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Crisis interna

ERC carga contra los ocho dirigentes que dimitieron en Barcelona: "Querían hacer política contra la dirección"

Junqueras convoca una ejecutiva para este martes para intentar enderezar la crisis en la federación barcelonesa

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El portavoz de ERC, Isaac Albert, este lunes en rueda de prensa.

El portavoz de ERC, Isaac Albert, este lunes en rueda de prensa. / Paula Roque / ERC

Quim Bertomeu

Quim Bertomeu

Barcelona
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ERC vuelve a estar al rojo vivo, esta vez, por la crisis en su federación en Barcelona que se abrió el pasado viernes cuando dimitieron 8 de los 13 dirigentes del núcleo duro. Este lunes, el portavoz del partido, Isaac Albert, ha cargado contra los ocho dimisionarios: "Hay algunas personas que estaban en la dirección de la federación que entraron allí para hacer política contra la dirección nacional. Esto no tiene demasiado sentido".

Así, la tesis del portavoz de ERC es que había un grupo de personas de la dirección barcelonesa que querían convertir la federación en un contrapoder de la dirección de Oriol Junqueras y que, cuando vieron que no podían hacerlo, decidieron intentar dinamitar el partido por dentro. Albert, tras cargar contra los dimisionarios, ha loado a la líder del partido en la ciudad, Creu Camacho, porque ha considerado que siempre veló por la unidad. Camacho no dimitió y sigue al frente de la federación.

Como es preceptivo en toda crisis así, los argumentos de la dirección de Junqueras chocan contra los argumentos planteados por los ocho dirigentes que se han ido. Ellos sostienen su marcha criticando que Camacho tomaba decisiones de "forma unilateral" y plegándose siempre a lo que quería Junqueras y su gente. Ante tanta renuncia, pues, optaron por irse.

Congreso a la vista

¿Y ahora qué? ERC ha convocado una ejecutiva este martes para intentar enderezar el rumbo del partido en Barcelona y atajar la crisis cuanto antes. En esta reunión asistirá la propia Camacho y se valorarán los diferentes escenarios para intentar solucionar el problema. "Estamos aquí para garantizar que el partido funcione", ha dicho Albert. Sin embargo, también ha asegurado que la decisión final sobre qué hay que hacer debe salir de la federación barcelonesa: "Lo que pasa en el territorio se decide en el territorio".

Todo el mundo da por descontado que la única salida posible es convocar un congreso en Barcelona para que se vuelva a elegir a una nueva dirección. Lo que no está claro es cuando se convocará. Hay personas -por ejemplo los dimisionarios- que consideran que debe hacerse con la mayor brevedad posible. Pero hay otras personas -por ejemplo miembros de la dirección- que, en cambio, consideran que puede dejarse para más adelante para que el partido se centre en las primarias para elegir el candidato a las elecciones municipales de Barcelona de 2027. De nuevo, el conflicto está servido.

El gran problema de fondo de todo este embrollo es que el momento en el que ha estallado la crisis es inoportuno. Cuando el partido debería estar centrado únicamente en decidir quién será su candidato a las municipales, ahora se encuentra con esta rebelión interna que solo añade incertidumbre y tensión entre sus bases.

Además, la federación de Barcelona tiene una especial relevancia dentro de ERC. En primer lugar, porque es la federación más numerosa. En segundo lugar, por la actual secretaria general del partido, Elisenda Alamany, es una de las aspirantes a ser la candidata a las elecciones municipales de Barcelona. Ahora, con esta crisis, esta carrera electoral se pone más interesante que nunca.

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