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'UN PASO AL FRENTE'

El estreno de la nueva coalición de izquierdas deja atrás Sumar y siembra dudas sobre el papel de Yolanda Díaz

Todos los ministros de Sumar en el Gobierno acudieron a la cita, salvo la vicepresidenta Yolanda Díaz

"Pelearnos entre primos no nos va a ayudar", se escuchó en el acto, que fue un llamamiento a ampliar el número de participantes

La presentación de la nueva coalición Sumar se desborda de público

EFE

Ana Cabanillas

Ana Cabanillas

Madrid
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La nueva coalición a la izquierda del PSOE se estrenó este sábado en un acto que aspiraba a dibujar un futuro lejos de la resignación y que al mismo tiempo sirvió para revisar errores del pasado, en un mea culpa con propósito de enmienda. Los cuatro partidos del ala minoritaria del Gobierno, IU, Más Madrid, Comuns y Sumar, escenificaron la puesta de largo de su nueva alianza, aún sin nombre ni líder, en un acto al que acudieron 600 personas en el Círculo de Bellas Artes (Madrid) con la ausencia destacada de Yolanda Díaz. Aunque la vicepresidenta no ha aclarado sus planes sobre si revalidar o no su candidatura, lo cierto es que el vacío que dejó sembró las dudas sobre su futuro, con algunos agradecimientos a la aún líder de Sumar que retumbaron a ecos de despedida.

La cita supone de facto enterrar la marca de Sumar, y da por amortizado el paraguas de partidos que fue en las elecciones de 2023. Una idea que ha quedado clara en varias de las intervenciones, que han anunciado una nueva etapa, con numerosas referencias a los "errores" cometidos en el pasado y varios guiños a Podemos, que ha emprendido su hoja en solitario, y a quien aprovecharon para tender la mano. El acto estuvo marcado por un mensaje político unánime: un llamamiento a la unidad y a "los que hoy no están", con el objetivo declarado de levantar el ánimo en el electorado progresista.

La cita fue un intento de sacudirse la resignación en la izquierda y evitar el derrotismo alimentado por las encuestas, que proyectan un difícil escenario de Gobierno frente al auge de las derechas. Pero también hubo una revisión de los fallos cometidos y el compromiso de no tropezar en las mismas piedras. "Estamos aquí para no repetir los errores del pasado", defendió en la presentación la portavoz municipal, Rita Maestre, que introdujo el acto. "En 2023 hicimos deprisa y corriendo una coalición (...). Tuvo muchos aciertos y algunos errores", defendió.

"Este proyecto debe aprender de nuestros errores para nunca más volverlos a repetir", defendió Lara Hernández, coordinadora de Movimiento Sumar, en su intervención. "Debemos hacer balance para que nos vacune de no escucharnos, de no encerrarnos en nosotras mismas, de valorar el consenso frente al disenso", continuó, volviendo a repasar algunos de los fallos que se le achacaron a Díaz en la gestión de la coalición de partidos, que este sábado quedó superada por la nueva alianza.

"La gente se cansó, no nos quieren ensimismados con las inercias anteriores", apuntó la dirigente de Sumar, dejando claro la nueva etapa abierta, donde también quiso restar importancia a los liderazgos frente al papel que Díaz ha ocupado hasta ahora: "En este proyecto importa más el qué y el para qué, que el quién. La ciudadanía no pide nombres, pide soluciones".

También quiso dejar claro que "las puertas están abiertas a todos los partidos políticos". "No sobra nadie que no se autoexcluya. La gente no demanda que seamos iguales, sino que caminemos juntos", defendió, en un mensaje de unidad que martilleó durante todo el acto y que fue expresado de una u otra forma por todos los intervinientes.

La dirigente de Movimiento Sumar hizo una alusión clara del partido morado, con un mensaje de inclusión: "Construyamos una izquierda más abierta a otros que hoy no están aquí pero que nos han acompañado", dijo, en referencia a las fuerzas que no asistieron, entre ellas partidos integrados en el grupo parlamentario como Chunta o Més, pero también Podemos. "Que nos acompañen", pidió.

