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LÍDER DE IU Y CANDIDATO EN ANDALUCÍA

Antonio Maíllo: "Que Sánchez no cuente con nosotros si los pactos con Junts contravienen nuestros principios"

"No podemos forzar a quien no quiere venir”, advierte el candidato sobre la posibilidad de concurrir con Podemos

Antonio Maillo, coordinador federal de Izquierda Unida y candidato de Por Andalucía.

Antonio Maillo, coordinador federal de Izquierda Unida y candidato de Por Andalucía. / José Luis Roca / EPC

Ana Cabanillas

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Madrid
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Antonio Maíllo combina su papel como candidato de las izquierdas en las elecciones de Andalucía con el de líder de Izquierda Unida y socio del Gobierno central. Desde esta doble faceta, el dirigente andaluz exige al PSOE la prórroga de 300.000 contratos de alquiler a punto de vencer, y sitúa la vivienda como el motivo que justifica la continuidad del Gobierno hasta 2027, y apunta a que los próximos presupuestos deben ser el “acelerón de esta legislatura”; no tanto por las expectativas de que salga adelante -algo improbable ante el rechazo de Junts- sino por los compromisos habrán de alcanzar los socios de coalición.

Sobre el caso Koldo, que salpica a dos exsecretarios de Organización del PSOE, uno de ellos ministro, Maíllo considera que “no ha habido encubrimiento” por parte de los socialistas, e insiste en que su línea roja será la financiación ilegal del partido. No sólo una imputación, advierte, sino una condena: “La confianza en el poder judicial está rota, y una instrucción no determina nada por sí sola”, señala.

Sobre el futuro de la izquierda y la ruptura con Podemos, el líder de IU mantiene la mano tendida al partido morado pero da señas de asumir las dificultades para concurrir en una única candidatura en Andalucía. “No podemos forzar a quien no quiere venir”. Da la bienvenida al lanzamiento en enero de la precandidatura de izquierdas a nivel nacional, como avanzó EL PERIÓDICO, y advierte de que los procesos políticos no pueden estar ligados a un “liderazgo-pegamento”, en una referencia implícita a lo que fue en 2023 Sumar y Yolanda Díaz.

Pedro Sánchez está haciendo concesiones a Junts en materias como multirreincidencia o vivienda. ¿Estos compromisos implican el riesgo de asumir una agenda de derechas?

Hasta ahora solo existe un relato del presidente sin una traducción real. Y no la habrá si es incompatible con nuestra visión de gobierno. Es una escenificación de voluntad negociadora, pero sin repercusión en políticas concretas. Pedro Sánchez puede mostrar actitud de diálogo, pero no contará con nosotros si hay políticas contrarias a los principios del acuerdo de investidura.

¿Podrían ustedes aprobar una ayuda a caseros por impago de alquiler?

Quiero ver las normas cuando aparezcan. Lo que sí puedo decir es lo que nosotros vamos a proponer: intervenir el mercado y establecer topes al precio del alquiler. No hay otra medida realmente eficaz para aliviar a quienes destinan la mitad de su salario a la vivienda. Sobre esas propuestas queremos centrar el debate. Y ese debate no lo va a marcar Junts.

Ustedes afirman que la vivienda es el principal problema, pero llevan dos años de gobierno y no ha habido medidas relevantes por parte del ala socialista.

Sí ha habido un cambio de paradigma. Estamos hablando de un partido —el PSOE— que durante años asumió el libre mercado en vivienda y que ahora reconoce el papel del sector público en la planificación y en la empresa pública de vivienda. Ese cambio se debe a nuestro trabajo. Pero queda mucho por hacer.

La prioridad ahora es obligar a los gobiernos autonómicos a cumplir la ley de vivienda, que están boicoteando al impedir declarar zonas tensionadas en lugares como Andalucía, Valencia o Madrid. Esa es la mayor prioridad. El PP debe dejar de ocultar que defiende los intereses de los especuladores inmobiliarios.

“Una de las razones para mantener la legislatura hasta 2027 es precisamente aprobar medidas que tengan efecto antes del próximo ciclo electoral”

Aun así, esas medidas no están llegando a la gente. ¿Temen pagar un peaje político?

