Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Borrador del informe político

IU certifica el fracaso de Sumar y aboga por una alternativa con nuevo nombre para atraer a Podemos

El borrador de su informe político afirma que "la coalición Sumar no es un instrumento capaz de aglutinar"

El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, en un acto esta semana.

El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, en un acto esta semana. / Joaquin Corchero - Europa Press / Europa Press

Ana Cabanillas

Ana Cabanillas

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Izquierda Unida, el principal partido nacional integrado en la coalición de Yolanda Díaz, certifica el fracaso de Sumar como proyecto para unificar el voto de la izquierda. La dirección de Antonio Maíllo defiende la creación de una "alternativa" a la coalición progresista de cara al ciclo electoral de autonómicas, municipales y generales, con la exigencia de que tenga un nuevo nombre y el objetivo de atraer a otras fuerzas progresistas, entre ellas a Podemos.

En el borrador del informe político al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, la organización asegura que "es evidente que la coalición Sumar, tal y como la conocemos ahora, no es un instrumento capaz de aglutinar al conjunto de organizaciones políticas y personas conjuradas para evitar un gobierno de PP y de Vox", sostiene el documento, que lanza su propia apuesta.

"Aspiramos a construir una alternativa de país", defiende Izquierda Unida, que trata de marcar distancias con el ala mayoritaria del Gobierno, asegurando que "no valen las políticas de un PSOE cuya alma neoliberal y atlantista impide una agenda de Gobierno de avance real".

El borrador del informe político, que se debatirá y se votará este sábado en la reunión de la coordinadora federal de IU, incide en la alianza en la que trabajan los partidos de Sumar en el Gobierno: IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar.

"Llevamos tiempo explorando la posibilidad de un acuerdo que nos lleve en las mejores condiciones a las próximas generales, que permita anunciar que las organizaciones de izquierda se ponen manos a la obra y que somos capaces, desde nuestra autonomía política, de llegar a acuerdos para incorporar a más gente". Una referencia implícita a Podemos, el actor que ha exhibido más beligerancia a la hora de compartir espacios con el partido de Yolanda Díaz, a quien han vetado en cualquier acuerdo electoral.

La nueva alianza de partidos, tal como adelantó EL PERIÓDICO, está prevista para lanzarse a primeros de este año. Pero IU incide en que "no es suficiente con que las organizaciones tengan voluntad de acuerdo". La organización plantea una serie de condiciones para este proceso. La primera es que sea un "proceso político" donde se impliquen todos los partidos, "sobre la base de un acuerdo programático" y "sobre la base de un nombre diferente a la de las organizaciones de parte, para que no vuelva a ocurrir la confusión del todo por la parte".

IU insiste así en una de sus reivindicaciones más repetidas en esta legislatura, donde ha pedido en innumerables ocasiones cambiar el nombre del grupo parlamentario para evitar que un partido de nueva creación, como es Movimiento Sumar, se apropie del capital político de la coalición formada por otras formaciones con más trayectoria. Una "confusión interesada", según han denunciado en multitud de ocasiones, con la que están dispuestos a acabar. La apuesta de Antonio Maíllo, tal como avanzó este medio, es que la nueva alianza de partidos sea bautizada como "Frente Amplio", en un guiño a la izquierda latinoamericana, para añadir presión a partidos como Podemos.

La segunda de las condiciones que plantea Izquierda Unida en el borrador del informe político es "acelerar la posibilidad de acuerdo entre organizaciones y empezar a trabajar para incorporar a más organizaciones". En este punto, incorpora la necesidad de "un método democrático de funcionamiento", planteando así la exigencia de un sistema de primarias para elegir liderazgos, un requisito que el propio Maíllo ha llegado a verbalizar, asegurando que Yolanda Díaz tendrá que someterse a una votación en caso de que aspire a revalidar su liderazgo.

Además, aboga por trabajar en "un programa común que permita cohesionarnos y que sea compatible con la autonomía" del resto de partidos, además de fijar un "calendario de trabajo conjunto" con el objetivo de sellar las "candidaturas de las próximas generales".

Además, Izquierda Unida incluye en la hoja de ruta de la nueva alianza la labor de mejorar "la coordinación en el seno del Gobierno para marcar posición política propia" frente al PSOE, en una legislatura donde Sumar ha quedado diluido en muchos momentos.

Además, reclama más coordinación de la coalición en los territorios, con el objetivo de promover las alianzas territoriales y apoyar a las opciones progresistas en las autonómicas y municipales y "movilizar hasta el último voto de izquierdas en nuestro país". Izquierda Unida reunirá el próximo jueves 22 de enero a sus federaciones precisamente para "acompasar los trabajos de confluencia de ámbito estatal con el de los territorios".

Suscríbete para seguir leyendo