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POR ANDALUCÍA

Podemos aguanta su candidatura en solitario en Andalucía pese a la debacle de Castilla y León y las tensiones internas

En la federación andaluza avanzan que habrá un intento de acercamiento a IU, pero sospechan que con condiciones "imposibles"

La eurodiputada de Podemos, Irene Montero, con el candidato de Podemos Andalucía, Juan Antonio Delgado, y la activista trans Mar Cambrollé, en una manifestación en Sevilla.

La eurodiputada de Podemos, Irene Montero, con el candidato de Podemos Andalucía, Juan Antonio Delgado, y la activista trans Mar Cambrollé, en una manifestación en Sevilla. / Raul Caro / EFE

Ana Cabanillas

Ana Cabanillas

Madrid
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Podemos mantiene su hoja de ruta en solitario en Andalucía pese al descalabro sufrido en apenas un mes y medio en Aragón y Castilla y León, dos regiones donde han desaparecido del mapa tras rechazar una alianza con IU. Los comicios andaluces se prevén para finales de mayo o mediados de junio. Ya con la cuenta atrás en marcha, la dirección nacional del partido se esfuerza por impulsar a su candidatura propia en Andalucía, con Juan Antonio Delgado a la cabeza, y crecen las tensiones con la federación andaluza de Podemos, partidaria de buscar una coalición electoral que evite otra debacle en las urnas.

Este mismo sábado, la secretaria general, Ione Belarra, participará en un acto en Sevilla para arropar a su candidato, en un acto titulado La izquierda valiente que necesita Andalucía. La cita llega una semana después de que Delgado diera el pistoletazo de salida a la precampaña de su candidatura, que prevé enfrentarse a Por Andalucía, la coalición liderada por Antonio Maíllo que aglutina a IU, Movimiento Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz (IPA). En las últimas semanas, Belarra ha pisado Andalucía en dos ocasiones; por el acto del 28 de febrero y en la manifestación del 8 de marzo, donde también acudió la exministra Irene Montero.

Sin embargo, resultan especialmente llamativas las ausencias en la cita de este sábado donde no estará Raquel Martínez Aguilera, la actual coordinadora de Podemos Andalucía, una federación que apuesta mayoritariamente por buscar el entendimiento con Izquierda Unida de cara a los próximos comicios, más aún después de los últimos fracasos electorales.

La líder de esta federación tampoco estuvo la semana pasada en el lanzamiento de la precampaña de Delgado, que estuvo de nuevo arropado por dos miembros de la dirección nacional, los andaluces Martina Velarde y Nicolás Sguiglia, afines a las tesis de la cúpula. Martínez Aguilera no ha estado tampoco en ninguno de los actos del candidato, lanzado desde Madrid, una ausencia que en la federación andaluza interpretan como un signo de protesta. "Con su ausencia explica su posición"; abundan.

La propia Martínez Aguilera y otros miembros de la federación andaluza firmaron en verano un manifiesto por la unidad impulsado por Diego Cañamero, miembro de la dirección andaluza y que este mismo lunes pedía el entendimiento. "Es hora de trabajar por la unidad, porque si no se hace, después no bastará con ir todos juntos en la pancarta de las mareas blancas", advirtió este lunes Cañamero en una publicación en Facebook.

En Podemos Andalucía se muestran partidarios de mantener la coalición Por Andalucía, forjada en 2022, pero admiten su pesimismo a que la dirección nacional ceda. La hoja de ruta, consideran, tiene el único objetivo de "llegar a las generales sin acuerdos previos en los territorios" para no sentar precedentes y mantener la candidatura en solitario liderada por Irene Montero.

Sin referéndum interno

El pasado mayo, el portavoz nacional, Pablo Fernández, señaló que Podemos abriría una consulta sobre cómo concurrir a las elecciones autonómicas, en relación a la política de alianzas. "Los inscritos de Podemos en Andalucía tienen la última palabra", defendió el también secretario de Organización en rueda de prensa. Desde entonces, y a falta de apenas tres meses para los comicios, no ha habido novedades en este sentido, y la única votación que se abrió fueron unas primarias para elegir a su candidato, Delgado.

