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Entrevista

Juan Rodríguez Teruel, director del CEO: "Sería un error pensar que hay más jóvenes de derechas que nunca"

Encuesta CEO: El PSC baja, ERC se coloca segunda y Aliança Catalana empata con Junts en la tercera plaza

¿Por qué sube tanto Aliança Catalana? ¿De dónde saca los votos? 5 claves de la encuesta del CEO

¿Hay una 'alerta ultra' en Catalunya?

Así están las encuestas de las elecciones en Catalunya

El director del CEO, Juan Rodríguez Teruel.

El director del CEO, Juan Rodríguez Teruel. / Jordi Otix

Barcelona
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El director del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO), Juan Rodríguez Teruel (Barcelona, 1974), atiende a EL PERIÓDICO tras la publicación de un barómetro que ha puesto patas arriba el tablero catalán porque señala que Aliança Catalana empataría con Junts en la tercera plaza, el PSC bajaría y ERC se colocaría segunda en el Parlament si se convocaran hoy elecciones.

Las encuestas sirven para detectar cambios de tendencia en el voto. Viendo este último sondeo, ¿significa que hay una 'amenaza ultra' en Catalunya?

Yo no hablaría de amenaza, sino más bien de alerta. En realidad, el barómetro nos muestra mucha continuidad en las tendencias de cambio que ya habíamos detectado: hay una opinión bastante favorable y transversal de la acción del Govern y de la figura del president que contrasta con lo que hemos visto en los últimos seis, ocho o 10 años. ¿Qué ha cambiado? Sobre todo, la pérdida de lealtad a Junts en un contexto en el que una parte de los catalanes de centroderecha están apostando por partidos nuevos que impugnan a todo el establishment político. Esto se traduce en una transferencia directa del 20% de los votos de Junts a Aliança Catalana y, en menor medida, del PP a Vox. Pero este crecimiento tiene base social bastante plural, diversa y más heterogénea de lo que a veces se presume.

El crecimiento de Vox y Aliança tiene base social bastante plural, diversa y más heterogénea de lo que a veces se presume

¿Por qué Aliança Catalana capta tanto voto no independentista? ¿Es solo por la inmigración? Porque la inmigración no es el principal problema para los catalanes, sino la vivienda.

La inmigración tiene un peso relevante, pero la preocupación no es mayoritaria ni abrumadora. Solo un 30% de los votantes de Aliança lo consideran el principal problema del país. El barómetro refleja que los nuevos votantes de Aliança, sobre todo los que provienen de Junts, suelen ser más críticos con el Govern y con las izquierdas, pero también más optimistas en lo económico porque tienen una mejor situación económica. Eso hace que perciban la inmigración como una amenaza a su identidad, cultura y lengua, y no tanto como una amenaza económica o a su calidad de vida.

¿Qué está pasando con los jóvenes? Muchas encuestas reflejan una derechización de este segmento, sobre todo de los hombres y en cuestiones como la inmigración o el feminismo.

Una parte de los jóvenes suelen definirse políticamente por oposición a las ideas dominantes o a la identidad del gobierno. El patrón general es que los hijos tienden a ser más o menos como los padres, y que hay más hijos de izquierdas de padres de derechas que hijos de derechas de padres de izquierdas. Es decir, no se percibe una gran transferencia generacional de la izquierda a la derecha. Lo que está pasando es que una parte de votantes jóvenes se sitúan ahora más a la derecha de lo que se situaban antes, como reacción a los gobiernos actuales en Catalunya y España. Pero sería un error pensar que hay más jóvenes de derechas que nunca. Eso no está tan claro porque es una etapa en la que las primeras orientaciones ideológicas se van modificando según el panorama político y la experiencia laboral.

No se percibe una gran transferencia generacional de la izquierda a la derecha

El director del CEO, Juan Rodríguez Teruel.

El director del CEO, Juan Rodríguez Teruel. / Jordi Otix / Jordi Otix

Hace pocas semanas, el CEO publicó una encuesta que reflejaba que uno de cada tres catalanes son propensos a las teorías conspirativas. ¿Eso explica también el auge de la ultraderecha?

