Memoria democrática
El Gobierno revocará cientos de distinciones honoríficas del franquismo que permanecen vigentes
Una comisión de expertos elaborará un catálogo de vestigios franquistas, y también de galardones concedidos a personas vinculadas con la dictadura
DIRECTO | Francisco Franco: los últimos días antes de su muerte el 20-N, en directo

. / EPC

“Vengo a revocar, a título póstumo, la Medalla de Oro Laureada al Mérito y al Sacrificio en el Trabajo concedida a don Francisco Franco Bahamonde”, dice el Real Decreto 633/2023. El 18 de julio de ese año aparecía en el Boletín Oficial del Estado con la firma "Felipe R." y la de la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Es el caso más prominente en el goteo de anulaciones de distinciones honoríficas que el Gobierno ha ido emitiendo en aplicación de la Ley de Memoria Democrática. Trabajo ha sido el ministerio más activo en el cumplimiento de lo que mandan los artículos 40, 41 y 42 de la ley, pero sus revocaciones de medallas del ramo afecta a una parte menor de los cientos de distinciones a dirigentes civiles y militares recogidos en el supuesto que contemplan esos artículos, o sea, que hubieran “realizado actos u observado conductas manifiestamente incompatibles con los valores democráticos y los principios rectores de protección de los derechos humanos”.
Un número aún no cuantificado de premios y galardones, cientos según los expertos, no ha recibido revocación expresa del Gobierno y permanecen, por tanto, vigentes. Pero lo que ha venido siendo excepción ahora se va a sistematizar. El Ejecutivo llevará este martes al Consejo de Ministros un decreto para elaborar un catálogo de vestigios, monumentos y otros hitos contrarios a la Ley de Memoria.
Ese decreto contemplará la constitución de una comisión técnica. Entre las funciones de esa comisión estará también revisar los títulos honoríficos, confirman a este diario fuentes gubernamentales.
Nutrido elenco
La medalla al Mérito del Trabajo nació en la dictadura de Primo de Rivera, en 1926. La II República la anuló, pero la retomó el franquismo en 1942. No fue hasta 80 años después que el reglamento de esa distinción quedó modificado.
En el mismo consejo de ministros al que Yolanda Díaz propuso retirarle el galardón a Franco les fueron retiradas a título póstumo las medallas a los ministros falangistas José Luis Arrese, José Antonio Girón de Velasco, Jesús Romero y José Solís Ruiz; al obispo franquista Enrique Pla y Deniel y también al general Juan Yagüe, bajo cuyo mando, en 1936, fueron fusilados más de 2.000 republicanos en Badajoz.
El elenco de distinciones tramitadas por y para el franquismo no solo se engrosa con premios exclusivos de la dictadura -como la Orden Imperial del Yugo y las Flechas o la Orden de Cisneros, extinguidas con la propia extinción del régimen-: la mayor parte de los galardonados lo son con distinciones honorarias vigentes. Y es destacado el caso de la Orden de Carlos III, a la que pertenecen cruces, grandes cruces y un collar cuya última detentadora es Leonor, princesa de Asturias.
Los presidentes autonómicos socialistas recientemente fallecidos Javier Lambán y Guillermo Fernández Vara son los últimos condecorados con esa distinción, este año, en el que no se han prodigado concesiones: solo cuatro de la Carlos III, en comparación con 24 en 2021.
El listado de ese año lo es en su mayoría de exmiembros del Gobierno, como Pablo Iglesias, Maxim Huerta, Salvador Illa, Pedro Morenés… También el exministro de Fomento y Transportes José Luis Ábalos.

