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Barómetro de la Generalitat

Encuesta CEO: El PSC baja, ERC se coloca segunda y Aliança Catalana empata con Junts en la tercera plaza

La ultra Sílvia Orriols arrebataría a dos de cada 10 votantes de Puigdemont en 2024 y también capta votos de Vox, ERC, PP y PSC

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Seísmo político en el horizonte. El tercer barómetro del año del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) de la Generalitat refleja un desgaste del Govern de Salvador Illa y un nuevo crecimiento de Aliança Catalana, que le disputa la tercera posición a Junts. ERC se beneficia de este pulso independentista y se coloca en segundo lugar, mientras que Vox y PP mantienen también su pugna. El partido de la alcaldesa de Ripoll, la ultraderechista Sílvia Orriols, se propulsa a velocidad de vértigo porque conseguiría arrebatarle a Carles Puigdemont dos de cada 10 votantes y, además, pesca apoyos en, al menos, otras cuatro formaciones de ideologías tan dispares como Vox, ERC, PP y PSC.

El PSC sigue en cabeza pero retrocedería ligeramente y obtendría 38-40 escaños (ahora tiene 42), con una estimación de voto del 25,7%. Esquerra, por su parte, continúa mostrando signos de recuperación en los sondeos del Govern y da el 'sorpasso' a JxCat, situándose en los 22-23 diputados (hoy tiene 20) y el 15,6% de los sufragios. Por el contrario, Junts encadena la tercera encuesta del CEO en caída libre y se movería en el 13,8% de las papeletas y 19-20 parlamentarios, lo que significa que podría perder una quincena de los 35 que obtuvo en las elecciones de 2024. La erosión del partido de Puigdemont es tan acelerada que refuerza la escalada de Aliança Catalana, que lograría 19-20 escaños (ahora tiene 2) y un porcentaje de voto del 12,4%.

El trabajo de campo del estudio lo elaboró la empresa Opinòmetre, a partir de 2.000 entrevistas, del 13 de octubre al 11 de noviembre. Respecto al anterior sondeo, publicado en julio, Illa ha perdido dos escaños, Oriol Junqueras ha sumado uno y Puigdemont podría dejarse una decena de diputados en beneficio de Aliança Catalana, que en solo cuatro meses ha duplicado su estimación de escaños. ¿Cómo ha sido posible este auge? Principalmente, porque absorbería al 21% de los votantes de Junts en las elecciones de 2024, pero también a uno de cada 10 votantes de Vox (9%), al 7% de los electores de ERC, al 5% de quienes votaron al PPC y al 3% de quienes eligieron la papeleta del PSC. Orriola pesca, incluso, en el caladero de la CUP (2%) y en el de los indecisos (9%).

Desde las elecciones catalanas de 2024, los socialistas han retrocedido 2,3 puntos; los republicanos han subido casi dos puntos; los posconvergentes han perdido 7,8 puntos; y Aliança Catalana ha crecido 8,6 puntos. Otra clave para entender el auge de Orriols es que consigna la fidelidad de voto más alta de todos los partidos, hasta el punto de que prácticamente nueve de cada 10 personas que le votaron el año pasado (87%) volverían a hacerlo ahora. Y la siguiente formación con el voto más fiel es la otra marca de extrema derecha, Vox, con el 85% de fidelidad. En cambio, Junts solo retendría a seis de cada 10 votantes (60%) y perdería, además, al 7% en dirección a ERC y el 4% en dirección a la CUP.

La cuarta posición continúa también en un pañuelo entre el PPC y Vox, tanto en votos como en escaños. A diferencia de hace cuatro meses, los ultras lograrían una ligera ventaja y se situarían en el 9,8% de los votos y 13-14 representantes (ahora tienen 11), mientras que los populares le acecharían con el 9,3% de los apoyos y 12-13 escaños (hoy tienen 15). Los Comuns, con 6 diputados (los mismos que tienen ahora) y la CUP, con 3-4 parlamentarios (hoy tiene 4), cerrarían el hemiciclo del futuro Parlament si ahora se celebrasen elecciones autonómicas.

Con estas horquillas, la actual mayoría absoluta ajustada (68 escaños) de los tres socios de investidura del actual Govern de Illa (PSC, ERC y Comuns) quedaría en el aire (66-69), pero el independentismo no la recuperaría (63-67). En votos, las cuatro opciones secesionistas sumarían el 46,5% de los apoyos.

Aunque en estimación de voto Junts se mantiene 1,4 puntos por delante de Aliança Catalana, en intención directa de voto (el voto sin 'cocina') los ultras han superado a los puigdemontistas y les aventajan en un punto. Es decir, Orriols sería la tercera fuerza para los catalanes en voto directo y, además, según ha concretado el director del CEO, Joan Rodríguez Teruel, arrebataría a Junts la primera posición en las circunscripciones de Girona y Lleida, los dos grandes caladeros de voto independentista. En ambos casos, los ultras cosecharían entre cuatro y cinco puntos más que los puigdemontistas.

Según la encuesta, el 21% de los catalanes señalan a Illa como preferido para ser presidente de la Generalitat, seguido de Puigdemont y Orriols, que empatan con el 8% de preferencias, mientras que Junqueras se sitúa en el 7% y, en quinta posición, emerge Gabriel Rufián (4%), un político que, según Rodríguez Teruel, va al alza en preferencia. Pese al desgaste en la estimación de voto, la valoración de la gestión del Govern de Illa mejora de nuevo y se queda a apenas una décima del aprobado (4,9).

Por su parte, el acceso a la vivienda sigue encabezando la lista de principales problemas de los catalanes y es ya la principal preocupación de casi un tercio de la ciudadanía (31%), diez puntos más que antes del verano y a 20 puntos de distancia del segundo problema, que es la inmigración (10%). Hace justo un año que aparece como la primera preocupación de los catalanes en los sucesivos barómetros del CEO, pero ahora todas las franjas de edad la consideran como el problema más importante de Catalunya actualmente, siendo el grupo de 25 a 34 años el que la señala más mayoritariamente (44%). Solo los simpatizantes de Vox y Aliança Catalana relegan la vivienda a la segunda inquietud y colocan la inmigración como problema principal.

Sobre la inmigración, existe una percepción extendida (68%) que "se ha perdido el control" de la entrada de personas migrantes en nuestro país, así como que "hay demasiada inmigración" (60%) y, al mismo tiempo, que "se están perdiendo las tradiciones que definían nuestra cultura" (67%). Sin embargo, estas posiciones conviven con la percepción, también extendida, de que la inmigración hace una contribución "muy valiosa" a la economía (60%) y de que sin ella el futuro de Catalunya sería peor sin inmigrantes (58%). Y en la línea de las encuestas de ámbito estatal, los jóvenes de 18 a 24 años aparecen como los más contrarios a la inmigración: son quienes más piensan que hay demasiados y quienes menos creen que el futuro será peor sin ellos.

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