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Propuesta del Gobierno

España seguirá comiendo anguila: las comunidades frenan la declaración de especie en peligro

Los gobiernos autónomos han reclamado realizar más seguimientos y tener más datos científicos antes de prohibir su pesca y consumo pese a la recomendación de los científicos

El Gobierno propone catalogar a las angulas (y anguilas) entre las especies en riesgo de extinción para acabar con su consumo

Liberación de una anguila europea.

Liberación de una anguila europea. / El Periódico

Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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El tercer intento del Gobierno para tratar de prohibir la pesca y el consumo de la anguila tampoco ha triunfado. Esta vez, sin embargo, las comunidades autónomas han acordado con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico crear un grupo de trabajo para elaborar un plan estratégico sobre la anguila y otras especies migradoras como el salmón y el esturión. Esta decisión, avanzada por este diario, deja para más adelante el veredicto final sobre si la anguila debe catalogarse como especie en peligro de extinción.

La idea de las autonomías es realizar nuevos estudios y evaluar la situación con más datos antes de tomar una decisión definitiva sobre la prohibición de la pesca de la anguila europea (y también la angula, su cría). El futuro de la anguila en España se encontraba esta mañana en manos de los gobiernos autonómicos, que debían decidir si daban luz verde o no a la propuesta del ministerio.

Durante la reunión, comunidades que concentran la actividad pesquera en torno a la anguila han mostrado sus reticencias ante la propuesta del Gobierno. Muchos de los gobiernos regionales piden tener en cuenta la actividad social y económica que genera la pesca de este pez que pasa una parte de su vida en el mar y otra en los ríos.

Ejemplar de anguila

Ejemplar de anguila / Lluís Zamora

La decisión implica que la anguila siga siendo, de momento, una especie explotable. Por lo tanto, pese a que los científicos lo reclaman desde hace años, este pez no acompañará, por ahora, a especies como el lince ibérico y el urogallo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE).

En concreto, se han posicionado totalmente en contra la Comunidad Valenciana, Asturias, Galicia, Cantabria, Murcia y Baleares. Andalucía, el País Vasco, Navarra, La Rioja, Extremadura, Aragón, Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Catalunya se han abstenido han optado por aplazar la decisión.

Posición catalana

Los representantes de la Generalitat han rechazado prohibir directamente la pesca de la anguila pero se han abstenido para que la determinación se tome más adelante. No obstante, sí han aceptado establecer más controles sobre la pesca furtiva y llevar a cabo un seguimiento durante los próximos años para impulsar una pesca que no genere impactos negativos sobre la especie.

La posición de Catalunya se ha tenido que consensuar entre la dirección general de Políticas Ambientales y la de Política Marítima. La idea del Govern con este punto de vista es evitar pérdidas económicas y garantizar la actividad pesquera. Aun así, fuentes de la conselleria de Territori, Habitatge i Transició Ecològica consideran que si con estas medidas la tendencia de esta especie no se revierte, se deberá incorporar ineludiblemente al listado de especies protegidas.

Un pescador gallego recoge uno de los aparejos que emplea para la pesca de anguila.

Un pescador gallego recoge uno de los aparejos que emplea para la pesca de anguila. / FdV

Este era el tercer intento del ministerio para intentar otorgar esta figura de protección a la anguila, tras iniciativas anteriores que no prosperaron en 2020 y 2024. La Secretaría de Medio Ambiente, con Hugo Morán a la cabeza, confiaba en sacar adelante la medida por mayoría simple apoyándose en la "evidencia científica" y "las recomendaciones de organismos internacionales", además de los estudios que alertan de que la población de la especie se ha reducido alrededor de un 90% en pocas décadas.

La población de la especie se ha reducido alrededor de un 90% en pocas décadas

De hecho, hace tiempo que incluso algunos cocineros han sugerido "dejar de comer anguila" durante un tiempo para volver a poder comerla al cabo de unos años, como sucede con la veda de otros peces pero durante un tiempo más prolongado.

Protección futura

El ministerio confía en que las comunidades pongan en marcha sus tareas de seguimiento de la especie e intensifiquen la vigilancia sobre los furtivos. Pero no renuncia a proteger a la anguila más adelante, dentro de unos años si no se consigue dar la vuelta a la situación de declive.

Aunque la especie se desploma, varios expertos advierten de que una prohibición limitada a España no es suficiente y reclaman una respuesta coordinada en toda la Unión Europea. La anguila es un animal que recorre miles de kilómetros hasta el mar de los Sargazos para desovar y, en el viaje de ida y vuelta de sus crías (las angulas) hacia los ríos europeos, se topa con dos grandes amenazas: la presión pesquera, aún por encima de lo recomendable, y el tráfico ilegal.

Este negocio se concentra en las angulas, capturadas y trasladadas en sistemas de transporte acondicionados hasta Asia, donde se crían para el consumo. A ello se suman la contaminación, la degradación del hábitat y la expansión de especies invasoras. Los embalses, además, actúan como barreras que cortan rutas migratorias y alteran caudales y sedimentos, dificultando que la anguila complete su ciclo vital.

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