Cruz de la Orden del Águila d ela Alemania nazi concedida a Franco y estampa de oración de los promotores de su beatificación / El Periódico
El galardón, que data del siglo XVIII, había sido suspendido por la II República y retomado por Franco en 1942. Desde entonces recibieron cruces de Carlos III numerosos prebostes de la dictadura. Entre ellos los generales Juan Vigón, Carlos Asensio o Fidel Dávila, alfiles del bando sublevado en la Guerra Civil. La lista de la etapa franquista comienza con un presidente y un primer ministro húngaros colaboradores del nazismo: Ladislao Bardossy, que entregó 18.000 judíos a las SS -16.000 fueron fusilados en los campos ucranianos de Kamenets Podolsky-, y Miklós Kállay, que envió tropas para ayudar a Hitler en la invasión de la URSS.
No tan rápido
El mismo 20 de octubre de 2022 que entró en vigor la Ley de Memoria Democrática, quedaron “suprimidos” 33 títulos nobiliarios del franquismo, desde el de duque de Primo de Rivera al de conde de Fenosa o el marqués de Queipo de Llano. Pero el trámite legal de la supresión no está concluido. El abogado madrileño Eduardo Ranz, experto en Memoria Histórica, ve todavía detalles pendientes. Entre otros, que “no se han emitido directrices a Hacienda”. O sea, un sucesor del poseedor de alguno de estos títulos podría pagar el impuesto de Actos Jurídicos Documentados para heredarlo sin que el Fisco haya recibido instrucción que lo impida.
“La revocación precisa un expediente administrativo que acredite que un título o distinción están vinculados con la exaltación de la guerra, la dictadura o la represión, como manda la ley -explica Ranz-. Y en un expediente se ha de dar oportunidad al afectado de presentar alegaciones…” A la comisión que planea crear el Gobierno se le avecina un cerro de trabajo. “Y hay que estudiar caso por caso”, advierte Ranz. Por ejemplo, en el caso de las cruces de Carlos III, que suelen concederse a los exministros, no es lo mismo el falangista Arrese que Manuel Fraga, que tuvo una extensa carrera política democrática posterior.

Una placa de homenaje a Franco en la provincia de Salamanca. / José Luis Roca
Ranz tiene acreditada en otros campos la dificultad de anular con pleno efecto legal decisiones del franquismo. En materia de placas y monumentos, tramitó 500 acciones administrativas y judicializó casos contra un centenar de ayuntamientos antes de la promulgación de la ley. “Y todavía quedan 4.500 placas de Falange por toda España, y muchos otros hitos sin que hasta ahora se haya instruido expediente sancionador o se le hayan congelado subvenciones a ayuntamiento alguno”, denuncia.
Los procesos que se avecinan deberán ir ministerio por ministerio. Para que tenga pleno efecto legal la revocación de un galardón, no solo es necesario el expediente y el informe pericial, también que la iniciativa sea del mismo departamento que lo otorgó.
“Es inabordable”
Hasta ahora, la aplicación de la Ley de Memoria Democrática -y de su antecesora, la ley de Memoria Histórica- ha tenido una dimensión muy funeraria: rescate de cuerpos en fosas comunes y el Valle de los Caídos, anulaciones de penas capitales dictadas por consejos de guerra, veto a tumbas honoríficas de figuras de la dictadura… Esta otra dimensión, la de los honores y premios, ha sido abordada con menos urgencia. Es un campo que al investigador e historiador del franquismo Ángel Viñas se le antoja “inabordable, por su tamaño”. Los edictos de concesión de premios por el franquismo a figuras contrarias a los valores democráticos son numerosísimos, y con casos muy principales. En su libro ‘Castigar a los rojos’ (Crítica, 2022), Viñas reconstruye la biografía del general de División Felipe Acedo Colunga, fiscal militar en consejos de guerra, jefe falangista en Barcelona y autor de un prontuario para una minuciosa depuración de republicanos.
“Acedo obtuvo la Gran Cruz del Mérito Civil”, recuerda el autor. En su opinión, “los alemanes lo tuvieron más fácil. Las autoridades de la democracia recuperada en Alemania solo tuvieron que revisar un periodo legislativo de 12 años; en España son 39". Aun así, algunos procesos ya llevados a cabo han sido más rápidos en España que en Alemania, donde una ley específica de anulación de consejos de guerra nazis no llegó hasta 2009, dos años después de la publicación de la ley española de Memoria Histórica.
Tanto la dictadura alemana como la española se apropiaron o transformaron galardones y títulos anteriores a sus regímenes. En el caso de la Cruz de Hierro, de origen prusiano en 1871, el gobierno alemán la desnazificó con una ley de 1957 eliminando la esvástica que le habían clavado en el centro los hitlerianos.
Premios para Franco
La figura del propio Franco tiene 11 condecoraciones civiles, de las que le ha sido expresamente retirada la mencionada medalla del Mérito al Trabajo. Del resto, dos, la cruz del mérito Jalifiano y la Orden Civil de África, le fueron concedidas antes de la Guerra Civil. Otra dos son de instituciones franquistas ya extintas, y seis son de órdenes que permanecen hoy vigentes como la Cruz de San Raimundo de Peñafort, la Orden del Mérito Civil o la Real Orden de Isabel la Católica.
“Mientras ellos conservan honores, muchas de sus víctimas siguen enterradas en cunetas”, lamenta Emilio Silva, coordinador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, pionera en la investigación de fosas. “Que en 2025 existan aún honores a dirigentes de la dictadura franquista refleja la cultura política que se construyó por consenso en una transición benevolente y encubridora de los verdugos de la dictadura”, acusa.
En opinión de Silva, persiste una “falta de voluntad política para exigir que las instituciones del Estado eliminen cualquier honor a quienes asesinaron o se beneficiaron del asesinato de miles de personas, condenaron a morir en el exilio a decenas de miles y secuestraron la democracia de este país durante cuatro décadas”.
Resistencia
Un sinnúmero de poblaciones y entidades locales concedieron honores a Franco durante la dictadura. Silva llegó a enlistar más de 100 casos concretos al iniciar una recopilación personal. Ranz apunta que son tantas poblaciones porque el franquismo concedía subvenciones a las que premiaban al dictador. Veintiuna poblaciones adoptaron su nombre, como la extremeña Albalá del Caudillo o la malagueña Villafranco del Guadalhorce. Algunas que han retirado la denominación lo han hecho no sin resistencia, teniendo el Gobierno que advertir a los ayuntamientos de actuaciones legales.

