Consejo de Política Fiscal y Financiera
Catalunya se queda sola defendiendo la nueva financiación: "Es una oportunidad y la solidaridad no está en duda"
Pese al rechazo del resto de territorios, el Govern mantiene que no se puede "desaprovechar" la propuesta y confía en la negociación para recabar los apoyos en los próximos meses
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La consellera de Economia, Alícia Romero, durante la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera / José Luis Roca / EPC

Alícia Romero ha sido la protagonista de una prédica en el desierto durante el Consejo de Política Fiscal y Financiera. La consellera de Economia de la Generalitat ha constatado, como era previsible, que Catalunya está sola defendiendo la nueva financiación, por más que haya salido de la reunión enarbolando que se ha abierto una "ventana de oportunidad" que no se puede desaprovechar. El portazo no solo ha sido unánime por parte de los territorios bajo mando del PP, sino que el modelo ha sido también rechazado sin ambages por los dos gobernados por el PSOE. De poco -o nada- ha servido el despliegue de argumentos de la parte catalana para sostener que la fórmula de reparto de recursos planteada es "más justa" y que el pastel es más grande para todos. "La solidaridad no está en duda", ha sostenido la consellera durante el debate.
La dirigente del Govern de Salvador Illaha puesto un especial empeño en recalcar que, por más que se plantee que reciba 4.686 millones de euros más, Catalunya es una comunidad aportadora neta al sistema, que hasta ahora ha sido solidaria y que "lo seguirá siendo", e incluso ha citado tanto a ERC como a Junts para explicar a sus homólogos del resto de autonomías que en los programas electorales de los independentistas se incluye esa solidaridad. "Si los leen, lo verán", ha asegurado. Pero si algo precisamente genera anticuerpos al resto de territorios es que el modelo de financiación se haya pactado con Oriol Junqueras.
El despliegue de argumentos
La foto del líder de los republicanos estrechando la mano con Pedro Sánchez en la Moncloa no hizo más que encender aún más a quienes critican que el modelo es "insolidario" y ha sido diseñado bilateralmente para "privilegiar" a los independentistas y a Salvador Illa, principal escudero del presidente del Gobierno. Consciente de ello, Romero había pedido explícitamente al PP antes del encuentro discutir de forma responsable y "serena" sobre datos en lugar de acogerse a argumentos que, a su juicio, agitan el "anticatalanismo". Su petición ha sido en vano porque a la salida ha tachado de "vacíos de rigor y contenido" las intervenciones de los populares, aunque no por ello ha renunciado a recitar las bondades del pacto.

La consellera Alícia Romero, saludando a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero / JOSÉ LUIS ROCA
Durante su turno en el Consejo, ha vuelto a insistir en que el modelo es "más justo y equitativo" porque con el que está ahora vigente hay una diferencia de 1.500 euros por habitante entre la comunidad mejor financiada y la que menos recibe, mientras que con la fórmula propuesta esa distancia se reduciría a 500 euros. Ya antes había recordado que Extremadura recibe en estos momentos 1.000 euros más por habitante que Murcia. También ha recordado que la inyección de 21.000 millones de euros al sistema permite que "todo el mundo gane" porque el pastel es más grande.
No ha olvidado, pensando en lo que queda pendiente de resolver con ERC, celebrar que se ponga fin a los anticipos, que ha calificado de "gran noticia", y defender que la Generalitat quiere gestionar impuestos porque tiene "voluntad de autogobierno". Pendiente está el paraguas legal para que la Agència Tributària de Catalunya recaude el IRPF y desencallar, como reclaman los republicanos, su proposición de ley en el Congreso sobre este asunto.
Poca confianza en el PP
"Se han hecho discursos políticos, mítines. Eso no ayuda a mejorar el modelo", ha lamentado la consellera a la salida del encuentro, cuando ha revelado también que el resto de territorios no han debatido sobre "elementos concretos y técnicos". Sin embargo, no ha dado nada por acabado, sino que interpreta que se entra ahora en una fase en la que queda mucha tela por cortar. De hecho, pese a que no ha sumado la complicidad de ningún gobierno autonómico, ha proclamado que ha quedado abierta una "ventana de oportunidad que no se puede desaprovechar" porque por delante vienen meses de negociación y de citas bilaterales para "enriquecer" la propuesta y amoldarla a las necesidades de cada territorio.
Se han hecho discursos políticos, mítines. Eso no ayuda a mejorar el modelo
"La vicepresidenta Montero ha sido muy clara: que se sienten y digan cómo mejorar los parámetros para que este modelo sea distinto, más justo o igualitario. Espero que lo hagan", ha asegurado la consellera catalana. Pero en realidad en el Govern albergan pocas esperanzas de que las dudas que se puedan generar en algunos territorios especialmente beneficiados con el nuevo modelo provoquen un giro de timón en el PP. Las expectativas continúan puestas en Junts, con quienes aspiran a poder negociar pese a que el partido de Carles Puigdemontmantiene rota la relación con Sánchez y promete no moverse ni un ápice de la reivindicación del concierto económico.
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