De la política, ¿se sale? (XI)
Joan Coscubiela: "En el Parlament a veces me preguntaba: ¿a quién represento?"
EL PERIÓDICO entrevista a políticos catalanes que han dejado la primera línea para descubrir a qué se dedican y cómo se han reinventado
Santi Vila: "Compañeros de Junts que me habían considerado un 'botifler' me han llamado para decirme que fueron injustos"
Xavier Domènech, exlíder de los Comuns: "Me han sondeado de distintos espacios políticos, pero no me planteo volver"

Joan Coscubiela, exdirigente de ICV y exlíder de CCOO, durante la entrevista con EL PERIÓDICO / ZOWY VOETEN

Ironiza con que no sabe si fue él quien dejó la política institucional o la política institucional quien lo dejó a él, pero él mismo acaba resolviendo que "ni una cosa ni la otra". Joan Coscubiela (Barcelona, 1954), histórico sindicalista y exdirigente de ICV, se define como un "'xava' agradecido de la Barceloneta" y deja claro que, en realidad, no considera que haya salido jamás de la política -entendida en sentido amplio- desde que ésta irrumpió en su vida cuando tenía 10 años. Era febrero de 1965 y su padre fue detenido por formar parte del núcleo que creó Comisiones Obreras de Barcelona.
Después él mismo fue el líder de CCOO durante 13 años, entre 1995 y 2008, antes de ser diputado en el Congreso en 2011. "Lo hice por la perseverancia de Joan Herrera". Y prueba de que no entraba dentro de sus planes es que, en plena campaña, se fue a correr la maratón de Estambul. "Ya lo tenía previsto. Si me hubieran avisado antes...", asegura. La completó en tres horas y quince minutos. Sintomático de que la fidelidad a las siglas no fue en detrimento del camino propio que se ha marcado siempre.
"No tengo vértigo"
Aunque quizá fueron los dos años en el Parlament, tras cuatro en Madrid, los que lo consagraron como verso libre en su propio espacio, entonces bajo el paraguas de Catalunya Sí que es Pot y sometido tanto a las turbulencias internas con Podem y los Comuns como a las del 'procés'. "No tengo vértigo", asegura desde las alturas durante la sesión de fotos para este reportaje. Así que la legislatura que fue de 2015 a 2017, la del referéndum del 1-O y las leyes de desconexión, fue para él "dura", pero no tanto como subir al Himalaya indio o como para sentenciar que tiene un mal recuerdo de ella.
Crecí en un piso de 30 metros cuadrados y me crié en la calle, así que, habiendo hecho todo lo que he hecho, solo puedo tener agradecimiento
"Crecí en un piso de 30 metros cuadrados y me crié en la calle, así que, habiendo hecho todo lo que he hecho, solo puedo tener agradecimiento", sostiene, además de bromear con que tiene facilidad para expurgar recuerdos y desprenderse de las "miserias". Pero eso no quiere decir que esos dos años fueran sencillos. "A veces me preguntaba: ¿a quién represento?", reconoce.

Coscubiela explica cómo fueron sus seis años en política institucional / ZOWY VOETEN
En las retinas de los independentistas quedó grabada la imagen de Coscubiela, licenciado en Derecho, enseñando en aquel septiembre de 2017 la papeleta de su 'no' a las leyes de desconexión para dejar claro que no las apoyaba. Y en los tímpanos de la bancada unionista sonó a música celestial el discurso en el que defendió que no quería que su hijo Daniel viviera en un país "donde la mayoría pudiera tapar los derechos de los que no piensan como ella". Fue sonora la ovación que recibió de Ciutadans, PSC y el PP.
Las convicciones y las dudas
¿Lo volvería a hacer, Coscubiela? "Lo haría porque partía de una convicción muy profunda, de la coherencia interna de toda mi formación política en el PSUC y en CCOO", responde. Convicciones, por cierto, que reivindica "tanto como sus dudas" de la misma manera que considera que "la razón absoluta no existe". No obstante, por lo que al 'procés' se refiere, cree que "se han ido confirmando" situaciones que señaló en su día como un error.
En el libro 'Empantanados' hacía la predicción de que dentro del independentismo saldría un núcleo potente de extrema derecha
Tiene la costumbre de releer lo que escribe para ver si aguanta el paso del tiempo. "En el libro 'Empantanados' hacía la predicción de que dentro del independentismo saldría un núcleo potente de extrema derecha. Las semillas estaban puestas y el fertilizante ha sido la frustración", sentencia. Y ahí está, señala, Aliança Catalana. Eso sí, advierte de que no hay que caer en la "trampa de sobredimensionar" a los extremistas o de la "profecía autocumplida" derivada de señalar a los jóvenes como sus principales votantes.