En lo que queda de legislatura, la vivienda es clave. Una de las razones para mantener la legislatura hasta 2027 es precisamente aprobar medidas que tengan efecto antes del próximo ciclo electoral. Nos jugamos mucho en vivienda y no vamos a desistir. En el debate presupuestario esto tendrá prioridad absoluta.

Antonio Maillo, coordinador federal de Izquierda Unida y candidato de Por Andalucía.

Antonio Maillo, coordinador federal de Izquierda Unida y candidato de Por Andalucía. / José Luis Roca / EPC

¿Les ha faltado colmillo dentro del gobierno para lograr imponer sus políticas?

No es una cuestión de colmillo. Las tensiones en una coalición son normales porque somos organizaciones con tradiciones diferentes. Claro que ha habido avances, pero ahora hay una oportunidad importantísima: prorrogar los contratos de alquiler, que afectan a casi 300.000 viviendas. Es fundamental garantizar seguridad y estabilidad a las familias. No podemos permitir que se queden en la calle de un día para otro. Esa medida ya se ha aplicado antes y tenemos que interpelar al socio, al PSOE, para que se vuelva a hacer. Nosotros lo tenemos clarísimo y no entendemos otro escenario que no sea la prórroga de esos alquileres.

¿Y qué resortes tienen ustedes, si al final todo depende del PSOE?

Las medidas se han aplicado antes y deben volver a aplicarse. La vivienda será uno de los temas centrales del debate presupuestario. Por eso es tan importante contar con los Presupuestos de 2026: permiten incorporar medidas del acuerdo de investidura. La ley de presupuestos es el acelerón que necesita la legislatura.

“Es un error pensar que a la extrema derecha se le combate simplemente enarbolando una bandera de del pánico"

¿Condicionarán sus votos a que haya políticas de vivienda?

Los votos de Izquierda Unida sirven para hacer cumplir un acuerdo de investidura y ampliar políticas sociales. Es un error pensar que a la extrema derecha se le combate simplemente enarbolando una bandera de del pánico. Se combate demostrando que hay un gobierno amigo que protege los intereses de quienes lo pasan mal. Y ahí vamos a concentrarnos.

En una coalición no se trata de trazar líneas rojas cada día, sino de negociar y entender que el poder que uno tiene, siendo parte minoritaria de una coalición, no lo determina solo la aritmética, sino el pulso social y la movilización. Las movilizaciones que apoyen nuestras propuestas de vivienda fortalecen la negociación.

¿No temen decepcionar a su electorado?

Creo que no estamos en esas. El clima político actual es muy agresivo por parte de las derechas, que han entrado en una estrategia de confrontación extrema. El caso de la no sentencia al fiscal general es un escándalo. La gente percibe estas operaciones. Queremos sostener el gobierno hasta 2027 para profundizar en las políticas estructurales y acompañarlas de nuevas leyes sociales.

Suena a un Gobierno de resistencia, un Gobierno a la defensiva.

No. Un gobierno de resistencia no es un gobierno a la defensiva. Es un gobierno consciente del momento histórico, que no permitirá que avance la corriente autoritaria. Y la mejor forma de resistir es estar a la ofensiva aprobando normas que refuercen las alianzas con nuestros sectores sociales. La política de vivienda debe traducirse en mejoras reales para las familias, demostrando que hay un gobierno que protege.

"Lo importante es cómo responde un gobierno ante la corrupción, y la reacción del PSOE no indica encubrimiento"

Sobre el caso Koldo: ¿Debe asumir Sánchez alguna responsabilidad?

Evidentemente, tener dos responsables de organización implicados en tramas corruptas es un problema. Pero la respuesta ha sido contundente y no hay indicios de connivencia ni pactos. Lo importante es cómo responde un gobierno ante la corrupción, y la reacción del PSOE no indica encubrimiento.

“Si se demostrara una financiación irregular, estaríamos ante un escenario completamente distinto”

Ustedes han puesto como línea roja la financiación ilegal. ¿Qué ocurriría si hubiera una imputación del PSOE por financiación irregular?

No somos ingenuos ni vamos a aceptar como dogma cualquier instrucción judicial. La confianza en el poder judicial está rota, y una instrucción no determina nada por sí sola, especialmente tras lo ocurrido con el fiscal general. Ahora bien, si se demostrara una financiación irregular, estaríamos ante un escenario completamente distinto.