Entre los votantes de Vox y Aliança hay el triple de propensión a ese pensamiento conspirativo que entre los votantes de partidos de izquierdas. Y la gente que tiene más predisposición a desconfiar de estas verdades oficiales es la gente que está mucho más expuesta al uso de las redes sociales y, por tanto, a las 'fake news', por ejemplo, los jóvenes.

No hay elecciones a corto plazo: las municipales y las generales son en 2027 y las catalanas en 2028, pero ¿augura un auge de la extrema derecha en el próximo ciclo electoral?

Sería muy aventurado por mi parte. Los datos del CEO ayudan a intuir hasta qué punto esto puede suceder, pero hay que ser muy cauto porque no hay un escenario electoral y esto marca mucho el comportamiento de los indecisos y de los que no informan de su intención de voto, y esto sucede mucho entre los votantes que apoyan al Govern. Además, puede haber sucesos de aquí a las elecciones y estos condicionan, sobre todo, la evolución de los nuevos partidos. El barómetro no confirma un cambio de gobierno, pero sí apunta a que hay líneas de cambio, y será en función de cómo reaccionen los partidos como se determine si hay un cambio de ciclo político.

El barómetro no confirma un cambio de gobierno, pero sí apunta a que hay líneas de cambio

Pero la mayoría de Illa solo se mantiene en la horquilla más alta.

Seré muy cauto con la interpretación política que dan las horquillas porque, en el fondo, son una especulación hasta las elecciones. De todas formas, muestra exactamente el resultado de las elecciones de 2024: una mayoría ajustada, que podría ampliarse uno o dos escaños o perderse por un escaño. En ERC y Comuns se ve una muy elevada valoración del Govern, una tasa media de fidelidad -aunque menor que la que tiene el PSC-, un apoyo bastante estable -a diferencia de Junts y del PP- y una cierta falta de movilización electoral, porque están por debajo del 75%. Los únicos partidos que tienen un electorado muy movilizado son Vox y Aliança, por encima del 80%.

¿Cree que a Aliança Catalana y a Vox les pasará lo mismo que a Podemos, que ha perdido peso, o a Ciudadanos, que ha desaparecido?

Son casos y momentos distintos, y hay algo fundamental: los nuevos partidos han tenido mejor información de su experiencia y de la inestabilidad que experimentan, y saben, por ejemplo, que es muy importante tener una base organizativa estable, tener presencia territorial e ir ganando peso de forma gradual en las instituciones, no tanto un peso súbito que pueda desbordarles. No tienen por qué pasar por la misma situación.

El director del CEO, Juan Rodríguez Teruel.

El director del CEO, Juan Rodríguez Teruel. / Jordi Otix / Jordi Otix

Algunas veces vemos al PP, por su competencia con Vox, y a Junts, por su competencia con Aliança, copiar algunas de sus estrategias y discursos. ¿Cree que es una buena idea para recuperar votos perdidos?

Es una opción, pero está lejos de ser claro cuál tiene que ser el manual de acción. No está totalmente desaconsejado, en algunos casos ha funcionado, pero, en otros, dar la imagen de que en un tema se hace seguidismo puede ser contraproducente porque se pone ese tema en la agenda y hace que otros votantes que no se han movido todavía o que no han abandonado el partido tradicional, se muevan al nuevo partido. Es un dilema que sólo se puede ir resolviendo en cada momento y en cada contexto. Pero, de entrada, no por competir con los partidos de ultraderecha en inmigración, necesariamente pierden más votantes.

No por competir con los partidos de ultraderecha en inmigración, necesariamente pierden más votantes

Y hay otro dilema, que son los cordones sanitarios. Los catalanes también están divididos en eso. ¿Usted qué opina?

