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Las cuentas de 2026

El Govern y ERC entran en la fase decisiva para salvar los presupuestos

El Govern pide a ERC que "no bloquee" Catalunya tumbando los presupuestos: "Sería un desastre"

ERC exige a Illa que "suelte el lastre del PSOE" y cumpla con el IRPF para tener presupuestos

El president de la Generalitat, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, en el acto institucional del Año Irla en el Palau de la Generalitat.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, en el acto institucional del Año Irla en el Palau de la Generalitat. / MANU MITRU

Barcelona
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El tira y afloja entre el Govern y ERC para tratar de salvar los presupuestos continúa, pero la negociación empieza a cruzar el umbral de la urgencia porque el próximo viernes expira el plazo en el Parlament para ponerse de acuerdo. No se trata ni tan solo de aprobar las cuentas, sino de permitir que puedan continuar tramitándose, pero si no hay un pacto antes del viernes las cifras decaerán y se abrirá un escenario incierto. Superar el escollo de la recaudación del IRPF no es fácil para ninguna de las partes, pero socialistas y republicanos siguen sentados en la mesa para alcanzar un trato que beneficie a ambos y que dé cuerda a la legislatura catalana. De ello depende que el president Salvador Illa pueda lograr sus primeros presupuestos y dejar de gobernar con los que en 2023 impulsó ERC. El concurso del Gobierno de Pedro Sánchez, centrado en capear las contiendas electorales autonómicas, también será clave para que lo consiga.

El compromiso público de la Moncloa, el gesto del presidente que pedían los republicanos con el futuro de la 'hacienda' catalana para negociar las cuentas de 2026, dificilmente va a llegar antes de la votación del viernes aunque hayan pasado las elecciones de Castilla y León, advierten desde la Generalitat. De hecho, el Consejo de Política Fiscal y Financiera para abordar las modificaciones legales necesarias para impulsar el modelo de financiación no se celebrará hasta el mes de abril. Así que el toma y daca de los últimos días entre Govern y ERC está centrado, especialmente, en asuntos que dependen solo de la Generalitat.

La 'hacienda' catalana

Uno de ellos es un refuerzo significativo de la Agència Tributària de Catalunya (ATC) con la vista puesta en que en 2028 sí sea posible recaudar el IRPF. Se han hecho ya avances en este sentido, pero un informe de la Generalitat del verano pasado establecía que, para lograrlo, haría falta incorporar 400 agentes de refuerzo en 2026 y 700 en 2027, cosa que supondría ir más allá de destinar los 121 millones de euros para a la ATC por ahora previstos en las cuentas. Con esta misión, el Govern insiste en convencer a los republicanos de que cumplirá con lo que piden, pero que antes cabe 'muscular' la ATC y dejar de centrarse en una recaudación que hoy por hoy no está en disposición de poder asumir por falta de medios y de personal.

En el Executiu ya han asumido que se trabaja en dos fases: la primera, la más apremiante, es encontrar una pista de aterrizaje que permita a ERC retirar la enmienda a la totalidad; y la segunda, tan compleja o más si cabe, la de negociar partidas económicas que permitan el 'sí' de los republicanos a la aprobación de las cuentas a finales de abril. "Estamos dispuestos a hacer cesiones", aseguran fuentes del Executiu, que apuntan, no obstante, que los Comuns ya han capitalizado muchas concesiones en áreas relevantes como vivienda e infraestructuras.

Barcelona 10/03/2026 Política. Illa y Junqueras coinciden en el acto institucional del año Irla, Llegada al acto. AUTOR: MANU MITRU

Salvador Illa y Josep Rull, con Oriol Junqueras detrás, en el Palau de la Generalitat. / MANU MITRU

El Govern, que querría que el acuerdo llegara antes de que arranque el pleno del viernes, se ha arremangado en los últimos días para que pese sobre los republicanos la responsabilidad de permitir que Catalunya tenga presupuestos en un momento de gran inestabilidad geopolítica que vuelve a hacer mella en los bolsillos de los ciudadanos. Illa ha apelado al "sentido de país" en estas circunstancias, que se suman al hecho de poder disponer de 9.100 millones de euros más respecto a las cuentas prorrogadas desde 2023 que permitirían dar un espaldarazo a nuevos proyectos, algunos de ellos muy esperados por los alcaldes con las municipales de 2027 en el horizonte.

Fuentes de ERC siguen viendo difícil un acuerdo si no hay ninguna "concreción" sobre el IRPF, pero prometen buscar una salida hasta el final. De hecho, el partido de Oriol Junqueras ha reducido su exposición pública drásticamente en las dos últimas semanas para intentar alejar la negociación del foco público. "Lo hemos hecho con buena intención, porque estar hablando todo el día del tema no nos lleva a ninguna parte", explica una fuente republicana. El problema, insiste la misma voz, es que el PSOE rechaza reformar el artículo 19 de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas -la Lofca- que abriría la puerta a que Catalunya pudiera recaudar en el futuro el impuesto sobre la renta. Sin esta reforma, el IRPF es "indelegable" a las autonomías. Si antes del viernes no hay un acuerdo, los republicanos mantendrán la enmienda a la totalidad, por lo que exigen que sea el Govern quien retire los presupuestos de la Cámara para negociarlos más adelante.

Unas cuentas para tres ejercicios

En términos políticos, para el president de la Generalitat aprobar estas cuentas es clave para vigorizar el sello de su gestión tras la crisis de Rodalies y las sucesivas huelgas de profesores, médicos o agricultores, pero también para contar con una herramienta económica actualizada para llegar al final de la legislatura sin sobresaltos, algo de lo que es perfectamente consciente ERC.

En el Govern dan por hecho que solo habrá esta oportunidad en la legislatura para aprobar unos presupuestos antes de que se abra el nuevo ciclo electoral y esquivan pronosticar qué sucederá en caso de no lograr aprobar nuevas cuentas. De los suplementos de crédito, el 'plan b' con el que transitaron en 2025, no quieren ni oír a hablar, aunque los republicanos ya les han garantizado que los votarían a favor, pero tampoco el adelanto electoral -un espantajo que algunos agitan- es del agrado de un Govern que se presenta como garante de la estabilidad.

Los republicanos abonan un tercer escenario que no sería ni aprobar los presupuestos ahora ni pactar suplementos de crédito y que pasaría por dar unos meses más para que el PSOE cumpla con el IRPF y luego aprobar las cuentas en junio. Todo el mundo -Govern y oposición- asume que no habrá más presupuestos en esta legislatura porque el 2027 es año electoral -municipales y generales- y el 2028 también -catalanas-, por lo que los presupuestos de 2026, aunque llegasen tarde, serían las cuentas de los tres ejercicios siguientes.

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