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Claves

Illa y ERC, más cerca de los presupuestos que de las elecciones

El Govern aumenta un 10% su presupuesto para 2026 por el mayor gasto en deuda, vivienda y Mossos

El Govern otorga más recursos a la hacienda catalana para mostrar a ERC su compromiso con el IRPF

El Govern aprueba sus primeros presupuestos a la espera de ERC: "Catalunya los necesita, son valientes y ambiciosos"

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la consejera de Economía, Alícia Romero, en el Consejo Ejecutivo extraordinario para aprobar los presupuestos, 27 de febrero 2026.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la consejera de Economía, Alícia Romero, en el Consejo Ejecutivo extraordinario para aprobar los presupuestos, 27 de febrero 2026. / Marc Font

Júlia Regué

Júlia Regué

Barcelona
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"En Catalunya hay muchos aeropuertos", responden desde el Palau de la Generalitat, cuando se les pregunta sobre la "pista de aterrizaje" que ofrecerán a ERC para que valide en el Parlament los presupuestos que el Govern ha aprobado este viernes. Están convencidos de que habrá acuerdo, un optimismo del que se está contagiando también a los republicanos, después de que hace justo una semana todo saltara por los aires. Hay tres escenarios posibles -presupuestos, suplementos de crédito o elecciones-, pero se trabaja con uno solo: que Salvador Illa tenga sus primeros -y previsiblemente únicos- presupuestos de este mandato.

La de hoy es la cuarta fecha que los equipos gubernamentales han comunicado a los socios para sacar adelante el proyecto. La coreografía presupuestaria estaba prevista para finales de diciembre, con el fin de que el año arrancara con las nuevas cuentas en vigor, pero se aplazó porque Esquerra reclamaba cerrar antes el nuevo modelo de financiación. Después se acordó ampliar el margen porque la financiación se estaba encallando y no iba a haber una entente hasta después de fin de año. Con la 'singularidad' catalana pactada, tocaba iniciar la negociación presupuestaria, pero Illa fue hospitalizado y se desató el caos de Rodalies. Las condiciones no favorecían el acuerdo: ERC no quería ser visto como una 'muleta' del Govern en plena crisis y el president estaba de baja. El plazo se fijó para este 27 de febrero.

Así que hoy iba a ser el día para aprobar las cuentas en el Govern con los apoyos garantizados, pero Oriol Junqueras frenó en seco estos planes tras recabar el compromiso público de Illa con la recaudación del IRPF y tras haberse citado con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Moncloa para cerrar los flecos del acuerdo. Pero unas declaraciones del Ministerio de Hacienda que lidera María Jesús Montero echaron al traste los planes, ya que dieron portazo a la idea de que se cumpliera con el compromiso de que Catalunya asuma este tributo.

El presidente del Parlament, Josep Rull, ha recibido de la consellera de Economía y Finanzas, Alicia Romero, el proyecto de ley de presupuestos de la Generalitat.

El presidente del Parlament, Josep Rull, ha recibido de la consellera de Economía y Finanzas, Alicia Romero, el proyecto de ley de presupuestos de la Generalitat. / Toni Albir / EFE

La ministra llamó a la dirección de ERC para recordarle que no ha adquirido este compromiso, pese a que el PSOE avaló en un comité federal el acuerdo para la investidura de Illa y suscribió un acuerdo en la comisión bilateral del pasado mes de julio en la que se dejó por escrito que se iba a avanzar hacia la "gestión" de este impuesto, aunque sobre el papel no se recoge que sea de forma 'exclusiva' ni de todo el importe.

Los republicanos rompieron la baraja e Illa decidió mantener su calendario, consciente de que también debe cumplir con el compromiso de que en abril las cuentas estén en vigor y que, cuanto más se dilate, más complejo será encajar el puzle. Además, ya había cerrado el acuerdo con los Comuns.

En paralelo, incrementó las reuniones con los republicanos para reconducir una crisis que, si bien sigue amenazando la convalidación de las cuentas públicas, se está solventando y hay muestras de ello: Esquerra no ha presentado este viernes la enmienda a la totalidad que prometió -aunque tiene tiempo para hacerlo y usa esta carta como palanca negociadora- y han acordado dar aire a la negociación fijando el primer debate para el 20 de marzo, una semana después de lo que estaba inicialmente previsto por el Parlament.

Esta será la prueba de fuego: si no hay acuerdo y ERC presenta su veto, el proyecto decaerá; pero si hay posibilidades de entendimiento, continuará la tramitación parlamentaria para que el 24 de abril Catalunya tenga nuevos presupuestos.

En el Govern defienden que no hay alternativa a que Esquerra apruebe los presupuestos. Esto significa que no quieren volver a garantizarse la estabilidad a través de la negociación de los suplementos de crédito -un mecanismo que permite añadir recursos a las cuentas prorrogadas-, y dicen que no descartan adelantar las elecciones catalanas.

Pero ni el PSC ni ERC quieren un adelanto electoral: Illa corre el riesgo de no sumar con sus socios actuales y Junqueras no puede concurrir a unos comicios porque sigue inhabilitado al no habérsele aplicado la amnistía. ERC tiende la mano para la ampliación de recursos porque sabe que la tesorería de la Generalitat está tensionada y así no le da al president el principal triunfo del mandato, pero el Govern juega con el botón electoral para presionar a un partido que no tiene candidato. Los dos actores tienen en mente el precedente de Pere Aragonès, que avanzó la cita con las urnas tras el veto de los Comuns a las cuentas, y perdió el mando del Palau y 13 escaños.

La consellera d'Economia i Hisenda, Alícia Romero, en roda de premsa

La consellera de Economia, Alícia Romero. / MARC FONT / ACN

La cuestión no es tanto quién cede, sino quién se mueve primero. En los dos lados de la mesa negociadora hay más ventajas que desventajas a la hora de pactar los presupuestos y son conscientes de que es 'ahora o nunca'. El próximo año las elecciones municipales y generales imposibilitarán cualquier acuerdo, y las catalanas están previstas para 2028. Así que las opciones de llegar a firmar el proyecto de presupuestos pasan por que Illa arranque a Sánchez un gesto del PSOE que no sea discutido por Montero, mientras cierran el encaje en la reforma de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA) para que Catalunya pueda ir asumiendo progresivamente la recaudación de impuestos.

En ERC piden "una vía transitable", mientras que en el Govern cimentan "una pista de aterrizaje". Pero solo del PSOE dependerá que Illa aterrice unos nuevos presupuestos para que Catalunya deje de estar gobernada con un proyecto pensado para las necesidades de hace tres años.

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