NUEVO FRENTE AMPLIO
Los partidos de Sumar aplazan la elección del sucesor de Yolanda Díaz: "No urgente, no hay que quemarlo"
El paso atrás de la vicepresidenta quita presión en la nueva alianza de izquierdas a la hora de nombrar nuevo líder

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, y el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, en una imagen de archivo. / Fernando Sánchez / Europa Press

La renuncia de Yolanda Díaz a volver a ser candidata a las próximas generales abrió de inmediato un debate sobre la sucesión, ante la falta de alternativas claras a la izquierda del PSOE. Un debate que sin embargo evitan de momento en la nueva coalición formada por IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar, donde han optado por aplazar la elección de los nombres para acercarlo a la próxima convocatoria electoral.
El anuncio de Díaz de no optar a liderar el nuevo frente amplio ha quitado presión a los partidos, que ya han despejado las dudas sobre los planes de la vicepresidenta. También se ha producido cierto alivio, ante las reticencias de fuerzas como IU o Más Madrid hacia Díaz, cuya continuidad amenazaba con abrir un escenario de tensiones internas que podría poner en riesgo la construcción del nuevo proyecto.
La falta de liderazgos de la futura coalición no supone un problema a día de hoy, según explican distintas fuentes, que se muestran tranquilas sobre este punto. El tiempo, creen, juega a favor. Con Yolanda Díaz blindada dentro del Gobierno y manteniendo su papel como interlocutora de Pedro Sánchez, todos la siguen reconociendo como líder del ala minoritaria del Gobierno. Un liderazgo provisional y vinculado al cargo que tiene fecha de caducidad pero que también permite abordar con calma la elección de un sucesor para las próximas generales.
Y lo cierto es que distintas voces, de distintos partidos políticos, coinciden en que "no hay prisa" alguna en resolver este debate, que podría aplazarse durante meses. "No es urgente", destaca una de ellas. Hay quien llega a aventurar que habría que dejarlo estar al menos hasta después de verano, para evitar que el nuevo líder de la izquierda se vea expuesto demasiado tiempo, y con el objetivo de acercar el nombramiento a una fecha electoral, aunque dando margen para que pueda darse a conocer y afianzar su papel.
"Tenemos tiempo, no hay que quemarlo todo tan rápido", apunta otro cuadro de la coalición. Una de las claves en la construcción del nuevo proyecto será controlar los tiempos y "saber dosificar" las novedades. Y la cuestión de los liderazgos estará precisamente entre las últimas incógnitas por despejar.
Protagonismo limitado
El futuro candidato, en todo caso, tendrá un protagonismo más limitado que el de Yolanda Díaz en 2023, cuando la coalición de Sumar pivotó en torno a su persona. Las nuevas dinámicas son radicalmente distintas en la nueva alianza de izquierdas, que lleva gestándose desde verano y avanzó en noviembre EL PERIÓDICO. Las reuniones entre los cuatro partidos implicados ha llevado a que ganen peso los partidos y sus líderes en la toma de decisiones, con un protagonismo mucho más compartido y alejado del personalismo de los últimos años.
La meta es independizar el proyecto de su líder. Es decir, lograr levantar la coalición en términos meramente políticos y de forma independiente a quién podría liderarlo. Una manera que, creen, garantiza la solvencia de la candidatura, que a diferencia de 2023 no estará tan marcada por quién sea el cabeza de lista. Una razón más por la que nadie considera urgente abordar este debate.
Y a este objetivo también irán destinados sus próximos pasos. Esta última semana ha bajado el diapasón en la alianza de partidos. El éxito del acto de refundación la semana pasada y el paso atrás de Díaz dejan el camino libre a los siguientes pasos, con la gira territorial que empezará en Catalunya y Andalucía para relanzar la coalición, donde se prevé un goteo de anuncios y propuestas que aspiran a generar cierta expectación entre su electorado.
Así, en la coalición avanzan que antes incluso de abordar posibles liderazgos tendrá que despejarse la cuestión de la marca, una incógnita que ya está pasando factura al nuevo frente amplio. El hecho de no tener un nombre propio ha llevado a que persistan las referencias a Sumar, una coalición de la que precisamente quieren diferenciarse.
Las quinielas
Pese a que la sucesión no es inminente, lo cierto es que la salida de Díaz ya ha abierto las quinielas sobre quién debe tomar los mandos de la nueva coalición. No hay grandes sorpresas entre los aspirantes posibles, que ya llevan sobrevolando semanas o meses en el espacio político. El hombre al que todos miran y que genera amplia aceptación entre todos los partidos es el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, que sin embargo ha rechazado ocupar este papel en innumerables ocasiones en los últimos meses.
Fue uno de los fundadores de Podemos, que abandonó para irse una temporada a Nueva York. Y aunque aceptó entrar al Consejo de Ministros, nunca se ha vinculado orgánicamente a ningún otro partido, considerándose un independiente. Sin embargo, todas las fuerzas de la coalición le ven como una opción de consenso.
Uno de los nombres que se han planteado de forma más reciente es el del secretario general de CCOO, Unai Sordo, que ha sonado en la nueva alianza como un deseo, más que una posibilidad. La vinculación de Sumar e IU al sindicato de trabajadores y el hecho de que Díaz sea ministra de Trabajo y tenga abierta la interlocución con él ha llevado al terreno de las especulaciones, aunque lo cierto es que el dirigente sindical no ha mostrado interés alguno en ocupar ese papel.
La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, es otro de los nombres que han sonado con fuerza. Después de su retirada de la política municipal, se ha embarcado en otros proyectos como la flotilla de la libertad a Gaza, y en los últimos meses ha aumentado su presencia en medios de comunicación. En embargo, personas de su entorno apuntan a que no estaría interesada en liderar una alianza de partidos.
Otra de las figuras más destacadas de la plataforma, cuyo nombre nunca ha dejado de sonar, es Antonio Maíllo, líder de IU, una de las figuras que más duramente cuestionó la continuidad de Yolanda Díaz. El dirigente es el candidato de Por Andalucía a las elecciones y en los últimos días ha dicho "autodescartarse", apelando a que está centrado en su candidatura andaluza, y apuntando también a problemas de salud. Sin embargo, y pese a estas afirmaciones, hay quien cree que podría terminar intentando dar el salto.
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