Antonio Maillo, coordinador federal de Izquierda Unida

Antonio Maillo, coordinador federal de Izquierda Unida / José Luis Roca / EPC

Pasemos a Andalucía. Ha dado el paso como candidato. ¿Le costó tomar la decisión?

En absoluto. Estaba convencido. En un momento tan extraordinario como este, uno debe estar donde puede ser más útil. Siento pasión por mi tierra, la conozco bien y creo que puedo aportar mucho, aunque no esté exento de riesgos. Andalucía lo merece.

La última vez que se presentó fue en 2018 con Teresa Rodríguez. ¿Cómo ha cambiado Andalucía?

Ha cambiado profundamente. Hace siete años entró Vox por primera vez en un parlamento español y eso marcó un giro. Ese cambio también ha demostrado que el modelo del PP en Andalucía ha fracasado: ha generado daño y ha reactivado la movilización social, y ahora se enfrenta además a sus escándalos de corrupción, como el caso de la Diputación de Almería o el troceamiento de contratos del SAS para evitar controles.

"Moreno Bonilla es un presidente muy diferente al de 2018, con un estilo muy susanista: ignorando la realidad, sometiéndose a un dictamen basado en datos y con muy poca empatía"

Moreno Bonilla es un presidente muy diferente al que tomó posesión del gobierno en 2018, está muy sobrado y con un estilo muy susanista en la forma de resolver los problemas: ignorando la realidad, sometiéndose a un dictamen basado en datos y con muy poca empatía.

Sobre la crisis de los cribados, la Fiscalía ha archivado la última denuncia de Amama. ¿Este asunto seguirá afectando políticamente a la Junta?

La Fiscalía ha archivado solo una denuncia relativa a la caída del sistema informático. No todo lo demás. Nuestra denuncia sigue sin respuesta. Sería un error del PP creer que el final del recorrido judicial supone el fin del debate político. Ha habido dolor, inseguridad y desconfianza. Falta saber cuántos diagnósticos dudosos acabaron siendo cáncer real. Ese dato es clave para evaluar el daño causado.

Andalucía debe decidir qué modelo quiere: recuperar el papel de lo público o consolidar la privatización. Y un tercer mandato del PP significaría consolidar ese modelo. Nosotros creemos que Andalucía tiene alternativa, también en vivienda aplicando la ley: declarar zonas tensionadas y poner topes al alquiler en barrios del centro de Málaga o Sevilla.

¿Cree que la campaña se jugará también en clave nacional?

Andalucía siempre trasciende a Andalucía, y es positivo. Creo que el PP ha tenido una estrategia consciente de sacar a Andalucía del foco nacional, pero cuando Andalucía vuelve al debate suele aportar soluciones. Yo quiero hablar de Andalucía, pero no hay que ser ingenuo. Lo que pasa en Andalucía va a tener una repercusión sin lugar a duda en el resto del país. E ignorarlo desde Madrid es un acto de arrogancia.

Uno de los reproches que se han hecho en Andalucía a María Jesús Montero es el pacto sobre financiación con Catalunya, concediendo la ordinalidad, a la que ustedes se han opuesto.

La financiación sirve para financiar servicios públicos, no territorios. Primer principio: un enfermo debe recibir atención según necesidad, no según donde viva. Segundo: si el Estado da más dinero a una comunidad, esta no puede usarlo para bajar impuestos a los ricos, como hace el PP. Tercero: no estamos de acuerdo con la ordinalidad como principio, porque la financiación debe basarse en necesidades, no en el orden de aportación fiscal. Pero el PP quiere colarnos una trampa: habla de ordinalidad, pero no de condicionalidad. Y mientras, privatiza servicios. No vamos a entrar en ese juego de doble moral.

¿Puede su figura centralizar el voto de quienes apoyaron a Podemos o Adelante Andalucía?

Eso lo dirán las urnas. Yo voy a dejarme la piel porque creo en este proyecto y en Andalucía. Queremos una propuesta unitaria y amplia. Si yo puedo contribuir a ello, encantado. Pero lo que aspiramos es a un proyecto de mayoría, con capacidad para mejorar la vida de la gente, no para alimentar egos.

"Daremos la bienvenida a quien se incorpore, pero evidentemente no podemos forzar a quien no quiere venir"

A estas alturas, ¿aún ve posible una candidatura de unidad con Podemos?

