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Acuerdo con ERC

Illa se convierte en el primer president en retirar del Parlament unos presupuestos de la Generalitat

Si el Executiu acaba sacando adelante las cuentas públicas en julio, serán las sextas en ver la luz ese mes en toda la historia del Parlament

El Govern retira los presupuestos para seguir negociando y ERC apoyará una inyección de recursos para dar estabilidad

Salvador Illa, durante el pleno del Parlament de Catalunya, a 18 de marzo de 2026

Salvador Illa, durante el pleno del Parlament de Catalunya, a 18 de marzo de 2026 / Lorena Sopena / Europa Press

Gisela Boada

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Barcelona
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El Govern de Salvador Illa presentó su primer proyecto de presupuestos de este mandato el 27 de febrero, pero su tramitación en el Parlament apenas ha durado 20 días. El president ha decidido retirar la ley este miércoles al no tener garantizados los votos de ERC para superar el debate a la totalidad previsto para el viernes. Illa se convierte así en el primer jefe del Govern que da marcha atrás y retira la norma presupuestaria cuando ya estaba registrada en el Parlament: "Sí, soy el primer president que retira unos presupuestos. Y los volvería a presentar y los volvería a retirar", ha defendido en la Cámara catalana, en virtud de llegar a un acuerdo con ERC.

El Executiu en minoría del PSC inició la tramitación sin contar con los 20 ‘síes’ de ERC -imprescindibles junto a los seis de los Comuns-, con el objetivo de acelerar los plazos para que, una vez encauzada la negociación con los republicanos, Catalunya pudiera actualizar unas cuentas prorrogadas desde 2023 lo antes posible. La previsión era aprobarlas el 24 de abril, pero el calendario ha saltado por los aires.

Un calendario dilatado

El Govern y ERC trataron de ganar margen de tiempo aplazando más de una semana el debate a la totalidad, la primera votación del proceso. Según el reglamento del Parlament, este trámite puede celebrarse diez días después de registrar el proyecto -en este caso, el 11 de marzo-, un plazo mínimo que se había respetado en los últimos años. Sin embargo, PSC y ERC acordaron posponerlo hasta el día 20 de marzo, ampliando así el margen otros diez días.

Pero no ha sido suficiente. Illa ha optado por retirar la ley ante la falta de acuerdo, aunque con el compromiso de ambas partes de aprobar unos nuevos presupuestos antes del verano. Mientras tanto, el Govern tendrá una nueva inyección de recursos mediante un suplemento de crédito para hacer frente a la crisis en Oriente Próximo, que se aprobará este jueves en el Consell Executiu.

Los plazos vuelven a quedar en el aire, pero Illa ha evitado una derrota parlamentaria: que el Parlament tumbara sus primeros presupuestos en el pleno. El proyecto llegaba con cinco enmiendas a la totalidad -una de sus socios, ERC, y otras de Junts, PPC, Vox, CUP y Aliança Catalana-.

Los dos presupuestos rechazados

No es la primera vez que un Govern inicia la tramitación de unas cuentas sin tener atados los apoyos. En todos los precedentes, sin embargo, los presidents optaron por someterse al debate a la totalidad, asumiendo el riesgo del rechazo. Así ocurrió con el anterior Executiu de ERC, presidido por Pere Aragonès, que en marzo de 2024 no logró el apoyo de los Comuns. Tras el fracaso, Aragonès convocó elecciones y abrió la puerta al actual Govern.

También en 2016 Carles Puigdemont, hoy líder de Junts -principal partido de la oposición-, llevó sus presupuestos al Parlament sin garantías suficientes. La CUP, clave en la aritmética parlamentaria, se desmarcó en la primera votación. Era ya 8 de junio, por lo que el expresident descartó presentar unas nuevas cuentas y optó por someterse a una cuestión de confianza tras el verano. La superó y evitó convocar elecciones.

Cuentas aprobadas en julio

Ahora, PSC y ERC se han comprometido -según el comunicado conjunto difundido este miércoles- a aprobar unos presupuestos "antes de acabar el periodo de sesiones", es decir, antes del verano, siempre que se cumplan los acuerdos de investidura. Esto activa una cuenta a contrarreloj para que se aprueben antes del 31 de julio, último día lectivo en el Parlament antes del parón estival. En este tiempo Illa deberá atraer a ERC, pero también volver a convencer a los Comuns, que ya han avisado de que quieren renegociar las cuentas públicas.

Si se aprueban entonces, será la cuarta vez en los últimos 25 años que el Govern da luz verde a las cuentas públicas en julio. Ocurrió con Artur Mas (20 de julio de 2011), Pasqual Maragall (16 de julio de 2004) y José Montilla (4 de julio de 2007). En los tres casos hay un denominador común: todos accedieron a la Generalitat entre noviembre y diciembre del año anterior, lo que retrasó la elaboración de los presupuestos y las negociaciones para asegurar apoyos.

Si se amplía la perspectiva, también Jordi Pujol aprobó cuentas en julio -en 1990, el día 17 y en 1996, el día 29- e incluso hubo un año en el que lo hizo más tarde: en 1983 obtuvo el aval del Parlament el 2 de agosto. En la mayoría de casos, sin embargo, el expresident los aprobó en diciembre del año anterior, pues durante más de una década gobernó con mayoría absoluta.

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