Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Adelanto electoral

Crece en el PSOE la corriente a favor de adelantar las elecciones generales en contra de la opinión de Moncloa

Alcaldes y candidatos autonómicos consideran que si las municipales de 2027 son antes que las legislativas, "el voto de castigo al Gobierno" puede "arrasar" lo que queda de poder territorial

El partido se tensa al máximo tras la debacle de Aragón, las críticas de Felipe González o las palabras de Óscar López culpando al fallecido Javier Lambán de los resultados

Pedro Sánchez, durante un acto de campaña de la candidata del PSOE a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, en Zaragoza.

Pedro Sánchez, durante un acto de campaña de la candidata del PSOE a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, en Zaragoza. / Javier Cebollada / EFE

Luis Ángel Sanz

Luis Ángel Sanz

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Las costuras del PSOE comienzan a tensarse. El desastre de las elecciones de Extremadura y el duro varapalo de Aragón el pasado domingo han disparado la alarma entre alcaldes, candidatos autonómicos y dirigentes territoriales socialistas. En el recuerdo está la debacle de las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023, que paradójicamente sirvió de antídoto para permitir que Pedro Sánchez contuviera el tsunami en las generales de julio. Pero a costa del poder territorial. Ahora, cada vez son más los que temen que dentro de un año se pueda repetir un desastre aún mayor que arrase lo que queda de poder territorial en el partido.

Pero no solo eso. Las dos recientes derrotas electorales están avivando de nuevo el enfrentamiento interno que llevaba años larvado. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha acusado a Pedro Sánchez de "hundir en la trinchera" a los candidatos autonómicos y municipales con su intención de agotar la legislatura y convocar las elecciones generales en julio de 2027 "para que siga existiendo el cuartel general" de La Moncloa. Por último, el estallido de la polémica en torno al ministro Óscar López -que hizo responsable al fallecido presidente aragonés Javier Lambán de los malos resultados de Pilar Alegría- ha reavivado los fantasmas de las primarias de 2017 en las que se enfrentaron las huestes de Pedro Sánchez con las de Susana Díaz, con el candidato Patxi López y su equipo en medio.

Todo ello -unido a la falta total de autocrítica de la dirección, ya que en la Ejecutiva del lunes no hubo una sola voz crítica con el partido con respecto a los resultados- ha hecho que esta semana Felipe González o Ramón Jáuregui hayan agitado las aguas de la formación en un acto con periodistas o en un artículo en El País.

La descarnada acusación de García-Page, un presidente muy crítico con Sánchez desde el principio de su mandato, ha removido a gran parte del partido, pero no solo en Castilla-La Mancha. Cada vez más alcaldes y dirigentes provinciales o locales rechazan lo que consideran una "estrategia suicida" de Moncloa: "sacrificar a los candidatos locales o autonómicos de mayo de 2027 para luego sobrevivir al frente del Gobierno gracias al miedo que puede generar la entrada de Vox en los ejecutivos, igual que pasó en 2023".

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en Talavera.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en Talavera. / DAVID ESTEBAN GONZALEZ/JCCM / Europa Press

"Bofetada a los alcaldes"

La alcaldesa de Palencia (77.000 habitantes), Miriam Andrés, reclama "que las elecciones generales se celebren antes de las municipales y no coincidan con las municipales de mayo". "No podemos arriesgarnos a que la gente dé una bofetada en la cara de los alcaldes socialistas cuando a quien se la quieren dar es al presidente del Gobierno", asegura rotunda a El Periódico.

Candidatos o portavoces socialistas de municipios de Madrid, las dos castillas, Extremadura o Andalucía pueden sufrir las consecuencias de los pactos con Junts per Catalunya, Bildu o las cesiones a los independentistas como la aprobación de la Ley de Amnistía, según señalan a este diario varios de ellos, aunque prefieren no ser identificados.

El senador Juan Lobato, exalcalde de Soto del Real y exsecretario general del PSOE de Madrid, considera en conversación con este periódico que "para ser útil y eficaz, el PSOE tiene que apoyar a sus alcaldes, portavoces y concejales; y lo mejor para ellos es que las generales se celebren antes que las municipales". De lo contrario, creen muchos, "el voto de castigo puede arrasar con lo que queda del poder local".

"Supervivencia política"

Como denuncia un ex dirigente autonómico, "casi todos lo defienden en privado, pero prefieren no dar la cara porque están pensando en su supervivencia política cuando acabe el Gobierno y no quieren quedar ahora marcados". Además, continúa, "los órganos de dirección están debilitados y anestesiados, con lo que no existe el debate interno". El Comité Federal no se reúne desde julio de 2025 y en las ejecutivas no hay autocrítica, ni mucho debate interno.

a vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aplaude a Pedro Sánchez en el Congreso el pasado miércoles.

a vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aplaude a Pedro Sánchez en el Congreso el pasado miércoles. / Mariscal / EFE

Los resultados de Aragón, en los que el PSOE perdió casi 40.000 votos, 5,3 puntos y cinco escaños, han sido la última señal de alarma. Las siguientes podrán dispararse en Castilla y León el 15 de marzo - aunque las perspectivas del PSOE son algo mejores-, o en Andalucía en junio, donde el partido puede no solo no remontar, sino retroceder a pesar de que la candidata será la número dos del Gobierno, María Jesús Montero.

"Ese es otro error de Moncloa", aseguran fuentes de otra federación socialista, "enviar a los ministros como candidatos refuerza el voto de castigo más que donde los cabezas de lista son del territorio o, además, gobiernan, como ocurrirá en Castilla y León", en referencia a Carlos Martínez, alcalde de Soria por mayoría absoluta desde hace siete años.

De momento, Sánchez no escucha estas peticiones cada vez más insistentes de adelanto electoral. Así lo confirmó el miércoles en el Pleno del Congreso, cuando aseguró que los comicios serán en julio de 2027, para desesperación del PP, de Vox y de parte del PSOE. En su entorno mantienen que si Sánchez sigue siendo presidente del Gobierno es precisamente por la "jugada maestra" de convocar en 2023 bajo el shock del desastre autonómico y municipal y "por la pésima gestión de los pactos que hicieron entonces el PP y Vox", lo que movilizó el voto progresista.

Suscríbete para seguir leyendo