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Elecciones en Aragón

El PSOE ahonda su debacle con un nuevo castigo en Aragón y Sánchez queda golpeado en el Gobierno

El jefe del Ejecutivo y líder de los socialistas queda apuntalado en un cambio de ciclo tras encadenar dos varapalos en las urnas y fracasar su apuesta por promover a una ministra de candidata

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la candidata del PSOE en las elecciones en Aragón, Pilar Alegría, durante el mitin de cierre de campaña el pasado viernes en Zaragoza.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la candidata del PSOE en las elecciones en Aragón, Pilar Alegría, durante el mitin de cierre de campaña el pasado viernes en Zaragoza. / Javier Cebollada / EFE

Iván Gil

Iván Gil

Madrid
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El PSOE sufre un nuevo castigo en las elecciones de Aragón, los segundos comicios de este ciclo electoral de autonómicas, hundiéndose ante un corrimiento ideológico a la derecha que sitúa a PP y Vox con un amplio margen de seis escaños por encima de la mayoría absoluta. Los exiguos 18 diputados cosechados por Pilar Alegría, quien hasta el pasado mes de diciembre se sentaba en la mesa del Consejo de Ministros del Gobierno de Pedro Sánchez, dejan a los socialistas igualando su suelo histórico en esta comunidad en 2015.

La inestabilidad del Gobierno, con una debilidad parlamentaria cada vez mayor, se traslada también a una caída histórica de sus apoyos apuntalando la tendencia de un cambio de ciclo. En Extremadura, donde se inauguró este ciclo electoral, el varapalo del PSOE se tradujo en una caída de 10 escaños y cuatro puntos. En Aragón son cinco escaños por debajo de los que tenía el PSOE y cinco puntos porcentuales menos.

En Ferraz se agarran a que el adelanto electoral decretado por Jorge Azcón ha tenido como consecuencia que el PP también pierda apoyos, al caer en dos diputados y ganar las elecciones con 26, y acabe “dependiendo más de Vox”. Los de Santiago Abascal duplican su representación hasta los 14 diputados. La secretaria de Organización, Rebeca Torró, cuestionó que tras justificarse el adelanto electoral por la fata de presupuestos, “ahora ni presupuestos ni Gobierno". "Ni en Extremadura ni en Aragón. No sabemos cuándo lo habrá ni cómo”, aseguró para agitar el fantasma de la repetición electoral y compartir el balón de la inestabilidad con el PP.

“Un mes de danza para volver a la casilla de salida y con Vox más fuerte”, reprochaban fuentes socialistas para descargar responsabilidades en la decisión de los populares de adelantar comicios con el objetivo de erosionarlos por goteo. Un objetivo que han logrado, aun a costa de perder peso a favor de Vox, y golpeando a Pedro Sánchez. El jefe del Ejecutivo se queda con poco margen de maniobra para la reacción desde Moncloa y su confrontación a la “ola ultra” se demuestra inane.

Con una campaña disruptiva centrada en actos de proximidad, sin grandes mítines más allá de los tres celebrados con la presencia de Pedro Sánchez, el PSOE aspiraba a combatir la desmovilización de los suyos para frenar la tendencia de cambio de ciclo iniciada en las extremeñas. De sus limitadas expectativas daba cuenta que el objetivo prioritario era salvar los muebles alejándose de su peor resultado histórico. Finalmente, lo igualaron, ahondando la tendencia negativa y visibilizando su desgaste.

Como en las extremeñas del pasado 21 de diciembre, la repercusión de los comicios en Aragón alcanza al Gobierno, al encadenar el PSOE una pérdida de apoyos en territorios que antaño fueron feudos socialistas. Unos resultados que además ponen en cuestión la apuesta personal de Pedro Sánchez por promover en las federaciones a ministros-candidatos, ensayada en estos comicios con la exministra de Educación y ex portavoz del Gobierno, Pilar Alegría.

Respaldo a la continuidad de Alegría

Este lunes se celebrará una ejecutiva federal del partido para analizar los resultados, que en la dirección del partido reconocen como alejados de lo deseado. “No es un buen resultado”, sentencian. En Ferraz tratan de encapsular esta nueva debacle aludiendo a la existencia del voto dual para sostener que a nivel de generales resisten más sus siglas. Lo hacen arropando a su candidata, al contrario que al dimitido Miguel Ángel Gallardo, lastrado por estar proceso en el caso del hermano del presidente del Gobierno, cuando tras su debacle señalaron que “el candidato tampoco ha ayudado”. La propia Alegría despejó cualquier duda sobre su continuidad al asumir el encargo “desde mañana mismo, de liderar la oposición en esta comunidad”. "Máximo apoyo", señalaba Torró desde Ferraz a la secretaria general de los socialistas aragoneses.

Tras las primeras encuestas al cierre de urnas en la dirección federal se precipitaban en excusar a Alegría con su falta de tiempo para consolidarse, al haber dejado precipitadamente el Gobierno por el adelanto electoral el pasado 17 de diciembre. “Ha hecho una muy buena campaña, ascendente, pero la ha faltado tiempo y en frente ha tenido una campaña sucia”, trasladaban estas fuentes protegiendo su continuidad. La siguiente prueba de la estrategia por la que se han promovido como candidatos a miembros del Consejo de Ministros, por ahora fallida, será en Andalucía. La vicepresidenta primera María Jesús Montero será la cabeza de lista de los socialistas en los comicios que se celebrarán a más tardar el próximo mes de junio.

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