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Tras el congreso de Calella

El PSC espera una "oposición constructiva" de Puigdemont para alcanzar acuerdos con Junts

El Govern cree que el liderazgo de Puigdemont desactiva una alianza Junts-ERC en la oposición

Junts exige al PSOE cumplir las acuerdos "pendientes" para apoyar los presupuestos

Las 6 claves del congreso de Junts: del regreso de Puigdemont a la nueva etapa de negociación

La portavoz del PSC, Lluïsa Moret, este lunes en rueda de prensa

La portavoz del PSC, Lluïsa Moret, este lunes en rueda de prensa / ACN

Sara González

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Barcelona
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Para el PSC, el discurso de Carles Puigdemont para inaugurar una nueva etapa al frente de la presidencia de Junts es ambivalente. Por un lado, referencias a ganar "centralidad". Por el otro, invocar de nuevo a la "confrontación". Así que, ante ese repertorio, los socialistas se acogen a la parte que más les interesa para lanzar el desiderátum de que los posconvergentes ejerzan una "oposición constructiva" que les permita alcanzar acuerdos con ellos.

Pese a que el expresident ha subrayado que su objetivo es ser la alternativa a Salvador Illa, la portavoz del PSC, Lluïsa Moret, ha asegurado que esperan encontrar vocación de "diálogo" en Junts para abordar respuestas a los principales problemas que afectan a la ciudadanía. Fuentes del partido aseguran que el congreso en Calella tiene "mucho aroma convergente", por lo que esperan que eso se traduzca en que, en algún momento del mandato, se atienda las manos tendidas del president.

El Govern ha dejado claro que quiere transitar la legislatura de la mano de ERC y de los Comuns, pero que aspira a alcanzar consensos más amplios en algunos asuntos, además de intentarse abrir una vía por si la mayoría de la investidura se tuerce en algún momento teniendo en cuenta que PSC y Junts también suman. Este mismo lunes, Illa se reúne con los presidentes de los grupos en el Parlament para poner el termómetro en qué cuestiones pueden producirse acuerdos y hasta qué punto se puede producir algún tipo de colaboración.

Sin reunión con Illa a la vista

El president sabe que, con Puigdemont al mando, va a ser difícil, aunque puede presumir de mantener una buena relación con los mandamases del partido en Catalunya, como el secretario general, Jordi Turull, y el presidente parlamentario, Albert Batet. Pero, a la vez, el Govern considera que el liderazgo del expresident también cortocircuita el escenario más temido por el PSC: que el independentismo rehaga la unidad desde la oposición y se alinee para torpedear la estabilidad de la legislatura.

Moret ha esquivado mojarse sobre si la figura de Puigdemont facilita o entorpece el vínculo que insisten en crear con Junts, pese a que por ahora continúa sin estar en el horizonte un encuentro del president Illa con el flamante presidente de los posconvergentes, que han optado por dejar vacante el cargo de jefe de la oposición. Habrá que ver qué pasa si se le acaba aplicando la amnistía y puede regresar para ejercer en el Parlament.

La "refundación" de Convergència

La lectura de la tendencia de Junts a regresar a la agenda convergente que se hace en los pasillos socialistas es compartida también con los Comuns, que consideran que el partido de Puigdemont está en una "fase de refundación" de la antigua Convergència y que las políticas defendidas en materia de vivienda y fiscalidad da cuenta de ello. Para el portavoz de Catalunya en Comú, Joan Mena, estos mimbres no son síntoma de situarse en una centralidad que, a su juicio, pasa por los acuerdos entre los partidos de izquierdas.

De hecho, el objetivo del grupo de Jéssica Albiach es impedir tentaciones que pueda tener el Govern de Illa de mirar hacia la derecha para alcanzar acuerdos. Los presupuestos que se están negociando en estos momentos, aseguran, serán la primera prueba del algodón.