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Andalucía

La crisis de los cribados eclipsa el mayor presupuesto de Juanma Moreno: la oposición acorrala al PP

La consejera Carolina España defiende la "estabilidad" que le permite aprobar las cuentas en "tiempo y forma" frente a la "incertidumbre, la parálisis y el retroceso"

Antonio Sanz, Carolina España y Juanma Moreno en el Pleno de presupuestos.

Antonio Sanz, Carolina España y Juanma Moreno en el Pleno de presupuestos. / Europa Press

Javier Alonso

Sevilla
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El Gobierno de Juanma Moreno volverá a aprobar sus presupuestos en tiempo y forma. Los votos de la mayoría absoluta del PP permitieron rechazar este miércoles todas las enmiendas a la totalidad de la oposición. Mientras otras comunidades como Extremadura se ven forzadas a convocar elecciones y en el Congreso se acentúa la inestabilidad por la ruptura de Junts; la Junta Andalucía ha sacado adelante este miércoles sus mayores presupuestos que le permitirán ejecutar un volumen de gasto de 51.597 millones de euros durante el año 2026. 16.000 millones para sanidad; otros 11.100 millones para Educación, 763 millones para vivienda, más de 2.600 millones para dependencia y un anexo de inversiones con 6.400 millones para infraestructuras, hospitales, transporte o colegios.

Con este relato de "estabilidad frente a incertidumbre" y estas cifras que conforman un "presupuesto récord" sin recortes en ningún área, el Gobierno andaluz partía con una base suficiente para articular un relato saneado y tranquilo que sirviera como eje para la precampaña en la que Andalucía ya está inmersa. "Es un ejemplo de la nueva normalidad andaluza", resumió la consejera Carolina España.

Sin embargo, el Gobierno andaluz se ha visto forzado a afrontar a la defensiva uno de los debates parlamentarios más importantes que tiene al año y a hacerlo más en solitario que nunca. Por primera vez, toda la oposición en bloque compartió una estrategia: tumbar los presupuestos a través de una enmienda a la totalidad. En el caso del PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía es lo habitual. Pero esta es la primera vez que Vox se suma también a esta línea.

De fondo, el gran tema que marca la agenda política andaluza desde hace más de un mes: la crisis por los fallos en los cribados de cáncer de mama que ha derivado en una crisis sanitaria. Aunque el PP se esfuerce por darla por encauzada, como hizo en el último congreso regional, la realidad es que sigue viva hasta el punto de que el mismo día que Andalucía aprobaba sus presupuestos, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, lanzaba una ofensiva inédita desde el Congreso de los Diputados contra Juanma Moreno a quien acusó de "mentir", de "indecente", de "desmantelar la sanidad pública" o de "privatizar con fondos del Estado".

"Ya está bien, no lo vamos a permitir, la privatización de la sanidad es el gran bulo del PSOE", se esforzó en contestar la consejera de Hacienda Carolina España, quien una y otra vez tuvo que argumentar que los 5.579 millones de euros en conciertos sanitarios en los últimos siete años es una cifra proporcionalmente inferior a la firmada en la etapa de María Jesús Montero como consejera; y que el fichaje de un nuevo viceconsejero que ocupaba un puesto de responsabilidad en una clínica privada (en excedencia de la pública por incompatibilidad con cargo público) no suponen un debilitamiento de la sanidad pública.

Choque de cifras

El Gobierno andaluz se aferra a los datos presupuestarios para sustentar su relato de defensa de la sanidad pública. El presupuesto asignado a sanidad es indiscutiblemente el más alto que ha tenido la comunidad autónoma, con 16.265 millones de euros, y el gasto en conciertos representa en torno a un 3,6% del total. Esto supone un gasto sanitario por habitante de 1.887 euros que, según la Junta de Andalucía, rebasa la media de España.