Nosotros seguimos adelante con la hoja de ruta, dando la bienvenida a quien se incorpore, pero evidentemente no podemos forzar a quien no quiere venir.

¿Hay que naturalizar que haya varias papeletas a la izquierda del PSOE?

Siempre hay muchas papeletas, pero lo que no debemos naturalizar es que quienes podemos tener un acuerdo de mínimos para cambiar Andalucía no lo hagamos. Nuestro empeño es ofrecer soluciones y un método. Si sumamos mayoría, queremos gobernar, formar parte del gobierno y recuperar servicios públicos y vivienda. Tenemos la humildad de saber que nosotros solos no solucionamos los problemas, que hacen falta muchas manos para ese cambio; esa es nuestra diferencia.

¿Qué consecuencias tendría no ir en una candidatura conjunta?

No lo sé. Esa pantalla ya pasó. No podemos vivir en una rueda de hámster sobre eso. Tenemos un compromiso con Andalucía, que exige soluciones, y ahí vamos a estar. Yo soy el “pesado de la unidad”; nadie puede cuestionar mi apetencia. Si otros no quieren ir, tendrán que explicarlo ellos.

¿Les penalizaría ir separados?

Ya veremos. También penaliza hacer las cosas mal. No se puede repetir el registro de coalición a última hora de hace cuatro años. Queremos un proyecto serio y coherente, respetuoso con la inteligencia de la gente. El debate debe ser qué Andalucía queremos. Hemos ofrecido un instrumento unitario, abierto a quien quiera sumarse.

¿Cuándo habló por última vez con Irene Montero?

Hace mucho tiempo.

¿Es reconducible la relación a nivel estatal?

Tiene que serlo. Si alguien no quiere, tiraremos con los bueyes que haya. Lo importante es ofrecer un proyecto serio y evitar que la derecha y la extrema derecha entren en el Gobierno. Si todos nos ponemos a disposición de ser útiles donde nos toque y dar un paso al lado si no nos toca, yo también lo daría, ¿eh? Si se dan esas circunstancias, creo que podemos solventar y resolver de manera constructiva esa propuesta de esperanza.

El Partido Socialista no responde a los estímulos de todo el espacio de la izquierda y mucha gente de la izquierda que no va a votar nunca al Partido Socialista y sería una irresponsabilidad por nuestra parte dejar de darle cobertura electoral a un espacio político que existe.

Ha dicho que retirarse cuando uno es un obstáculo es parte de su forma de entender la política. ¿También para la izquierda estatal?

Sí. Si todos miramos al bien común y nos ponemos a disposición del proyecto colectivo, recuperaremos las causas que nos llevaron a militar. Si yo soy un obstáculo, me retiro sin problema.

¿Un paso al lado de Yolanda Díaz facilitaría un acuerdo?

Yo creo que no. Hablo de actitudes, yo lo puedo decir por mí, que desde luego en el momento que sea molestia o sea percibido colectivamente como un obstáculo, yo sí me retiro. Eso se lo digo con toda claridad, porque forma parte de mi forma de entender la política. Estamos para contribuir a a un bien común y no se trata de de calificar a los demás, sino de de que el debate político colectivo sea el que determine lo que tengamos que hacer cada uno en cada momento.

En enero lanzarán su alianza para una candidatura nacional, como avanzó EL PERIÓDICO. ¿Por qué ahora?

Porque no podemos perder más tiempo, tenemos que acelerar. Un proceso político no puede limitarse a una simple negociación electoral. Las experiencias anteriores nos enseñan que esos procesos deben ser de reconexión popular, donde la gente sea protagonista del programa y de los referentes.

La vinculación a un pegamento de liderazgo sin ir más allá está llamado al fracaso

La vinculación a un pegamento, digamos, de liderazgo, que es importante, pero sin ir más allá está llamado al fracaso. El proceso político es la mejor forma de recuperación de gente que está ahí esperando y que puede reactivarse ante el nuevo ciclo electoral. Es una buena noticia que en enero iniciamos ese proceso.

¿Yolanda Díaz puede seguir ejerciendo de liderazgo-pegamento como en 2023?

Se verá. Lo primero es hablar del proyecto. Si no hay unanimidad, que haya primarias. Que se presente quien quiera y que el resultado cohesione al espacio.

¿Hay alguna alternativa para 2027?

Puede pasar de todo. Ahora mismo está todo abierto.

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