Joan Coscubiela, durante la entrevista con EL PERIÓDICO / ZOWY VOETEN
La llamada de... ¿el PSC?
Coscubiela no tiene ninguna relación orgánica con el espacio de los Comuns, pero sí con dirigentes con los que coincidió en ICV. Ese desapego no le impide elogiar -parcialmente- a Ada Colau: "Ha sido mejor alcaldesa que dirigente política". Y es también ese desarraigo el que ha abierto la puerta a que otras formaciones políticas hayan tanteado hasta qué punto estaría dispuesto a volver al ruedo, pero bajo sus siglas. ¿Fue el PSC? "Sin comentarios", responde siguiendo el hilo de los sospechosos de los interrogatorios policiales de la inspectora Vera, serie de Filmin de la que se declara seguidor.
Tras salir del Parlament en la legislatura que se acabó abruptamente por la imposición del 155, Coscubiela se retiró, pero solo un rato, porque desde 2018 asumió la dirección de la Escola de Treball de CCOO. Hasta este pasado viernes, porque ahora sí, volverá a ser "cien por cien pensionista". A sus 71 años, hablar de jubilación se le hace bola porque no entra dentro de sus planes quedarse quieto. Lee, escribe, corre mucho y se oxigena en la montaña. Ahora se está preparando para la Mitja Marató de Granollers de enero. Su mejor marca, recuerda, es una hora y 26 minutos. Solo a modo de referencia: la del president Salvador Illa, otro acérrimo 'runner', fue de una hora y 46 minutos hace tres años.
No quiero tener la lucidez de los ex, que es lo que te hace tenerlo todo claro
Hablar de marcas en política institucional es ya harina de otro costal, pero Coscubiela se queda con el momento en el que, el 1 de agosto de 2013, le espetó a Mariano Rajoy que era un "corrupto" en pleno estallido del caso Bárcenas. "Fui el primero", recuerda. Entonces fue la izquierda quien lo aplaudió frente a la mayoría absoluta del PP. El "'xava' agradecido" de la Barceloneta no osa dar ningún consejo a los que tienen ahora responsabilidad institucional antes de, ahora sí, disfrutar de su vida discreta en un pueblo del Empordà. "No quiero tener la lucidez de los ex, que es lo que te hace tenerlo todo claro", concluye.
Suscríbete para seguir leyendo
- Junqueras plantea las condiciones para los presupuestos: la gigafactoría, una línea orbital y una ley de pueblos
- Salvador Illa sufre una osteomielitis púbica y evoluciona favorablemente
- Así están las encuestas de las elecciones en Castilla y León 2026
- El Govern pidió a Adif que comunicara por carta que las vías eran seguras para presionar a Renfe y evitar el colapso
- La defensa de la asistente de Begoña Gómez pide que se aplique al juez Peinado el método del Supremo que condenó al fiscal general del Estado
- La Complutense informa al juez Peinado que el desarrollo del software para la cátedra de Begoña Gómez le costó a la universidad 108.765 euros
- Encuesta CIS: El PP ganaría las elecciones en Aragón sin mayoría absoluta, el PSOE bajaría y Vox tendría la llave
- El Govern abre un expediente a Renfe por no prestar el servicio de Rodalies por el plante de maquinistas