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Plan del Govern

Catalunya renovará 20 barrios degradados con una inversión total de 412 millones

La Generalitat aportará el 56% de los fondos y los municipios se harán cargo del resto del coste de la reurbanización: "En cada barrio nos jugamos el modelo de país", asegura el president

Cinco ciudades del área de Barcelona recibirán 51 millones de euros para dignificar sus barrios

Illa destinará 1.000 millones en 5 años a revitalizar los barrios: "Es una oportunidad"

El president Salvador Illa y la consellera de Interior, Núria Parlon, en La Mina.

El president Salvador Illa y la consellera de Interior, Núria Parlon, en La Mina. / MANU MITRU / EPC

Barcelona / Mataró
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El president de la Generalitat, Salvador Illa, se propone renovar las zonas más degradadas de Catalunya con una intervención en los barrios. Este es un propósito que le acompañará durante toda la legislatura, ya que el proyecto que diseñó para dignificarlos se prevé, al menos, hasta 2029. En la primera convocatoria, la de este 2025, han concurrido 83 municipios de 30 comarcas y 20 de ellos han sido elegidos. En total, se invertirán 412 millones de euros para dignificar varios entornos, en un plan de rehabilitación urbanística que beneficiará a 273.519 vecinos. "El barrio es el corazón de Catalunya, es el kilómetro cero de la vida. Y ahí nos jugamos nuestro modelo de país", ha ensalzado Illa en la puesta de largo de la iniciativa este viernes en el barrio de Cerdanyola, uno de los más vulnerables de la ciudad de Mataró.

El objetivo de este plan es actualizar áreas desfavorecidas con indicadores bajos de renta a partir de la colaboración municipal, siendo los propios consistorios los que presentan un proyecto tras haber diagnosticado dónde quieren invertir, qué hay que mejorar y cuánto costará a nivel económico. "Las desigualdades no son inevitables, sino que se pueden evitar con las políticas adecuadas", ha señalado el president. El Govern es quien valora estas propuestas y decide la financiación que se les otorga, aunque cada localidad aporta una parte, en la mayoría de los casos algo menos de la mitad del coste.

La inversión total prevista era de 1.600 millones de euros en cinco años (1.000 del Govern y 600 de los consistorios), pero en esta primera tanda ya se ha incrementado ante el alud de solicitudes y el importe de cada una de las reformas. Por ello, el Govern ha decidido incrementar los fondos que destina para pasar de los 16 municipios que se cubrían con el dinero previsto para 2025 y alcanzar las 20 localidades beneficiarias. La aportación de la Generalitat asciende así a los 232,71 millones de euros (un 56% del total) y junto con la dotación que le dedicarán los ayuntamientos se llega a la cifra de inversión de 412 millones de euros.

Los municipios elegidos

La veguería más beneficiada es la de Barcelona (Santa Coloma de Gramenet, Barcelona, Santa Perpètua de Mogoda, Mataró y Sant Joan Despí), seguida por Girona (Olot, Figueres y Girona), Catalunya Central (Vic, Manresa y Solsona), Terres de l'Ebre (Tortosa y Amposta), Alt Pirineu i Aran (La Seu d'Urgell y La Pobla de Segur), Camp de Tarragona (Reus y Tarragona), Lleida (Lleida y Torrelameu), y el Penedès (Calafell).

Para los municipios de más de 20.000 habitantes, el límite presupuestario es de 25 millones de euros del coste total del proyecto, mientras que para los de menos de 20.000 habitantes es de 12,5 millones. El president ha asegurado que en el reparto "se ha tenido en cuenta la equidad territorial" y se ha mostrado "orgulloso del trabajo realizado, codo con codo, con los ayuntamientos, sin importar su color político". Así, ha querido agradecer a los ayuntamientos que se han postulado en esta primera convocatoria, y ha recordado la ley de barrios de los dos tripartitos, que aportó 1.900 millones en 140 municipios: "Catalunya que no deja a nadie atrás, ese fue el espíritu de la ley de barrios de Maragall, de la que nos sentimos continuadores".

Las acciones propuestas por los ayuntamientos se centran en la transformación física de los barrios, en el impulso a la transición ecológica y en la acción sociocomunitaria. A modo de ejemplo, en la intervención en Olot, una de las ciudades más favorecidas y que recibirá 15 millones para una obra que alcanza los 25 millones, se rehabilitará el núcleo antiguo para mejorar las viviendas, trabajando cada manzana como una "unidad básica de cooperación público-privada comunitaria" con una dinamización comercial y nuevos equipamientos como una biblioteca, un centro cultural y un centro de salud. En La Pobla de Segur, en cambio, los 9,3 millones que otorga el Govern se dedicarán a una actuación en todo el municipio y, más allá de la mejora urbana, se incorpora la renovación de un polígono industrial.

Todos los ayuntamientos beneficiados deberán crear la oficina local de barrios, que es una suerte de equipo gestor específico que ejercerá como interlocutor con el comisionado de barrios del Govern y, en paralelo, se constituirán los comités de evaluación y seguimiento, en los que participarán la Generalitat, el ayuntamiento en cuestión y representantes del tejido asociativo del municipio.

Una nueva convocatoria en 2026

Para el Govern, que ha tenido que dejar fuera a 63 municipios, la cascada de peticiones es una suerte de aval a una "política acertada y necesaria". "Los ayuntamientos están preparados para asumir estas políticas y este reto, que también requiere de un esfuerzo económico por su parte. Este es un Govern municipalista porque aboca recursos a los municipios", apuntan desde el Palau.

La próxima convocatoria se hará en mayo de 2026 y se podrán presentar todos los consistorios catalanes, aunque los que ya han sido beneficiados de la inversión para uno de sus barrios, no podrán volver a competir por la inversión en la misma zona, pero sí en otra. Fuentes del Executiu aseguran que, haya o no nuevos presupuestos, se mantendrá la inversión prevista en las próximas ediciones. Illa ha sostenido que la "voluntad" del Govern para las siguientes cuatro tandas es "atender a los municipios que en esta primera convocatoria no se han podido beneficiar" de ella.

Conocedor de que "el barrio es también donde se define la identidad y el sentimiento de pertinencia", su plan de mejora de los barrios pretende atajar también la percepción de inseguridad que hay en zonas más abandonadas urbanísticamente y combatir el discurso de la extrema derecha, que se alimenta de la fractura de la cohesión social. Ripoll, la localidad gobernada por la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, no ha presentado ninguna propuesta para acogerse a la iniciativa del Govern.

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