Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

PP

Génova diagnostica la 'inquiokupación' como una precupación creciente de los jubilados además de las pensiones

Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, se reunió con ancianas pensionistas que le relataron sus problemas con los 'inquiokupas', un encuentro que influyó en su voto en el Congreso

Alberto Núñez Feijóo, junto a la portavoz del PP, Ester Muñoz, y su jefa de gabinete, Marta Varela, en el pleno parlamentario del pasado martes.

Alberto Núñez Feijóo, junto a la portavoz del PP, Ester Muñoz, y su jefa de gabinete, Marta Varela, en el pleno parlamentario del pasado martes. / José Luis Roca

Mariano Alonso Freire

Mariano Alonso Freire

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Alberto Núñez Feijóo, como todo líder de la oposición que se precie, nutre su agenda de multitud de encuentros sectoriales con distintos grupos de la sociedad española, lo que le ayuda a configurar su estrategia política al frente del Partido Popular (PP), con el objetivo de suceder a Pedro Sánchez en la Presidencia del Gobierno después de las próximas elecciones generales. Y como es natural, unos le dejan mayor impacto o huella que otros. Entre los que más le han tocado la fibra últimamente -a un hombre que el próximo 10 de septiembre cumplirá 65 años, la edad legal de jubilación en España- es el que mantuvo con varias mujeres ancianas, pensionistas, que le relataron su drama con unos 'inquiokupas' en propiedades con las que completaban su renta. Una de ellas, acompañada de su hija, le relató como tuvo que abandonar la residencia en la que se encontraba ya que contaba con el dinero proveniente del alquiler para abonarla.

Feijóo tenía muy presente ese encuentro cuando el pasado martes, en el pleno extraordinario del Congreso de los Diputados, apretó desde su escaño el botón para votar No al decreto ómnibus del Gobierno en el que, junto al grueso de las medidas del escudo social, incluida la revalorización de las pensiones, se incluía un artículo para impedir desahucios sin limitar esa medida solo a grandes tenedores de vivienda. Exactamente, el punto que justificó no solo el voto en contra del Grupo Popular sino el de los siete diputados de Junts per Catalunya, además del consabido de Vox, que rara vez concede algo de aliento parlamentario al Ejecutivo.

La sala de máquinas que elabora los argumentarios en Génova incide mucho en que a la hora de apelar a los jubilados, donde se sigue encontrando buena parte del granero de votos de los dos grandes partidos españoles, tanto el PP como el PSOE, es muy importante todo lo que afecte a las pensiones, por supuesto -como se ve ahora que, como el año pasado a cuenta de un decreto ómnibus similar, Moncloa arremete contra el PP por no permitir con su voto la subida de la paga a los jubilados- pero también la llamada 'inquiokupación'. Precisamente porque, como las mujeres con las que se encontró el presidente del PP, y sobre todo en un país con una gran cultura de la vivienda en propiedad como el nuestro, el patrimonio inmobiliario funge como activo fundamental, en muchas ocasiones, para afrontar el otoño de la vida, o como valor refugio para obtener rentas con las que, por ejemplo, ayudar a los familiares más próximos, como hijos o nietos.

"Trabajamos para personas como ella"

En pocas y sintéticas palabras, y siempre bajo la óptica de los populares: a los jubilados no les gusta que no se revalorice su paga, aunque eso el Gobierno puede hacerlo, y con el apoyo del PP, si como el año pasado lleva de nuevo al Congreso un decreto 'limpio', que no incurra en la miscelánea del decreto ómnibus; pero tampoco les gustaría, creen los de Feijóo, la política de vivienda de la izquierda, sobre todo la de los socios del PSOE, cuya filosofía habría impregnado el decreto de marras.

Precisamente veinticuatro horas después de la votación del martes en el Congreso, Feijóo se pronunció en su perfil en las redes sociales de una manera poco habitual en él, la de contestar al comentario previo de un otro perfil, en este caso sin nombre y apellidos concretos. Lo hizo con un perfil llamado "tengo una inkiocupa", promovido por la presidenta de APROVIJ, una autodenominada asociación de propietarios de viviendas contra la inseguridad jurídica. En él, esta persona, una mujer, que adjuntaba una fotografía para atestiguar que siguió en directo el pleno de la Cámara Baja desde la tribuna de invitados, manifestaba su "alivio" por el hecho de que hubiera decaído el decreto.

"Trabajamos para personas como ella" comenzó su mensaje Feijóo, quien ensalzó que "no gritan como los activistas de izquierda", que "sufren en silencio los excesos que cometen algunos con la complicidad de Pedro Sánchez", y remató enfático: "Les ayudaré desde la oposición y les protegeré desde el Gobierno. Tienen mi palabra". Toda una declaración de intenciones para quien podría llegar en un futuro al Palacio de la Moncloa.

Suscríbete para seguir leyendo