El alcalde de Águeda, Gerán Florindo, sostiene un cartel retirado de la localidad salmantina. / José Luis Roca
De las condecoraciones extranjeras que recibió el dictador la primera es la Gran Cruz de Oro con Estrella de la Orden del Águila, máxima condecoración que la Alemania nazi concedía a extranjeros. Hitler se la otorgó el 18 de julio de 1940. Por la obvia extinción de la entidad concesionaria, el III Reich, no hay revocación alemana de ese premio.
Persisten otro tipo de homenajes, privados y de lo más singular. Desde 2018 está abierta, pero estancada, una causa para beatificar al “siervo de Dios” Francisco Franco Bahamonde. La puso en marcha una pequeña entidad, Movimiento por España, con dos mujeres al frente ligadas a plataformas de oposición de Franco en Cuelgamuros bajo el genérico eslogan “El Valle no se Toca”.
La última actuación pública de esta iniciativa religiosa fue repartir 90 ejemplares del libro ‘Francisco Franco, cristiano ejemplar’ a los prelados de la Conferencia Episcopal, algunos de los cuales rechazaron el regalo.
Desde entonces, la causa de beatificación mantiene abierto un canal para recibir relatos de favores recibidos por el candidato a santo, y se limita a exponer en internet estampas de oración con la figura del general, en las que se ruega ayuda para “poder librar de nuevo a España de quienes la quieren destruir”.
Suscríbete para seguir leyendo
- Móstoles: el L'Hospitalet madrileño no quiere seguir siendo una ciudad dormitorio
- Las operaciones de la UCO y de la UDEF siembran dudas de corrupción en el rescate por 641 millones de tres empresas
- Sánchez anuncia un abono de transporte 'único en todo el país' por 60 euros al mes y extiende los descuentos para 2026
- Nuevos registros de la UCO tras la detención de Leire Díez y Vicente Fernández: última hora del arresto de Antxon Alonso, en directo
- Núria Marín: 'L'Hospitalet estaba abocado a ser un suburbio y hoy es la segunda ciudad de Catalunya en economía
- Sumar ve al PSOE 'en shock' y busca un frente común con los socios para forzar a Sánchez a hacer cambios en el Gobierno: 'No le queda más remedio
- Una incineradora en Melilla y residuos en Castellón: la trama de la SEPI comparte con el caso Koldo el interés por contratos de Acciona
- Encuesta CIS: El PSOE sigue a la baja en plena crisis, el PP se estanca y Vox frena su ascenso