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Nueva ley

La CUP quiere prohibir la compra de segundas residencias en toda Catalunya

La CUP presenta una ley para prohibir la especulación con la vivienda y que toda Catalunya pueda ser zona tensionada

Los grandes tenedores solo podrán comprar edificios para alquiler asequible y no para especular en Catalunya

La diputada de la CUP, Laure Vega, durante una intervención en el pleno del Parlament

La diputada de la CUP, Laure Vega, durante una intervención en el pleno del Parlament / David Zorrakino - Europa Press

Carlota Camps

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Barcelona
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La CUP quiere acabar con la compra de segundas residencias en toda Catalunya. Bajo la máxima de "una familia, una casa", los anticapitalistas plantean que solo se pueda adquirir una nueva vivienda si es para destinarla a "residencia habitual y permanente". Así lo defienden en una proposición de ley que llevarán al Parlament y que, en cambio, sí permite comprar pisos o casas siempre que se destinen al mercado del alquiler y que su inquilino habite en ellos. "Ahora mismo, en La Cerdanya hay más viviendas de uso residencial, de segundas, de terceras, de cuartas, de quintas... residencias que se abren 15 días al año y ya nadie puede vivir allí. Ese es el problema", ha señalado la diputada de la CUP, Laure Vega, en declaraciones a la prensa.

Los anticapitalistas han presentado su propia ley al margen de la pactada entre el Govern y los Comuns, aunque están abiertos al diálogo y no descartan enmendarla. La principal diferencia entre los dos textos es que la propuesta de los anticapitalistas veta la compra de segundas residencias, permitida en la de los Comuns, pero es más laxa en cuanto a la compra para destinar los inmuebles a un régimen de alquiler. La pactada entre el grupo liderado por Jéssica Albiach y el Executiu, en el marco del acuerdo para los presupuestos de la Generalitat de 2026, limita los pisos que puede tener un ciudadano por mucho que los destine al alquiler, mientras que los cupaires no lo hacen. Eso sí, la de la CUP considera "zona tensionada" a toda Catalunya a través de la división por 'vegueries' y propone limitar aún más el tope de precios.

"Tenemos gente que vive en el 'Upper Diagonal' que expulsa a las personas que viven en Nou Barris y que no deja que la gente de los pueblos del Pirineo pueda vivir allí", ha denunciado Vega, quien ha añadido que no se puede permitir "seguir comprando casas en pueblos donde prácticamente ya no vive nadie" hasta que todo el mundo tenga "un sitio donde vivir". La CUP ha lamentado que los Comuns no les hayan invitado a las negociaciones sobre esta cuestión, cuando fueron los primeros en abrir el debate en el Parlament y cuando ya participaron en negociación para la regulación del alquiler de temporada y por habitaciones.

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