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El rearme español

Helicópteros con drones de ataque: Airbus ensaya una nueva combinación para las Fuerzas Armadas

Cien aeronaves y 4.000 millones: en marcha la mayor compra de helicópteros de la historia de España

Dos helicópteros NH90, uno para el Ejército de Tierra y otro para el del Aire, en la pista de la factoría de Airbus en Albacete este jueves

Dos helicópteros NH90, uno para el Ejército de Tierra y otro para el del Aire, en la pista de la factoría de Airbus en Albacete este jueves / El Periódico

Juan José Fernández

Juan José Fernández

Albacete
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Con un concepto parecido al de los cazas de sexta generación que actuarán en nube de combate, los helicópteros militares ya no llevarán a bordo todos sus sistemas, sino que desplegarán sus sensores, sus cámaras espía y su armamento en equipos de diversos artefactos en vuelo. Gobernando el sistema, el helicóptero y su piloto, y alrededor, o a cientos de kilómetros de distancia, un séquito de drones y de munición merodeadora.

Es el formato que investiga Airbus Helicopters para las nuevas generaciones de aeronaves de ala rotatoria que integrarán las flotas de los ejércitos y de la Armada. Fuentes de la compañía han relatado este jueves que ya han hecho varias pruebas, con observadores de Defensa, para combinar estos sistemas en futuras versiones de los helicópteros más avanzados de su catálogo: los NH90 y los ligeros H135.

Esta evolución se explora en colaboración con dos compañías españolas. Con Indra -la misma firma encargada de la sensorización de la nube de combate del programa europeo de caza de sexta generación FCAS- trabajan en la conexión y gobierno desde el helicóptero con sus sistemas auxiliares. Con Arquimea prueba Airbus la incorporación de munición merodeadora, artefactos voladores no tripulados con cabeza explosiva e inteligente que permiten al helicóptero el ataque a objetivos más allá del horizonte, reduciendo su exposición a las armas adversarias.

La evolución, ha explicado Luis Martín, director de comercial y de programas de Airbus Helicopters, tiene utilidad dual. En un rescate en el mar, por ejemplo, el helicóptero, con sus drones de observación, puede proyectar sus ojos a más de 100 millas para ampliar la búsqueda. Y puede enviar microdrones con vuelo solo de ida, o grandes drones recuperables después: tras cinco o seis horas de patrulla, caen al mar, quedan flotando, encienden una baliza y envían su señal para ser recogidos después.

La estrella

Esta es una de las novedades que incorporarán los helicópteros con que se están dotando las Fuerzas Armadas. Esta mañana culminaba el arranque del Plan Nacional de Helicópteros, la compra de 100 unidades por 4.000 millones de euros. Tres NH90, uno para la Armada, otro para Tierra y otro para el Ejército del Aire, esperaban en la pista de vuelos de la factoría de Airbus en Albacete a que vinieran a recogerlos los pilotos para llevarlos a sus sucesivas unidades.

Es la mayor compra de helicópteros en la historia de España. Todas las armas de la defensa pretenden tener su propia flota. El Plan Nacional, que firmó Airbus Helicopters con el Gobierno en junio pasado, durante la feria FEINDEF de la industria de Defensa, dotará a los ejércitos de una de las flotas más modernas de Europa.

En el pedido destacan 31 unidades del NH90, para Airbus “el helicóptero de tecnología más moderna que existe”, como lo califica el consejero delegado de la firma de helicópteros en España, Fernando Lombo.

Se trata de un aparato de 11 toneladas, configurable para diversas misiones, fabricado en fibra de carbono -las colas se hacen en Albacete-, capaz de volar sin visibilidad, con 900 kilómetros de autonomía y con los elementos conectados no por pesados ejes metálicos, sino por ligeras conexiones digitales.

Para poder defenderse de los drones, la principal amenaza, estos aparatos cargan un sistema de guerra electrónica de Indra que pueda anular los controles del robot atacante, además de contramedidas para afrontar ataques con misiles.