Algunos de los votantes de los partidos tradicionales, como PSC o Junts, que estaban de acuerdo, parece que dejan de estarlo, porque el apoyo al cordón sanitario ha caído un poco. La experiencia comparada no nos da un resultado muy concluyente sobre si son buenos o no, depende. Son más efectivos cuando los partidos que los apoyan tienen incentivos para colaborar entre ellos. Tampoco está muy claro que haya habido un cordón sanitario muy intenso aquí, porque en el fondo hemos visto coaliciones diversas. Pero hay una experiencia interesante: en la política española, la colaboración del PSOE con Podemos contribuyó a que el PSOE recuperara el apoyo que había perdido hacia Podemos. En cambio, no está tan claro que la colaboración del PP con Vox haya impedido que el PP siga perdiendo votos hacia Vox.

Junts critica que la muestra del barómetro está sesgada porque sobrerrepresenta a la circunscripción de Barcelona. ¿Cómo diseña el CEO las muestras de sus encuestas?

Hacer encuestas en Catalunya, cuyo sistema electoral genera circunscripciones muy desiguales y primas según el territorio, es complicado. Hay que buscar un punto de equilibrio entre las tendencias mayoritarias de la población y las particularidades de cada zona. La mayoría de encuestas diseñan, dentro de la muestra general, submuestras sobrerrepresentadas para las circunscripciones más pequeñas, sobre todo Lleida y Girona, porque son las que tienen comportamientos electorales distintos de Tarragona y Barcelona. Pero el riesgo de esta fórmula es que puede sobredimensionar los cambios que se dan en esas circunscripciones. Por eso, en el CEO optamos por un método distinto: crear clústers, agrupaciones de municipios y de distritos electorales homogéneos en términos sociodemográficos y de comportamiento político, y les tratamos de dar el peso que tienen según las últimas elecciones. Pensamos que este método es más satisfactorio y más fiable, aunque valoro mucho que se hagan críticas y que se cuestionen técnicamente los trabajos del CEO porque nos permite intentar mejorar.

El director del CEO, Juan Rodríguez Teruel.

El director del CEO, Juan Rodríguez Teruel. / Jordi Otix

Pero luego está la ‘cocina’ que llevan todas las encuestas. ¿Nos puede aclarar cómo funciona en el caso del CEO?

No tengo ninguna duda del rigor de las estimaciones, incluso cuando se desvían mucho de los resultados electorales. Siempre hay argumentos racionales que permiten entender por qué se produce esa desviación. No estoy de acuerdo con aquellos que sistemáticamente lanzan una sombra de sospecha diciendo que las estimaciones responden a criterios políticos. Desde que yo llegué al CEO, aplicamos un tipo de estimación que se basa en cálculos absolutos sobre aquellos que nos dan más información electoral. Esto es, nosotros dimensionamos y ponderamos el peso de quienes nos dan toda la información sobre su intención de voto: a quién van a votar, a quién votaron... y reducimos el peso de aquellos que, por ejemplo, nos dicen que van a votar a un partido, pero no nos dicen a qué partido votaron, o nos dicen que no votaron en la anterior elección. Eso perjudica, principalmente, al partido del Govern y a los partidos que reciben votos de abstencionistas o de nuevos votantes. De lejos, claramente, el partido más perjudicado es el PSC.

Su homólogo en el CIS, José Félix Tezanos, está continuamente en el disparadero. Las encuestas del CEO se parecen más a las de los medios de comunicación y de los partidos, que las del CIS. ¿Por qué?

No puedo juzgar lo que hace otra institución, más allá de valorar la calidad de las muestras y todo el trabajo científico que ha venido haciendo el CIS también bajo la etapa de Tezanos hasta el día de hoy. Hay que subrayarlo porque muchas veces, la controversia política sobre cuestiones que a mí se me escapan y que yo no puedo valorar, desvía el foco de lo esencial que es que el CIS es una institución de altísima calidad.

Junts dice ahora que el director del CEO debería ser un cargo elegido por el Parlament y no designado por el Govern. ¿Cree que eso permitiría ganar independencia?

He sido elegido de la misma forma que han sido elegidos mis tres predecesores. A lo mejor no soy la persona más indicada para saberlo. Pero, en cualquier caso, el CEO está orientado a recoger información para hacer políticas públicas y para que se exprese la voz de la ciudadanía, algo que también permite que los grupos parlamentarios puedan ejercer mejor su representación y así tiene que seguir siendo.

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