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Sondeo del GESOP

Encuesta elecciones Barcelona: El PSC se afianza en cabeza y Junts y los Comuns retroceden

Los nuevos líderes municipales de Barcelona consignan una baja notoriedad

Los votantes del PSC en Barcelona, divididos entre gobernar en solitario y un pacto de izquierdas

El 83% de los barceloneses advierten de que el problema de la vivienda se agrava

El 96% de los ciudadanos defiende prohibir las navajas en transportes y grandes actos en Barcelona

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Barcelona
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Barcelona afronta un curso político con importantes cambios de caras en el ayuntamiento tras haber superado el primer año de mandato municipal. Tres candidatos a las últimas elecciones (Xavier Trias, Ada Colau y Ernest Maragall) han dejado paso a nuevos liderazgos en sus partidos y sus respectivos sucesores tienen ahora el reto de consolidarse como alternativa al alcalde Jaume Collboni. Estos procesos de transición favorecen las expectativas de voto del PSC, que de momento se afianza en cabeza ante al desgaste de sus rivales.

La Encuesta Política de Barcelona elaborada por el Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO del 13 al 18 de septiembre sitúa a los socialistas como primera fuerza y refleja un retroceso de Junts si ahora se celebrasen elecciones municipales. 12 meses después del terremoto que supuso el vuelco in extremis en la alcaldía por el apoyo de Colau y el PP a Collboni, el actual alcalde ganaría ahora los comicios y, por tanto, podría revalidar la vara de mando salvo que se forjase una alianza entre el independentismo y los Comuns que, a tres años vista, parece quimérica.

El PSC obtendría el 23,1% de los votos y 11-12 concejales de los 41 que tiene el ayuntamiento, lo que representaría 3,5 puntos y hasta dos ediles más que en las municipales del año pasado, en las que quedó en segunda posición con 10 regidores. Junts, vencedor de aquellos comicios con 11 concejales, se quedaría ahora con 8-9 ediles al caer hasta el 18,4% de los sufragios, 3,8 puntos menos que en las urnas. Collboni, que en las urnas quedó 2,6 puntos por detrás de Trias, le sacaría ahora 4,7 puntos al posconvergente Jordi Martí.

Barcelona en Comú, cuyo grupo municipal encabezará Janet Sanz tras la marcha de Colau, se mantendría como tercera fuerza, pero también sufriría erosión porque retrocedería hasta el 17% de las papeletas, 2,6 puntos menos, y pasaría de 9 a 8 regidores. ERC y PP conservarían su representación actual, de 5 y 4 concejales respectivamente, pero mientras la republicana Elisenda Alamany, relevo de Maragall, subiría una décima en voto estimado (11,2%), los populares de Daniel Sirera bajarían cuatro décimas (9,1%).

De este desgaste del PP se podría beneficiar Vox, que crecería una décima (5,8%) y podría arañar el tercer munícipe (2-3 ediles). En paralelo, la caída de Junts situaría a la CUP en el 5% de los votos (1,2 puntos más), justo en el umbral que da acceso al consistorio, por lo que los anticapitalistas, que están fuera del ayuntamiento desde 2019, oscilarían entre 0 y 2 concejales. Con estos resultados, Collboni podría revalidar la alcaldía como candidato más votado porque la única suma que alcanzaría los 21 concejales necesarios para desbancarle obligaría a Junts y ERC a ponerse de acuerdo con los Comuns.

No obstante, a tres años para las municipales de 2027, las tendencias aún pueden cambiar mucho. De hecho, la encuesta constata un 26% de indecisos, y aunque el PSC lidera de forma destacada la intención directa de voto (el voto sin 'cocina'), Barcelona en Comú, Junts y ERC se mueven en una horquilla de solo tres puntos. De momento, los cambios al frente de estas tres formaciones facilitan que los socialistas consignen una alta fidelidad de voto: dos de cada tres barceloneses que votaron a Collboni en 2023 volverían a hacerlo ahora (65,7%), mientras que dos de cada 10 dudan (21,3%).

Más fugas de voto y, sobre todo, más indecisos presentan los rivales del PSC y, en especial, el electorado independentista. Ni Junts ni ERC llegan al 50% de fidelidad de voto, sino que se quedan en el 46%. Tres de cada 10 votantes de Trias el año pasado (29,7%) no aseguran hoy su apoyo a Jordi Martí. Y el 22,6% de votantes de Maragall tampoco garantizan respaldar ahora a Elisenda Alamany. Esta indecisión en las huestes de JxCat y Esquerra hace que la fidelidad de voto a la CUP roce el 72%, la más alta entre todos los partidos.

Barcelona en Comú también mantiene un importante tirón entre los suyos y el 68,5% de votantes de Colau en las últimas elecciones elegirían hoy la misma papeleta. Los trasvases entre formaciones son, en general, bastante bajos porque predominan los indecisos. Solo destaca el 13,2% de votantes que perdería Vox en beneficio del PP, pero la fidelidad de voto al ultra Gonzalo de Oro-Pulido (60,1%) es superior a la de Sirera (48,7%). La razón es que mientras los populares tienen al 28% de electores indecisos porque pueden optar por varias opciones, la mayoría del votantes que no volverían a apoyar a Vox tienen muy claro su destino: el PP.

Ficha técnica

-Empresa responsable: GESOP.

-Técnica de investigación: Entrevistas telefónicas asistidas por ordenador (CATI).

-Ámbito de estudio: Barcelona ciudad.

-Población: Mayores de edad empadronados y con derecho a voto en la ciudad de Barcelona.

-Número de entrevistas: 800.

-Tipo de muestreo: Estratificado por distrito con afijación proporcional. Cuotas cruzadas de sexo y edad siguiendo la distribución real de la población objeto de estudio.

-Margen de error: ± 3,5% bajo el supuesto de m.a.s. en universos infinitos, máxima indeterminación estadística (p=q=0,5) y un nivel de confianza del 95,0%.

-Trabajo de campo: 13, 16, 17 y 18 de septiembre de 2024.

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