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Reacciones al acuerdo

Los argumentos del Govern y ERC para defender la nueva financiación: más justo, mejor que nada y una suscripción en Netflix

Socialistas y republicanos libran la batalla por convencer a Junts y a la opinión pública de las bondades del modelo pactado

Illa presiona a Junts para que avale la nueva financiación: "Es una oportunidad única para Catalunya"

Junqueras pide a Junts que apoye la nueva financiación: "Si la tumba, estará dejando 4.700 millones en la caja de Hacienda"

Illa se reúne con Junqueras por el acuerdo de financiación

Illa se reúne con Junqueras por el acuerdo de financiación / JORDI BORRÀS / ACN

Barcelona
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Desde que se anunció el acuerdo para una nueva financiación, sus dos principales valedores, el Govern y ERC, se han volcado a defenderlo por todos los flancos. En una semana se han reunido con las principales entidades de Catalunya, han acudido a diario a los medios de comunicación y han difundido campañas comunicativas en las redes sociales. La idea es lanzar a discreción una batería de argumentos que van desde los más técnicos y sofisticados, a los más mundanos. Entre los últimos, destaca el siguiente: con 4.700 millones se podría pagar una suscripción premium de Netflix "a cada catalán". A 20 euros la suscripción, de hecho, se podrían pagar muchas más. Estos son los principales argumentos que han llevado al debate público:

Uno de los argumentos más utilizados para defender el nuevo modelo es apelar directamente a los 4.700 millones de euros extra que la Generalitat recibirá de manos del Estado. ¿Eso es mucho o poco? ¿Es suficiente? ¿Compensa el déficit fiscal? Como el debate es complejo, ERC ha querido zanjar la discusión recurriendo a lo siguiente: es mejor que nada. "Es mejor tenerlos que no tenerlos. Y si alguien no lo entiende es porque no tiene problemas para pagar el alquiler o para acceder a una hipoteca", dijo el líder de ERC, Oriol Junqueras. Los republicanos admiten que lo pactado no es el concierto económico que exigieron al PSC en las negociaciones de investidura de 2024, pero esgrimen que esto no es motivo para renunciar a una inyección de recursos que se podrá destinar a mejorar "hospitales y escuelas".

El Govern añade dos elementos más. Mirando hacia Junts sostiene que un concierto económico es legítimo, pero preguntan con quién lo aprobarían en el Congreso si ya es difícil amarrar una mayoría con el modelo presentado que no implica salir del régimen común. Y en cuanto al PP, le reprochan que la alternativa es quedarse con el actual sistema caducado, puesto que los populares no han presentado ninguna propuesta.

Otro de los dogmas de los defensores de la propuesta de financiación es que se ha diseñado un modelo más "justo" y "transparente". En este argumento entran cuestiones más técnicas, como que Catalunya logrará por fin que se le aplique el principio de ordinalidad. Esto significa que se reequilibrará su posición en el ránking de comunidades entre los recursos que aporta a la caja común y los que luego recibe del Estado. Con el modelo actual, Catalunya es la tercera en aportar y la novena en recibir.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha definido el acuerdo como "el mejor de la historia", y la consellera de Economia, Alícia Romero, se ha desgañitado poniendo ejemplos de esa mayor equidad: desde que se reduce de 1.500 a 500 la diferencia entre la comunidad que más recibe y la que menos a que "no hay territorio que salga perdiendo" porque el pastel es más grande, o que el 70% de los 21.000 millones que inyecta el Estado al sistema se lo llevarán comunidades gobernadas por el PP. Recuerda, además, aunque sin mucho éxito entre las filas populares, que Catalunya "es y continuará siendo solidaria" como aportadora neta a la caja común.

Para defender la transparencia del modelo, ERC alega otra cuestión: con la propuesta que hay encima de la mesa -que aún tiene que pasar por el Congreso- tendría que acabarse el sistema actual por el cual las comunidades reciben un anticipo del Estado que, al cabo de dos años, liquidan al alza o la baja en función de la coyuntura económica. Esto es un modelo que, alegan los republicanos, supone una "asfixia" para las arcas públicas, que nunca saben con exactitud de qué recursos dispondrán.

Aunque Catalunya se haya quedado sola defendiendo la nueva financiación, el president insiste en que esta es una "oportunidad única" que no se puede desaprovechar para mejorar los servicios públicos de los catalanes, especialmente teniendo en cuenta que las elecciones generales serán, como muy tarde, en 2027, y que las encuestas son favorables al PP. Se trata de un mensaje especialmente dirigido a los partidos catalanes para que tengan en cuenta que un eventual Gobierno del PP y Vox puede suponer abrir un largo periodo en el que difícilmente podrá acortarse una mejora de recursos de este calibre para Catalunya. Es por ello que tienden la mano a Junts para que no se descuelgue de una negociación que considera que no se volverá a repetir en el corto plazo.

La batalla por convencer a los ciudadanos también se juega en las redes sociales. Y no solo por el hecho de que los partidos cuelguen insistentemente las declaraciones de sus líderes políticos defendiendo el acuerdo. ERC ha lanzado una campaña para intentar explicar con "ejemplos claros" la magnitud de los 4.700 millones de euros de más que recibirá Catalunya. "La política también es hacer comprensibles la cifras que afectan la vida de todo el mundo", alegan los republicanos. Es por esto que, para intentar poner en valor estos 4.700 millones, exponen que una entrada al concierto de Oques Grasses para cada catalán costaría 480 millones; la construcción de un Camp Nou al año 1.070 millones; una suscripción a Netflix premium para cada ciudadano 1.920; el presupuesto anual de La Rioja 2.084 y dar de comer a todos los catalanes en el Celler de Can Roca 2.400. Hay usuarios que les parece una idea magnífica. A otros no les satisface: "¡Migajas, migajas!". El debate sigue abierto.

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