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De la política, ¿se sale? (III)

Conchi Abellán, de exlíder de Podem a la peluquería: "La política es peor de lo que creía"

EL PERIÓDICO entrevista a políticos que han dejado la primera línea para descubrir a qué se dedican y cómo se han reinventado

RECOPILATORIO: Accede a las entrevistas con los más de 20 políticos que han participado ya en la sección 'De la política, ¿se sale?'

Conchi Abellán, exlíder de Podem Catalunya, en su peluquería en Rubí

Conchi Abellán, exlíder de Podem Catalunya, en su peluquería en Rubí / ANNA MAS TALENS

Sara González

Sara González

Barcelona
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"Me gusta la peluquería desde que vi Eduardo Manostijeras", se sincera Conchi Abellán (Mataró, 1984). Hace ocho meses que pasó de clamar contra los recortes como líder de Podem Catalunya a aplicarlos ella desde su peluquería. "Eso sí, estos son controlados", matiza con una sonrisa de oreja a oreja tras abrir a EL PERIÓDICO las puertas de lo que supone ahora su día a día dedicada a su profesión en Rubí. Tijeras en mano, asegura ser feliz. Por lo menos más de lo que lo era en la recta final dedicada a la política. No en vano se ha tatuado un ave fénix en el brazo izquierdo como símbolo de su renacer personal.

"Necesitaba parar, salir de ahí. Llegué a un nivel de ansiedad incontrolable, era coger el móvil y echarme a llorar. Lo que más me mataba era la guerra interna", reconoce. Los frentes por entonces eran múltiples: se produjo el divorcio con Sumar, también el cisma con los Comuns y la cúpula de Podem era un polvorín tras unas primarias que ganó de forma ajustada en febrero de 2024. "Hubo una parte de la dirección que no aceptó que ganase", relata. Fue en noviembre cuando dijo basta. Y para que Ione Belarra no tratara y lograra -una vez más- retenerla, le envió una carta para que su decisión de irse esta vez fuera irrevocable.

Necesitaba parar, salir de ahí. Llegué a un nivel de ansiedad incontrolable, era coger el móvil y echarme a llorar. Lo que más me mataba era la guerra interna

"Es momento de dar un paso al lado para cuidarme y retomar fuerzas", escribía justo después a modo de despedida en las redes sociales. Ponía así punto y final a 10 años implicada en el proyecto de los morados, partido por el que fue diputada en el Parlament entre 2019 y 2021 y que lideró durante cuatro años en Catalunya. Tenía claro entonces que retomaría su vida anterior, que regresaría a la peluquería, la pasión por la que decidió formarse, y que invertiría el tiempo que la política le había impedido dedicar a su familia. "Jan, mi hijo pequeño, tiene la misma edad que Podemos, no había conocido a su madre fuera de la política", asegura.

Rubí 21/07/2025 Para la sección de verano 'De la política se sale' entrevistamos a Conchi Abellán, que fue líder de Podem Catalunya y que dejó la política y ha abierto una peluquería en Rubí. Foto: Anna Mas Talens

Abellán, en plena labor en su peluquería / ANNA MAS TALENS

Ahora es autónoma en un sector en el que, recuerda, se cobra el salario mínimo porque no tiene convenio. Con conocimiento de causa batalló la bajada del IVA de las peluquerías durante la pandemia. Tiene una compañera a jornada completa y otra a media. No es fácil, admite, pero está satisfecha porque ha fidelizado clientela y porque ahora tiene horarios y, pese a que aún "hay duelos" que tiene que pasar, ha ganado calma personal. Aunque eso no significa que ahora pase de la política. Lo revela otro de los tatuajes recientes que se ha hecho, este en el cuello, y que recoge su base anarquista: "Ni paz entre clases ni guerra entre pueblos".

Después de haber sido diputada en el Parlament y tras lidiar con la convulsa situación interna en el partido, ahora se mueve como pez en el agua tijera en mano en su centro en Rubí

Grandes debates entre tintes y tijeras

Además, define la peluquería como un "radar" de lo que le preocupa a la gente: "¡Menudos debates se forman aquí los sábados!". Entre mechas, rulos y melenas enjabonadas no queda títere con cabeza, desde Cristóbal Montoro a Santos Cerdán, a quienes Abellán define como "mafiosos con partidos entre las manos que juegan con la ilusión de la gente". Su partido, aclara, es y seguirá siendo Podemos. Y en estos momentos tanto habla con la vecina del quinto primera a la que le hace la permanente como mantiene contacto con el mismo Pablo Iglesias.

Lo triste es que sea una excepción, esto debería ser lo más normal. En política hacen falta amas de casa, cocineros... ¿Porque, cómo vas a atraer esos perfiles si te cuesta hablar como ellos?

Con la habilidad para tomarse un café mientras maneja tintes y tijeras e incluso para cantar como los ángeles al mismo tiempo -les canta coplas a las personas mayores que peina en la residencia de enfrente-, admite que es una 'rara avis' porque es difícil que se dediquen a la política personas no universitarias y que cambien las instituciones por su oficio huyendo de las "puertas giratorias" que tanto criticó. "Lo triste es que sea una excepción, esto debería ser lo más normal. La política no puede ser una plataforma de vida y hacen falta amas de casa, cocineros... ¿Porque, cómo vas a atraer esos perfiles si te cuesta hablar como ellos?", plantea. En su historial consta más de una llamada al orden para, por ejemplo, que dejara de tutear a diputados y los tratara de usted.

Rubí 21/07/2025 Para la sección de verano 'De la política se sale' entrevistamos a Conchi Abellán, que fue líder de Podem Catalunya y que dejó la política y ha abierto una peluquería en Rubí. Foto: Anna Mas Talens

Hace ocho meses que Abellán dejó la política y, solo un mes después, abrió una peluquería / ANNA MAS TALENS

¿Volvería Conchi Abellán al ruedo de la política? En estos momentos, no lo cree. Reniega de lo que define como "política TikTok" que no se remanga por "cambiar las cosas", por afrontar temas como el acceso a la vivienda, el futuro de los jóvenes o la robustez de la sanidad pública. Ejerciendo de peluquera, su acción tiene un impacto directo en la persona que tiene entre manos, cosa que descubrió que demasiado a menudo no pasa cuando se está pisando moqueta.

Pero para saberlo había que meterse dentro y descubrirlo por ella misma y comprobar que incluso "era peor" de lo que se esperaba. Una "hostia de realidad", en sus propias palabras. "Hay un mundo entre la política y la gente", lamenta. Es por eso que, puestos a elegir, se fue con su 'sí se puede' a otra parte, a su peluquería y a su vida, que forman parte también de su militancia de base.

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