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Aliança Catalana

Orriols cierra una cafeteria marroquí en Ripoll por insalubridad y tener el baño femenino bajo llave

La alcaldesa y líder de Aliança Catalana ha acusado el establecimiento de no dejar entrar a las mujeres, aunque en el expediente de cierre al que ha tenido acceso este diario solo consta que el baño femenino está cerrado con llave

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Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana,  en una intervención en el Parlament.

Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana, en una intervención en el Parlament.

Elisenda Colell

Elisenda Colell

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El Ayuntamiento de Ripoll ha cerrado cautelarmente un bar regentado por ciudadanos marroquíes por falta de condiciones sanitarias, almacenaje inadecuado, incumplir las medidas de prevención de incendios, falta de documentación y retulación obligatoria y porque el baño femenino se encuentra cerrado con llave, según consta en el expediente de cierre al cual ha tenido acceso este diario. En ningún momento el expediente acusa al local de vetar el acceso de mujeres, tal y como ha afirmado la alcaldesa 'ultra' de Ripoll, Sílvia Orriols, en sus redes sociales. Varias mujeres atestiguan a este diario que han asistido y consumido en el bar. De hecho la titular de la licencia es una mujer. "Intentan echarnos del pueblo, van a por nosotros porque no quieren que haya inmigrantes aquí, les molestamos", denuncia el propietario del establecimiento, Samir Marchouh, que ya se ha puesto en manos de abogados para recurrir la decisión.

La inspección del bar Esperança en Ripoll se produjo por sorpresa el pasado lunes 19 de mayo por parte de los Mossos d'Esquadra i la Policia Local de Ripoll, y el cierre se hizo efectivo el viernes, cuatro días despues, según explica Marchouh a este diario. De esta inspección, según consta en la resolución 3308/2025, se han acreditado hasta ocho infracciones graves o muy graves.

Las infracciones detectadas

Según el informe, los inspectores hallaron la mayoría de infracciones en la cocina. Vieron basura encima del mostrador y en el suelo, fogones en mal estado, productos químicos que no estaban bien almacenados y que las papeleras no tenían pedal. "Nosotros no usamos la cocina, no servimos comida, solo té, café y bebidas, somos una cafetería", se justifica Marchouh. Los inspectores también anotaron que los extintores llevaban cinco años caducados, sin señalizar y en lugares de difícil acceso. "Desde el coronavirus que estoy intentando que vengan a hacer la revisión", responde el proietario. El local, según los inspectores, no tenía el cartel de prohibición de venta de alcohol y tabaco a menores de edad. "Es que yo no vendo alcohol, y el cartel del tabaco sí lo tengo", dice el propietario.

El informe también dice que el local no tiene el seguro de responsabilidad civil, el plan de riesgos laborales, el de autoprotección, la memoria ambiental, el proyecto técnico, los certificados anuales de mantenimiento de sistemas contra incendios y de instalación eléctrica, como tampoco el certificado de revisión del gas butano para cocinar. "La documentación la tengo toda en casa", explica Marchouh. También anotan que el bar difunde canales de televisión sin subscripción ni licencia, aunque el propietario dice que usa la parabólica para poner partidos internacionales. "¿Es un delito?", se pregunta.

El baño femenino, con llave

Sobre la discriminación a las mujeres, el informe sólo ha probado que el baño femenino está inoperativo y cerrado con llave, mientras que el de hombres está abierto y operativo. "Sí está operativo, pero lo cerramos con llave porque hay paisanos que entran con cualquier excusa. Lo cerramos para que las mujeres estén más protegidas en el baño", explica Marchouh. En ningún lugar del expediente figura que las mujeres tengan en acceso vetado, como ya ha afirmado la acaldesa de ultraderecha en sus redes sociales. De hecho, también dijo que para ella era "un honor" firmar este decreto de cierre cautelar

"Claro que las mujeres pueden entrar en el bar, ¿a quién se le ocurre? Todo esto son solo mentiras", explica Marchou. Varias mujeres atestiguan a este diario que han podido entrar en el bar y de forma habitual acceden a tomar el té, negando las afirmaciones de Orriols. De hecho, la titular de la licencia, según consta en el expediente, es una mujer.

El consistorio ha revocado provisionalmente la licencia, por lo cual el establecimiento está cerrado. Si embargo, aún falta que se informe de la sanción, que podría llegar a los 200.000 euros. Marchouh asegura que va a recurrir esta decisión, porque asegura que las iregularidades detectadas no son ciertas. "Nos hemos puesto en manos de abogados", avisa.

Clima de persecución

Hace meses que algunos vecinos de Ripoll denuncian que desde que la ultraderecha independentista gobierna esta ciudad de los pirineos catalanes, la alcaldesa ha creado un clima de "persecución política". Para Marchouh, éste es un ejemplo más, pues, en este bar donde acuden gran parte de los vecinos de orígen magrebí de la localidad. "Va a por nosotros, a ella le molesta que haya inmigrantes en Ripoll", denuncia. "Lo ha intentado con la carnicería para impedir que celebremos la fiesta del cordero, ahora lo ha hecho con este bar. Como prometió que cerraría las mezquitas y no lo ha conseguido, hace esto sólo para conseguir votos", denuncia también el responsable de una mezquita en la localidad, Moussa Bilal El Kasmi.

Otro ejemplo es la censura en los carteles de la fiesta mayor porque aparecía un personaje portaba un 'hiyab', las multas a aquellos que lo colgaron alrededor del pueblo como protesta. Orriols también cambió la política de empadronamiento, y ahora obliga a los recién llegados a esperar tres meses para poder residir en el domicilio, impidiendo la atención sanitaria de estos vecinos de la población durante almenos este período.

El debate del velo y el padrón

En el Parlament, esta semana Junts per Catalunya y Aliança Catalana se han cruzado reproches durante el debate en el pleno del Parlament de una moción sobre el uso del velo islámico en el espacio público presentada por la formación de extrema derecha independentista. Durante el debate, el diputado de JxCat David Saldoni acusó a la líder de Aliança y alcaldesa de Ripoll (Girona), Sílvia Orriols, de "fomentar el odio" y la "confrontación social" con esta moción: "Usted quiere expulsar, aparta a la gente que vive en Catalunya", ha dicho.

Sin embargo, en las últimas semanas Junts está anunciando nuevos posicionamientos que se acercan a algunas posturas del la ultraderecha independenista. Saldoni confirmó que su formación se opone al uso del velo en las escuelas, así como al burka y al nicab en el espacio público y el burkini en las piscinas. Su formación también se muestra contraria a la normativa estatal que obliga a empadar a las personas que viven en infraviviendas o en la calle. En esta misma línea, Orriols se jactó en este diario de inumplir la normativa estatal negándose a empadronar a las personas sin hogar.

Orriols ha acusado a Junts de haber "virado hacia las posiciones de Aliança" como consecuencia de las "encuestas": "Son conscientes de que les va la silla, han tenido años para posicionarse contra este elemento misógino. Ahora nos plagian sin pesadumbre ni vergüenza. Se creen que los catalanes son tontos", ha indicado. "Bienvenidos a la extrema derecha", ha ironizado Orriols, que ha definido a JxCat como "la marca blanca de Aliança". En el turno de respuesta a las enmiendas, Orriols ha anunciado que modificará las ordenanzas municipales de Ripoll para prohibir el uso del velo en las escuelas, y se ha preguntado qué votarán los concejales de Junts en el municipio. Hace cuatro meses, Junts se descolgó de la moción de censura en Ripoll y permitió su continuidad como alcaldesa.