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Juicio a los Pujol

El tribunal no libra por ahora a Jordi Pujol del juicio por su fortuna en Andorra

El expresidente catalán ha respondido que se encuentra "más o menos bien" y que "está a disposición del tribunal"

DIRECTO | Siga la última hora del juicio a la familia Pujol Ferrusola

Arranca el juicio por la fortuna oculta de los Pujol

Lucía Feijoo Viera

Madrid
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La Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional ha decidido que finalmente el expresidente catalán Jordi Pujol Soley asista al juicio que ha comenzado este lunes por la fortuna que la familia guardaba en Andorra, aunque deja la puerta abierta a que más adelante, en función de las condiciones que presente, pueda ser eximido de responsabilidad penal. De esta forma, el acusado seguirá el juicio por videoconferencia desde su domicilio en Barcelona, mientras que los que se sentarán en el banquillo de la sede de San Fernando de Henares (Madrid) son sus siete hijos, la exesposa del primogénito y los diez empresarios que la fiscalía considera que les ayudaron a ganar u ocultar el dinero.

Tras escuchar al expresidente catalán y a los forenses, el presidente del tribunal, José Ricardo de Prada, ha comunicado que finalmente se iniciará "el juicio en su presencia". "Esto implica que, en principio, usted estará presente en las sesiones del juicio. Si se produce cualquier modificación de su estado de salud, el tribunal decidirá", señaló De Prada, según fuentes presentes en la comparecencia. Añadió que, además, cuando el propio Pujol Soley "tenga que tener una participación activa", como ocurrirá cuando deba declarar, lo que no se prevé antes de mayo del año que viene, la Sala volverá a "determinar si está en condiciones de hacerlo".

Jordi Pujol, en un monitor de la sala de prensa de la Audiencia Nacional, durante el juicio que se está celebrando.

Jordi Pujol, en un monitor de la sala de prensa de la Audiencia Nacional, durante el juicio que se está celebrando. / José Luis Roca

Así, el expresidente catalán, de 95 años de edad, deberá seguir el juicio, aunque lo hará desde su domicilio junto a su abogado, Albert Carrillo. Al conocer la decisión del tribunal alguien, desde la vivienda del expresidente catalán o desde la sala de vistas, exclamó "la leche", verbalizando la sorpresa que causó que no fuera eximido del juicio, sobre todo tras escuchar a los forenses que le examinaron señalar que "no está en condiciones de ser juzgado".

Una hora de retraso

En la comparecencia, que empezó con 50 minutos de retraso, por problemas técnicos para poder conectar con Barcelona, los expertos, según fuentes presentes en la comparecencia señalaron a EL PERIÓDICO, se mostraron "muy concluyentes" a la hora de explicar que debía quedar eximido del juicio, porque consideran que no está "en condiciones físicas ni cognitivas para comparecer en un juicio, ni dispone de la capacidad procesal necesaria para poder defenderse de manera autosuficiente".

Sin embargo, a continuación de ellos, le llegó el turno al propio expresidente, y, según las mismas fuentes, contestó bien a las preguntas que le formularon los magistrados, aunque tuvieron que ser trasladadas al 'expresident' por su abogado que le acompañaba, porque no oía bien. Afirmó que se encuentra "más o menos bien" y que "está a disposición del tribunal". El fiscal adscrito al caso, Fernando Bermejo, también le preguntó. En su caso se interesó por si podría reconocer un documento, a lo que el expresidente respondió con un "haré lo que pueda". Las partes no formularon ninguna pregunta.

Tras escucharles, De Prada decidió suspender la vista durante 15 minutos. Al retomar, el tribunal decidió que sea juzgado, sin perjuicio de poder dejarle fuera más adelante en función de cómo evolucione el acusado. Ello supone que de momento podrá responder penalmente por los delitos de blanqueo de capitales y asociación ilícita, por los que se enfrentaba a una petición fiscal de nueve años de prisión. Cinco de sus siete hijos se enfrentan a ocho años por los mismos delitos.

El primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, en cambio, se enfrenta a 29 años de cárcel, al estar acusado de más delitos que sus compañeros de banquillo, puesto que, según la Fiscalía Anticorrupción, fue el encargado por sus padres, Jordi Pujol y Marta Ferrusola, ya fallecida, de gestionar la fortuna que guardaban en Andorra, fruto de las comisiones cobradas por la familia dado el ascendente que el 'expresident' mantenía sobre las Administraciones gobernadas por Convergència.

Al concluir la primera sesión del juicio contra la familia Pujol, el tribunal permitió a los acusados que lo deseen ausentarse de las próximas sesiones del juicio. Solo están obligados a comparecer cuando les llegue el momento de declarar, lo que está previsto al final de toda la prueba prevista, en mayo del año que viene, y en el turno de última palabra.

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