Este dinero permite un incremento de la plantilla. Un total de 118.711 lo que supone 3.305 plazas más de las previstas en el año 2025. Este es el crecimiento neto de la plantilla después de la aprobación de un nuevo plan de contrataciones. El resto de plazas que se crean se compensan con otras que se amortizan en distintos ámbitos dependientes de la Consejería de Sanidad. Esto supone un aumento del presupuesto de personal de 521 millones de euros. A esto hay que añadir un plan de inversiones de 587 millones de euros. "Más profesionales sanitarios, más centros de salud, más prevención que convierten a nuestro sistema sanitario en el sistema sanitario número uno de España", exclamó la consejera de Hacienda.

Pero todas las cifras parecen aún insuficientes para atenuar la crisis por los fallos de los cribados y la situación sanitaria andaluza (que ha costado ya el puesto a tres consejeros en las dos legislaturas de Juanma Moreno). Y a esto hay que añadir que desde la oposición se cuestionan estos datos. El primero en enmendar a la Junta de Andalucía fue el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: "El gasto por habitante andaluz está 200 euros por debajo de la media nacional. Es la comunidad con menos camas de hospital y menos gasto en salud por persona de España",afirmó en el Congreso.

Desde el PSOE, además, cuestionaron las cifras de contrataciones que calificaron como "engaños": "Las cuentas no incluyen anuncios en materia sanitaria, como la contratación de 4.371 profesionales más o los 1.200 médicos más prometidos. Faltan 1.060 profesionales y 433 médicos sobre los anunciados", apuntó la parlamentaria socialista, Alicia Murillo, quien incidió en que "de los 767 médicos que se van a contratar, 479 ya están dentro porque son MIR".

Choque a izquierda y a derecha

En la misma línea del PSOE, la portavoz de Por Andalucía, Inma Nieto centró sus críticas en la gestión sanitaria: "Nos estamos saliendo por arriba en incertidumbre y angustia de personas en listas de espera. La ampliación de mujeres que iba a incorporar al programa no aparece en el presupuesto. En cáncer de colón prevén atender a la mitad de personas que este año". "Ustedes tienen un plan y se llama manual de privatización", completó la diputada de Adelante Andalucía, Begoña Iza.

La sanidad fue el eje de los discursos a la izquierda y en una extrema derecha que por primera vez presentó una enmienda a la totalidad aupada por las encuestas y por el desgaste del Gobierno andaluz por la gestión de la crisis sanitaria: "Es la prueba de que al final hacen lo mismo que el Partido Socialista. Llevan siete años gestionando y no se han fijado en los protocolos. Practican las mismas políticas", reprochó el portavoz de Vox, Manuel Gavira.

La estrategia de todos los grupos políticos se pondrá en evidencia también en la sesión del jueves: habrá una batería de preguntas sobre sanidad al consejero y al presidente y, posteriormente, se votará la comisión de investigación propuesta por el PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía que previsiblemente rechazará el PP.

El PP frente a la confluencia de intereses

Este escenario del Parlamento andaluz es en buena medida el que describió el presidente andaluz, Juanma Moreno, en el último congreso del PP. Los populares se encuentran ya aislados entre los grupos de izquierda y la extrema. "Tienen el mismo discurso y los mismos intereses", les reprochó la consejera de Hacienda haciendo referencia al concepto de UTE entre Vox, PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía por partidos que están en la antípodas que ha fijado el PP como base en su estrategia.

"Han optado por la bronca y por la gresca. Hay que estar muy ciego para no darse cuenta de que en este presupuesto hay profesores, profesionales de la sanidad, carreteras o la Justicia", respondió el portavoz del PP, Toni Martín, quien reprochó la actitud a la oposición: "Se han centrado en la manipulación de un problema grave (en alusión a los fallos en los cribados) queriendo convertirlo en lo único de lo que se puede hablar en Andalucía. Pero en Andalucía hay mucho más. Se ha utilizado el problema de personas que están en una situación grave. La oposición sincronizada supone volver al pasado más negro de la comunidad", completó.

El escenario actual, de un PP solo pero con votos suficientes para sacar adelante sus proyectos, es precisamente al que aspira ante las próximas elecciones y en el que se basa la estrategia: situar a Juanma Moreno como la opción de "estabilidad". Y a un lado la extrema derecha de Vox y al otro los grupos de izquierdas, pero con una mayoría de "estabilidad".