Más allá de que haya o no una consulta sobre alianzas, en la federación andaluza son conscientes de la importancia de la pregunta de ese referéndum, y creen que si es la dirección nacional quien la formula, la consulta estará "teledirigida" para mantener su apuesta por concurrir en solitario.

En la cúpula morada no hay cambios en el discurso después de los últimos fracasos electorales. Este lunes, unas horas después de la última debacle en Castilla y León, Podemos evitó culpar del resultado a la fragmentación del espacio, y se fijó el objetivo en levantar una "alternativa al PSOE", en línea con el argumentario que viene defendiendo a nivel nacional, en una crítica implícita a IU y Sumar, a quienes acusan de plegarse a los socialistas.

Sí avanzó que llevaría a cabo una "reflexión" y que daría cuenta de los resultados "en los últimos días", en palabras de Fernández. Preguntado en varias ocasiones por el escenario de pactos en Andalucía, Fernández evitó pronunciarse y delegó la decisión en la dirección andaluza, obviando que sólo la dirección estatal tiene capacidad para firmar legalmente estos acuerdos.

Último intento de negociación

Esta "reflexión" podría ir encaminada a un último giro de guion, o al menos a su escenificación. Desde la dirección de Podemos han trasladado a cargos y cuadros intermedios del partido en Andalucía que habrá un último intento de alcanzar un acuerdo con IU para las elecciones. Sin embargo, en la federación andaluza sospechan que este intento será únicamente una escenificación.

"La sensación es que va a ser el numerito de siempre, aparentar un intento de acercamiento con unas condiciones imposibles para el resto de organizaciones", resumen voces del partido. Entre las condiciones podría estar la de renombrar la coalición, alumbrada en 2022, vetar a Sumar o reclamar puestos en las listas difíciles de encajar a estas alturas.

Una situación que, creen, ya se ha repetido en Aragón o Castilla y León, donde Podemos llevó las negociaciones con IU a última hora y finalmente no se dio el acuerdo, bajo distintos pretextos. En ambos casos, quería que el candidato fuera de la marca morada. La única excepción fue Extremadura, donde sí se mantuvo la coalición se mantuvo, y fue gracias al empeño de su candidata, Irene de Miguel, consolidada en el territorio y que exigió dar continuidad a la marca, abriendo una posibilidad de escisión en caso de no cumplirse.

Un año de llamamientos para el pacto

En Andalucía, desde la federación andaluza sospechan que pueden intentar repetir esta operación con el objetivo de armar un relato para justificar su candidatura en solitario, más aún teniendo en cuenta que IU lleva más de un año pidiendo abrir negociaciones para dar continuidad a la coalición Por Andalucía.

Por Andalucía se lanzó oficialmente el pasado septiembre, después de meses de llamamientos a los morados. Izquierda Unida fijó el verano como plazo para sellar alianzas y en abril del año pasado, hace casi un año, se produjeron conversaciones informales entre el partido de Maillo y la dirección andaluza de Podemos, pero la cúpula nacional frenó el posible acuerdo. Belarra condicionó entonces cualquier negociación a la salida de IU del Gobierno.

"No se puede construir unidad con los que quieran volver a venir vendiendo el engendro de Sumar, llamado Por Andalucía, y estando dentro de un Gobierno que vende armas a Israel", defendió entonces el exvicepresidente Pablo Iglesias, en una entrevista en La Voz del Sur que en su momento levantó polvareda en la federación andaluza del partido.

Este lunes, después de los malos resultados de Castilla y León, Iglesias apuntó a las dificultades del entendimiento con IU. "No basta con buena voluntad", argumentó. "Es muy difícil rearmar un espacio que fue destruido y se intentó que se convirtiera en otra cosa que no ha funcionado", defendió, en referencia a la coalición Sumar. "No es sencillo pero quiero ser optimista", continuó, antes de volver a reivindicar la estrategia de los morados de 'poner a la izquierda en pie': "Cuando hay una izquierda que está fuerte, eso a la gente le gusta".

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