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Comparecencia en el Parlament

Dalmau pide "disculpas" por el caos de Rodalies y ofrece un pacto para "refundar" el sistema ferroviario de Catalunya

El plan de Rodalies contará con 1.600 millones más y el compromiso de ejecutar otros 2.800 ya presupuestados

Los accidentes de tren y la hospitalización de Illa alteran el calendario de los presupuestos

El Govern llama a la oposición a un "gran pacto de país" para refundar Rodalies

El Govern llama a la oposición a un "gran pacto de país" para refundar Rodalies. Así lo ha dicho el conseller de la Presidència, Albert Dalmau. / DAVID ZORRAKINO / EUROPA PRESS / VÍDEO: EFE

Barcelona
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El escaño del president Salvador Illa, que sigue hospitalizado por una osteomielitis púbica, ha quedado este miércoles vacío. Y el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, quien asume sus funciones de forma interina, ha subido al atril del Parlament a capear la peor crisis a la que se ha enfrentado este Govern tras una semana de caos en Rodalies. Un papel que ha dicho que asume con "humildad", a sabiendas del desgaste acumulado y de que su bandera de la gestión ha salido trasquilada. En su intento por remendarla, ha pedido "disculpas" a los miles de catalanes afectados, al tiempo que ha pedido la "colaboración" a la oposición para forjar "un pacto de país" con el fin de "refundar" una red ferroviaria que padece una "vulnerabilidad endémica". Un acuerdo al que ha pedido llegar sin apriorismos y sin la voluntad de "participar del griterío ni del tacticismo político".

Dalmau ha tendido la mano a los diputados de unas bancadas que han redoblado las críticas al Govern y que han vuelto a reclamar la dimisión de la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque. A juicio de la oposición, los miembros del Consell Executiu están empleando un tono "autocomplaciente" y no se están plantando ante el Gobierno de Pedro Sánchez para exigir una mayor inversión en la red catalana. "No quiero que confundan la actitud de colaboración con el Gobierno con un acto de tibieza, sino todo lo contrario, como un acto de firmeza y de responsabilidad. Los acuerdos hacen grande al país y son los que permiten las inversiones", ha defendido el conseller.

Hemos hecho todo lo que hacía falta y hemos dado la cara sin importar si era nuestra competencia o no

Todos los partidos, salvo los Comuns y el PSC, han vuelto a poner voz a las peticiones de cese de la consellera Paneque, pero Dalmau ha cumplido con la orden de Illa de hacer una acérrima defensa de su trabajo, así que le ha lanzado un "reconocimiento personal por estar al frente de una emergencia sin precedentes". Por más que exijan su dimisión incluso los socios de ERC, en el Govern impera la máxima de aguantar hasta que la crisis amaine. "Hemos hecho todo lo que hacía falta y hemos dado la cara sin importar si era nuestra competencia o no", ha justificado Dalmau, entre aplausos de los diputados socialistas.

El conseller de la Presidència, Albert Dalmau, en el pleno del Parlament

El conseller de la Presidència, Albert Dalmau, en el pleno del Parlament / ACN

El conseller se ha esforzado en mostrar empatía ante una ciudadanía que entiende que esté "enfadada" y que "desconfía" de un servicio público neurálgico para la movilidad del país. "Pedimos, en nombre del Govern, disculpas a los usuarios. Este es un ejercicio sincero y humilde", ha entonado, y ha reconocido que Rodalies "no está a la altura" y que, por ello, la Generalitat priorizará "la defensa de los intereses" de sus ciudadanos. Una forma de trasladar que esta crisis es un "punto de inflexión" por el que están dispuestos a exigir al Gobierno, aunque esté en manos de los socialistas, los recursos suficientes para que los trenes funcionen. "Del plan de Rodalies 2020-2025 se han ejecutado 2.666 millones y se han presupuestado más de 4.199. ¿Son suficientes? No. Pero es un cambio de tendencia histórico", ha anotado.

