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Congreso

De la inmigración a la financiación: la lucha de Junts y ERC para sacar el mayor rédito de las negociaciones con el PSOE

El Gobierno propone dar 21.000 millones más a las comunidades con el nuevo modelo de financiación autonómica

Junqueras pide a Junts que apoye la nueva financiación: "Si la tumba, estará dejando 4.700 millones en la caja de Hacienda"

Junts enmendará la nueva financiación en el Congreso para que Catalunya salga del régimen común

El líder de ERC, Oriol Junqueras, y el secretario general de Junts, Jordi Turull, en una imagen de archivo.

El líder de ERC, Oriol Junqueras, y el secretario general de Junts, Jordi Turull, en una imagen de archivo. / J.J. GUILLEN / EFE

Barcelona
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La relación entre Junts y ERC ha estado siempre marcada por la competición. Durante los momentos más álgidos del 'procés' ocurría de puertas para dentro, pero desde hace unos años es explícita, especialmente desde que los republicanos empezaron -a finales de 2019- a negociar con el Gobierno de Pedro Sánchez. Los posconvergentes se pasaron cuatro años acusando a ERC de dar sus votos al PSOE "a cambio de nada", hasta que en 2023 decidieron virar su estrategia y sumarse ellos también al diálogo. Lo hicieron prometiendo cambiar las reglas del juego y asegurando que cobrarían "por adelantado", una máxima que ha encontrado sus límites.

Más allá de la ley de amnistía, cuya paternidad pueden reivindicar ambos partidos, el gran caballo de batalla de Junts en ésta legislatura ha sido la delegación de competencias en inmigración, que decayó por el voto contrario de Podemos. Los republicanos votaron a favor de la propuesta en el Congreso, pero, lejos de las cámaras, dirigentes de la formación se encargaron de recordar que el pacto alcanzado por el partido liderado por Carles Puigdemont no era una transferencia "integral" como se había planteado en un inicio. El líder de los republicanos en el Congreso, Gabriel Rufián, llegó a plantear que las demandas de Junts sobre inmigración tenían "intenciones xenófobas".

Ahora las tornas han cambiado y es ERC quien ha conseguido pactar con el Gobierno su asunto estrella, el nuevo modelo de financiación, y es Junts quien lo desdeña. Los republicanos le han arrancado a Sánchez 4.700 millones más para la financiación de Catalunya, cambiando un modelo que llevaba 14 años caducado, y la garantía de la ordinalidad. Este avance, sin embargo, es incompleto ya que esta lejos del "concierto económico solidario" que pactó ERC con los socialistas a cambio de la investidura de Salvador Illa. Un pacto que recogía que Catalunya podría recaudar todos sus impuestos, algo que está lejos del momento actual, en el que el PSOE se opone a que la Generalitat recaude el IRPF de forma íntegra.

Esta diferencia entre el pacto original entre ERC y los socialistas firmado en agosto de 2024, y lo que se ha acabado firmando ahora, es lo que da margen a Junts para criticar la nueva financiación. Así, los posconvergentes se preguntan donde está el concierto económico que prometió ERC en el pacto final, que ven un "fracaso" y un "engaño".  "Lo que anunciaron en su día y lo que han presentado no se parece en nada: no estamos ante un cambio de modelo, sino ante la perpetuación del actual, que no resuelve el déficit fiscal", declaró el portavoz del partido de Puigdemont, Josep Rius. Por ahora, de nada han servido las apelaciones de Oriol Junqueras a que reconsideren su posición, Junts ha anunciado que presentará una enmienda a la totalidad.

El dilema de Junts

Pero a pesar de las duras críticas, Junts se enfrenta a un dilema con ésta cuestión. Sus votos en el Congreso serán necesarios para que la propuesta pactada entre republicanos y socialistas salga adelante. Por ahora, el planteamiento del partido de Puigdemont es rechazar por completo la propuesta, ya que aseguran que no serán "cómplices" de una "nueva estafa". Sin embargo, posicionarse en contra de la nueva financiación es renunciar a más recursos para Catalunya -4.700 millones- y este rechazo tampoco es fácil de defender. "Tendrán que decidir si quieren que haya más recursos para hospitales y escuelas, para universidades y para la industria, para los agricultores y para las familias", advirtió Junqueras la semana pasada en una entrevista en EL PERIÓDICO.

Es una situación similar ocurre con la quita de la deuda del FLA, que deberá votarse en las próximas semanas en el Congreso. ERC pactó la condonación de 17.104 millones, lo que equivale a un 22% de la deuda de Catalunya. La posición de máximos de Junts es que la quita debe ser total y llegar a los 73.000 millones. No obstante, ahora desde la formación se abren a apoyar la medida, siempre que no vaya incluida dentro de un decreto ómnibus, lo que significa que no vaya acompañada de otras iniciativas de distinta índole. Aunque consideran que la cifra se queda corta, fuentes del partido ven difícil votar en contra de una iniciativa que proporciona más recursos a las arcas catalanas, tal y como explicó este diario.

De momento, solo dos voces posconvergentes han enmendado la plana a Puigdemont y han reclamado al partido que apoye la nueva financiación. Una es el exconseller Jaume Giró, que sigue militando a pesar de haber dimitido de la dirección en septiembre, y el otro es el líder en el Maresme, Carles Bosch. Está por ver si hay más voces internas que siguen la misma línea.

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