Los llamamientos a la unidad y el repaso a los errores cometidos por Sumar también interpelaban a Yolanda Díaz, a quien los partidos atribuyen estas dinámicas que ahora aspiran a corregir. El hiperliderazgo y el personalismo en la toma de decisiones, además del trato cuestionable a algunos partidos de la coalición, fueron durante meses el centro de críticas por el resto de fuerzas aliados, que este sábado se empeñaron en escenificar en punto y aparte en esa alianza.

El mea culpa de los aliados de Sumar y el vacío que dejó Yolanda Díaz le situó por momentos en una posición de retirada, e incluso algunos partidarios de su continuidad admitían que las "señales" tras el acto no eran demasiado halagüeñas. La vicepresidenta segunda, que no aclara sus planes, ha tratado de reforzar su perfil institucional y alejarse de las lógicas de los partidos.

El liderazgo de Díaz ha sido cuestionado en los últimos meses, el que más claramente lo ha hecho ha sido IU, que pidió abiertamente "renovar" al líder del proyecto. Sin embargo, tampoco hay grandes alternativas que pudieran ejercer ese papel. Entre los posibles sucesores están Pablo Bustinduy, que ha rechazado esta opción, y la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Ambos estuvieron en la cita de este sábado.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, intervino en nombre de los Comuns para lanzar un guiño a Rufián -"gracias a todos los que han abierto el debate sobre la izquierda, también a Gabriel"-, aunque apostilló su propuesta. "Unas elecciones no se ganan solo desde la sociología electoral, se ganan con un proyecto ganador". Insistió también el dirigente en tender la mano al resto de fuerzas. "Aquí no sobra nadie porque no vamos a cerrarle la puerta a nadie. Porque somos plurales, nos enorgullece nuestra pluralidad". 

El coordinador de IU y candidato a las próximas andaluzas, Antonio Maíllo, pidió abandonar la resignación y decretó "solemnemente el fin de la melancolía", y se mostró convencido de que habrá "más incorporaciones que estoy seguro de que van a producirse", en una nueva referencia velada a Podemos, que terminó convirtiéndose en el elefante en la habitación. "Tenemos claro quiénes son los que forman parte del bloque democrático y quién forma parte del bloque reaccionario y no nos vamos a equivocar". 

El líder de IU admitió ser optimista porque "esta semana el nuevo sentido común está en la unidad", comenzó. " nuevo sentido común está en cómo buscar el mecanismo más eficaz para hacer frente a la reacción y convertir la mayoría social en una mayoría electoral y para eso tendremos que organizarnos bien". Maíllo defendió abiertamente el objetivo de "ampliar las alianzas" y tejer "complicidades emocionales". "Tenemos que unirnos, tenemos que mezclarnos".

En esta misma línea se pronunció la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, que lanzó una invitación abierta al resto de partidos: "Esta es la casa común de la izquierda, las puertas están abiertas". "Estamos todas las fuerzas progresistas y todas las fuerzas hermanas que quieran".

Uno de los momentos más llamativos del acto fue cuando García hizo una mención a Yolanda Díaz, la gran ausente. Después de citar a Ada Colau y Mónica Oltra, las protagonistas del lanzamiento de Sumar en 2021, como referentes de la izquierda, se detuvo en la vicepresidenta segunda del Gobierno. "Gracias por estar siempre del lado de la gente trabajadora y de las familias", proclamó. El público acogió el homenaje con un largo aplauso que tuvo aroma de despedida.

Yolanda Díaz, que no acudió a la cita, sí quiso enviar un mensaje sobre el encuentro. Un mensaje que también mandaba un mensaje de futuro: "Así es como vamos a ganar las próximas elecciones: ilusionando, cooperando, avanzando. Dando pasos siempre adelante. Juntas. De la mano. Lo hicimos en el 23 y lo volveremos a hacer. Orgullo de compañeras".

A la cita acudieron los cuatro ministros de Sumar en el Gobierno de coalición, en un acto abarrotado al que también acudieron referencias como el exministro de IU Alberto Garzón o el exsecretario de Estado de Podemos, Nacho Álvarez.

Además, estuvieron otros exdirigentes como los exdirigentes de Podemos, Ramón Espinar o Noelia Vera, o el actual diputado Emilio Delgado, que el miércoles protagonizó una charla con Gabriel Rufián para llamar a la unidad de la izquierda. Acudieron también los líderes de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, y algunas figuras del mundo de la cultura como el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero.

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