender lo que ocurre alrededor” para eso que la ingeniera decía antes, aquello de tomar una decisión adecuada en un momento adecuado.
Suscríbete para seguir leyendo
- El juez ordena a la Guardia Civil que localice al cantante Francisco por un pleito por impago de la pensión a su hija
- La Organización Marítima Internacional avisa a EEUU que un bloqueo del estrecho de Ormuz va contra la ley internacional
- Avance quirúrgico: el Hospital de Bellvitge realiza dos doble 'by-pass' para extirpar dos cánceres de páncreas inoperables
- Una mujer de 80 años con escoliosis severa se recupera tras una intervención pionera en Barcelona: 'A los pocos días ya andaba
- Tania García, educadora, sobre las consecuencias de dormir con tus hijos: 'El cerebro infantil obtiene todo lo que necesita”
- El último truco de las estafas telefónicas: “Me ha faltado al respeto, el departamento de penalizaciones le multará con 185 euros
- Sonia Pernas, oncóloga: 'En cáncer de mama precoz muchas pacientes siempre sienten la espada de Damocles
- La Seguridad Social activa una ayuda de hasta 733 euros al mes para jóvenes que viven con sus padres