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Caos de movilidad

Los socios del Govern suben el tono contra Paneque por la gestión de la crisis de Rodalies

Junqueras pide el cese de la consellera y del ministro Óscar Puente, mientras los Comuns acusan al socialista de haberse "esfumado" y le exigen "dar la cara"

Las claves de fondo que explican el caos ferroviario

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, durante la rueda de prensa este domingo

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, durante la rueda de prensa este domingo / ACN

Carlota Camps

Carlota Camps

Barcelona
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Cuando el martes por la noche se tuvo constancia del accidente ferroviario en Gelida que provocó la muerte de un joven maquinista, todos los partidos se limitaron a dar sus condolencias. Pero la tregua duró pocas horas. La suspensión del servicio, cuya normalización aún no está garantizada, ha aumentado la presión contra la Generalitat y también contra el Gobierno. Si la mañana siguiente del suceso solo Junts pedía abiertamente la dimisión de la consellera de Territori, Sílvia Paneque, este domingo hizo lo propio el líder de ERC, Oriol Junqueras. Y no solo de Paneque, el republicano también consideró que debía dejar el cargo el ministro de Transportes, Óscar Puente.

Hasta ahora ERC había hecho una crítica más contenida. Defendía que era el momento de "buscar soluciones" y que después ya se analizaría si era necesario pedir responsabilidades políticas. Sin embargo, el caos y la confusión de este fin de semana obligó a la formación a subir el tono para no ser acusada de actuar como muleta del Govern. La madrugada del sábado se anunció que se suspendía el servicio, después de otro desprendimiento en la R1 en Tordera. Sin embargo, a primera hora de la mañana salieron algunos convoyes, algo que el Govern desconocía, y se tuvo que volver a ordenar detener la circulación hasta que fuera "segura".

Este escenario llevó a Junqueras a comparecer de urgencia el domingo y a decir que si Paneque y Puente ya habían "dimitido" facto de sus "responsabilidades", también deben hacerlo "a efectos formales". "La situación es muy grave y es consecuencia de décadas de desinversiones", sentenció el líder de la formación, que acusó al Estado de no haber construido "ni un kilómetro de ferrocarril convencional" en 50 años. Y no solo esto, también acusó a la consellera de "proteger" al Gobierno buscando "excusas puntuales". Así, recordó que la lluvia afectó a toda Catalunya, pero que esta solo alteró el servicio de Rodalies, titularidad del Estado, y no el de los Ferrocarrils de la Generalitat. Por ello, se mostró convencido de que el traspaso a la Generalitat supondría un "cambio importante".

El republicano defendió de esta forma la estrategia de su partido y quiso diferenciarse de aquellos que solo "chillan" o que "piden dimisión y se van a casa". La referencia velada era contra Junts, que este sábado citó a toda la plana mayor del partido en Perpinyà para responder a la crisis. Tras semanas de silencio, ni siquiera se había pronunciado sobre el nuevo modelo de financiación, Carles Puigdemont quiso volver al foco y aprovechar la crisis de movilidad para desgastar al Govern. Hace tiempo que los posconvergentes buscan algún filón para dar un vuelco al escenario político. Más allá de la dimisión de Paneque, Puigdemont encargó al partido "despertar al país de la anestesia del PSC".

Este domingo, Puigdemont también criticó al alcalde Jaume Collboni por su papel secundario en esta crisis y le acusó de importarle un "rábano" la movilidad de la ciudadanía.

Los Comuns se centran en Puente

Además de ERC, también los Comuns endurecieron su crítica en las últimas horas. La formación liderada por Jéssica Albiach ha pedido al Govern que lidere la crisis y que no sea "árbitro entre las historias de Renfe y Adif". También denunció la ausencia de Puente en Catalunya y que no esté "dando la cara" como hizo con la DANA. "¿Dónde está el ministro Puente? Se ha esfumado y es el máximo responsable de lo que está pasando", denunció el portavoz David Cid este domingo desde la Estació de França. Asimismo, los Comuns exigen al Govern "plantarse ante la patronal" para que las horas perdidas por los problemas de movilidad no sean "recuperables" y para que se decrete el teletrabajo.

ERC también hizo una petición similar y criticó que el conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, no se haya reunido con patronales y sindicatos. "Es absolutamente sorprendente que haga declaraciones desde Fitur hablando de turismo en lugar de aportar soluciones", sostuvo Junqueras.

La crisis de Rodalies marcará el primer pleno del año, sin Salvador Illa al frente

También el resto de partidos dijeron la suya. La CUP acusó a la Generalitat de "gestión nefasta" y de no tener "ningún tipo de credibilidad", mientras que el PP aseguró que estaba "fuera de servicio" y Vox reclamó "responsabilidades penales "por una que tachó de "criminal". Aliança Catalana, que hasta el fin de semana no se había pronunciado, acusó a Junts y ERC de "complicidad" con el colapso.

Todas estas críticas llegarán al Parlament esta semana, coincidiendo con el primer pleno del año. La oposición insistirá en la comparecencia de la consellera Paneque, que igualmente tendrá que responder a la oposición en varias interpelaciones, y presionará al conjunto del Executiu en la sesión de control, que este miércoles asumirá el conseller Albert Dalmau por la hospitalización de Salvador Illa a causa de una osteomielitis púbica.

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