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En el Parlament

Josep Tomàs Salas promete "neutralidad política" ante las críticas de la oposición tras ser propuesto como director de Antifrau

PSC y ERC proponen al juez Josep Tomàs Salas para dirigir la Oficina Antifrau de Catalunya

Josep Tomàs Salas, candidato a director de la Oficina Antifrau

Josep Tomàs Salas, candidato a director de la Oficina Antifrau / Parlament

Carlota Camps

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Barcelona
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El pacto alcanzado entre el PSC y ERC para proponer al magistrado Josep Tomàs Salas como nuevo director de la Oficina Antifrau de Catalunya ha provocado malestar entre la oposición. Así se ha hecho patente durante la comisión celebrada este jueves en el Parlament para presentar su candidatura a los partidos que deben valorar su idoneidad antes de la votación final que será la semana que viene. Todas las formaciones, en mayor o menor medida, han coincidido en criticar las formas del Govern y en acusar al ejecutivo de actuar "como si tuviera mayoría absoluta". Salas ha respondido a las críticas prometiendo un perfil "muy discreto" y actuar con "neutralidad política" y "amplia lealtad institucional".

Durante la sesión, Salas ha asegurado que no ejercerá una dirección "personalista", sino que apostará por trabajar como un "equipo implicado", lo que ha resumido como: "mucha oficina, menos o no tanto director". "La oficina no puede volver a estar donde estuvo", ha añadido, una referencia velada al caso de Daniel de Alfonso, que fue cesado en 2016 después de que se hicieran públicos audios en los que maniobraba con el exministro Jorge Fernández Díaz para perjudicar a dirigentes independentistas. 

Salas ha prometido continuidad con el trabajo de su predecesor, Miguel Ángel Gimeno, cuyo mandato finalizó en julio de este año y que actualmente ejerce el cargo de forma interina. Así, ha apostado por "consolidar" la oficina como una "entidad pública" y por mantener "todo lo bueno que se ha hecho estos últimos nueve años". De ser elegido, Salas ha apostado por ahondar en las tareas de "prevención" de la corrupción y la "protección de los alertadores", más que en las investigaciones, cuya potestad es compartida con la fiscalía, los tribunales y los cuerpos policiales.

Salas es una persona de la máxima confianza del anterior director de la Oficina, ya que trabajaron de forma estrecha en el pasado. Cuando Gimeno fue presidente del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (2010-2015), Salas, que actualmente es magistrado en el Juzgado Penal número 22 de Barcelona, ejerció como su jefe de gabinete.

Ninguno de los partidos asistentes a la comisión ha puesto en duda el currículum del candidato, pero sí han reprochado al Govern las formas empleadas para su elección. Denuncian no haber sido contactados para abordar la cuestión y que no se haya tenido en cuenta su opinión. La formación más crítica ha sido Junts, que ha enviado una carta al presidente del Govern, Salvador Illa, pidiéndole aplazar la votación prevista para la semana que viene. "No es la mejor manera de empezar", ha advertido la diputada Glòria Freixas, que ha acusado al ejecutivo de no haber estado "a la altura de las circunstancias" y de haber procedido "deprisa y corriendo".

La misma crítica se ha repetido por parte de PP, Vox y la CUP. El popular Juan Fernández ha asegurado que Salas les merece "todo el respeto", pero ha advertido que las formas pueden hacer que su "credibilidad se ponga en duda". De forma similar se ha expresado el diputado de la extrema derecha Joan García, que ha denunciado los "cordones sanitarios", mientras que el cupaire Dani Cornellà ha lamentado haber conocido el pacto y la propuesta a través de la prensa. "Están acostumbrados a gobernar a través de decretos, pero deberían recordar que algunos han decaído. Actúan como si tuvieran mayoría absoluta y no es así", ha rematado Cornellà.

Para ser nombrado definitivamente, Salas necesitará el apoyo de una mayoría cualificada de 81 escaños en una votación en primera vuelta. Si no lo logra, le valdrá con una mayoría absoluta de 68 votos en una segunda votación. Por lo tanto, al PSC y ERC les bastaría con el apoyo de los Comuns para que la propuesta salga adelante, que de momento no se han pronunciado al respecto, pero han sido los menos críticos con socialistas y republicanos. Estos tres grupos suman exactamente 68 diputados.

La socialista Imma Ferret, por su parte, se ha defendido de las críticas de la oposición asegurando que debían cumplir con los "tiempos" y acabar con la situación de interinidad actual, ya que Gimeno está ejerciendo en funciones desde verano. Precisamente a esta justificación se ha acogido justamente Salas en el turno de réplica en el que ha vuelto a prometer "neutralidad". "Entiendo las quejas, pero mientras no supongan una irregularidad jurídica, y no la suponen, creo que tengo que ser ajeno al juego parlamentario", ha zanjado.

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