El liderazgo del Govern

Ese cambio de rumbo, ha prometido el Govern, viene de la mano de una mayor exigencia a todos los actores estatales. "El titular del servicio es la Generalitat, y el operador -Renfe y Adif- no puede olvidar que actúa a sus órdenes", ha puntualizado Dalmau, a tenor de los ceses forzados en las dos empresas públicas. Algo que ha rematado asegurando que "Catalunya quiere asumir sus competencias" en virtud de su autogobierno y que el Govern quiere seguir "ejerciendo el liderazgo desacomplejadamente, sin miramientos". "No nos da miedo dar la cara. Pero, si la damos, debemos poder decidir sobre el servicio que se presta", ha deslizado, sobre el traspaso de Rodalies, que Junts ya ha reclamado que se "pare" para poder renegociar las condiciones y que "Renfe salga de Catalunya". Una demanda que no solo no ha sido recogida por el Govern, sino que Dalmau la ha desnotado.

Pero la previsión del Govern no es frenarlo, sino más bien todo lo contrario: acelerarlo. La empresa mixta de Rodalies ya está constituida, y aunque con mayoría a favor del Estado, es una vía para gobernar los trenes desde la proximidad. "Catalunya debe tener la capacidad de planificar, gestionar y responder ante incidencias como esta, porque conoce el territorio, pero también porque somos los que rendimos cuentas ante la ciudadanía. Seré claro, el compromiso con el traspaso sigue no sólo intacto, sino que se ha demostrado más urgente y necesario que nunca", ha argumentado.

Usuaris de Rodalies a l’estació de Sants,  a Barcelona, ahir. | JORDI OTIX

Usuarios de Rodalies en la estación de Sants / JORDI OTIX

Así, ha tratado de convencer a la oposición con el argumento de que la "indignación" no puede desembocar en "frustración", caldo de cultivo para la extrema derecha. "Tiendo la mano para este gran acuerdo de país con una actitud sincera", ha insistido, junto a la advertencia de que no pueden prometer "milagros". Ha recordado, además, que se han producido otros accidentes en el pasado, tanto en Rodalies como en Ferrocarrils de la Generalitat, y que entonces eran ERC y Junts quienes ostentaban responsabilidades en el Govern. "Desde la oposición, les tendimos la mano. Espero poder contar con ustedes", les ha pedido, además de agradecer específicamente a ERC y los Comuns que hayan pactado mayores inversiones y un cambio en la gestión.

Vías, trenes y gestión

El colapso de la red, el caos entre administraciones y operadores y los reiterados incidentes han impedido la normalidad del servicio desde que el martes de la semana pasada un tren chocó contra un muro de contención en Gelida, cobrándose la vida de un maquinista en prácticas. El diagnóstico que hace la Generalitat es que el cambio climático en este episodio ha tenido una "afectación importante" tras encadenar días de lluvia, pero que a ello se suma una red que padece una falta de mantenimiento estructural.

No obstante, ante los 135 diputados, Dalmau ha puesto en valor el trabajo del Govern durante la crisis, centrándose en que se están atajando los tres ejes principales: la mejora de la comunicación con los usuarios -con más informadores ante incidencias contratados de forma urgente-, la renovación de la infraestructura -con la inversión anunciada- y con más de 100 trenes nuevos, y la gestión del servicio desde la proximidad -con el traspaso a la Generalitat, aunque Renfe mantenga la mayoría en el consejo de administración-. Así resumen la 'receta' en el Govern: "vías, trenes y gestión".

Ante tal desbarajuste, el Executiu forzó el cese de dos responsables -el director de Rodalies y el director general de explotación de Adif- y ha acordado con el Gobierno y ERC invertir 1.600 millones más en el mantenimiento de la infraestructura para alcanzar los 8.000 millones en una década, hasta 2030. Pero estas dos decisiones no son suficientes para la oposición, ante la que ha sido en vano la advertencia de Dalmau de que, "equivocarse en el remedio, puede llevar el sistema ferroviario a la quiebra".

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