Fernando Lombo, consejero delegado de Airbus Helicopters

Fernando Lombo, consejero delegado de Airbus Helicopters / El Periódico

El pedido se reparte en 13 helicópteros para Tierra, 12 para el Ejército del Aire y seis para la Armada. El programa de los NH90 está en su segundo contrato, de 1.500 millones de euros y 23 unidades, y tendrá una tercera fase. Las de este jueves son las unidades séptima, octava y novena que ha recibido la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) del Ministerio de Defensa, que ha enviado a firmar el recibí al general de Brigada del Aire Francisco Coll y al coronel de la misma arma Fernando Roselló. Se completarán las entregas en 2031, según la previsión que se hace en Airbus.

Ataque ligero

Este plan de rearme en el sector del ala rotatoria comprende también la modernización de 18 helicópteros de ataque Tigre con la configuración más moderna, la MK III. Toda la modernización de estos aparatos de 6,5 toneladas -el arma voladora más potente del Ejército de Tierra, pensada para ataque a objetivos de alto valor, caza de carros de combate y apertura de paso a la infantería y los blindados- se hará en Albacete. De hecho, Airbus construirá una planta nueva para tal fin.

Estos helicópteros de guerra se desmontaran, se les vaciará y se les configurará de arriba a abajo con nueva tecnología, nueva aviónica y nuevas armas. Además de las aeronaves españolas, pasarán también por esa renovación 25 tigres franceses, de un total de 65 que tiene el ejército galo. Se espera que el programa finalice en 2037.

Pero el refresco de estos helicópteros es solo parte del rearme. Además de los NH90, Defensa tiene comprometidos 26 helicópteros H135, el más ligero de la gama, del que cuentan con unidades la Policía, la Guardia Civil, la Ertzaintza y los Mossos.

Son 13 para el Ejército de Tierra, 12 para el del Aire y uno para la Armada que habrán de llegar a partir de 2027. En su versión militar tiene prestaciones para el entrenamiento de pilotos, pero también para misiones de enlace, soporte y transporte.

Este pedido, que para Lombo es “histórico”, incluye 50 unidades del H145M. Todos irán a manos de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), que los quiere para ataque ligero, escolta y reconocimreconocimientoversatilidad viene su nombre, el Helipo, o Helicóptero Ligero Polivalente. El H145M podrá llevar misiles tierra-aire. Entra en el plan como el complemento de los Tigre.

El programa se completa con seis helicópteros H175M, que el Ejército del Aire quiere destinar a transporte de personal. Es una plataforma “con huella logística muy reducida y un mejor mantenimiento”, asegura Luis Martín. Serán los primeros de ese modelo que se operen en España, con entrega prevista a partir de 2028.

Se buscan ingenieros

En 2025, y con los tres NH90 que han despegado este hueves en Albacete, Airbus Helicópteros ha culminado la entrega de 36 aeronaves en 36 meses. La planta manchega ha llegado a los 1.000 empleados -nació previendo 500 hace 17 años-, de los que 800 son fijos, y ha completado el millón de horas de trabajo.

“Producimos para todo el mundo, y eso nos favorece en los ciclos de carga contractuales”, ha explicado Lombo en el acto de entrega de los tres últimos NH90.

El pedido del Plan Nacional de Helicópteros ha supuesto la creación de 300 nuevos empleos, de los que 200 han de dedicarse al desarrollo de capacidades digitales.

De hecho se buscan ingenieros, matemáticos, informáticos, especialistas de alta cualificación. SE quiere atraer ese tipo de personal a Albacete. Airbus Helicópteros ha planificado el Campus Digital de la compañía en conexión con la universidad de Castilla-La Mancha. Dice José María Rubio, director de relaciones institucionales de la factoría, que se trata de edificar “un centro de excelencia y competencia digital que dé servicios a todo Airbus en inteligencia artificial, ciberseguridad… y herramientas que aún están por descubrir”.

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