Negociaciones de investidura

ERC y PSC chocan por el significado de la financiación "singular"

MULTIMEDIA: ¿De qué hablamos cuando hablamos de financiación autonómica (singular o no)?

El presidente en funciones, Pere Aragonès, con el líder del PSC, Salvador Illa, en la manifestación del pasado 1 de mayo

El presidente en funciones, Pere Aragonès, con el líder del PSC, Salvador Illa, en la manifestación del pasado 1 de mayo / MANU MITRU

Sara González
Quim Bertomeu
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Aunque parece que la música sea la misma cuando tanto ERC como los socialistas hablan de financiación "singular", lo cierto es que la letra que pone cada uno al concepto es radicalmente distinta. Ambos partidos dotan de un contenido diferente a esa singularidad catalana, pieza clave de las negociaciones para la investidura de Salvador Illa que se abordaran en la reunión de este martes. El choque está, básicamente, en que los republicanos defienden que Catalunya tenga en exclusiva la llave de la caja y, por lo tanto, salga del régimen común, como Euskadi y Navarra; mientras que el PSC se ciñe al marco del Estatut y la gestión compartida de los impuestos.

La financiación singular ha sido buque insignia de ERC desde la recta final del mandato de Pere Aragonès, que presentó ya con las elecciones del 12 de mayo convocadas los detalles de su propuesta. Una suerte de concierto económico basado en que la Generalitat recaude y gestione "todos los impuestos" que se pagan en la comunidad. En aquel momento, la respuesta del PSC fue que el planteamiento del Govern "no era lo suficientemente sensato" porque difícilmente tendrá recorrido cualquier apuesta que pretenda superar el Estatut.

Los socialistas se ciñen al Estatut

Pero ahora, tras las elecciones y con Illa necesitando el voto de los republicanos para ser investido presidente, ERC juega la carta de convertir su modelo de financiación en condición 'sine qua non' para sus apoyos y la palabra "singular" ha empezado a colarse a conciencia en los discursos tanto del PSOE como del líder del PSC. "El Gobierno quiere dar respuesta a la singularidad de Catalunya", dejó caer el presidenciable socialista este fin de semana, que hasta ahora había eludido el concepto estrella de ERC y que presume de que Pedro Sánchez se haya comprometido a mejorar el sistema de distribución de recursos.

Illa defiende que hay que exprimir el marco legal vigente -el Estatut que fue enmendado por el Tribunal Constitucional- a la hora de pactar el nuevo modelo de financiación. Hace hincapié en que no se ha desarrollado el consorcio tributario compartido entre la Generalitat y el Estado para recaudar y gestionar los tributos y que este sistema, guste más o guste menos a otros barones socialistas territoriales, ya ha pasado el filtro de la ley. Pero los republicanos rechazan este sistema que supondría una llave compartida de la caja y sostienen que el modelo que plantean es viable y tiene encaje jurídico haciendo una modificación de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA). Este lunes la portavoz de ERC, Raquel Sans, ha acusado a los socialistas de intentar "confundir" con la cuestión de la singularidad y ha resumido así su modelo: "Llave de la caja y cien por cien de los impuestos".

En lo que sí se aproximan ambas formaciones es a la hora de señalar que el actual reparto de recursos es "injusto" porque Catalunya es la tercera en aportar mientras que ocupa el puesto 14 en recibir. Illa ha ido endureciendo la defensa del principio de ordinalidad a medida que ha ido tomando conciencia de que este es el principal nudo que tendrá que deshacer para lograr arrancar el 'sí' de los 20 diputados de ERC. De la misma manera que la condonación de la deuda será también otra de las cartas complementarias a jugar mientras los independentistas cifran en 22.000 millones de euros el déficit fiscal entre lo que aportan y lo que finalmente reciben los catalanes.

Puigdemont lamenta el "chantaje"

Los Comuns, el tercer actor en la triangular y que aspira a ejercer de argamasa para sumar una mayoría absoluta que haga frutificar la investidura de Illa, esquiva mojarse sobre si el modelo de financiación para Catalunya debe situarse fuera del régimen común. "Necesitamos un acuerdo lo más consensuado posible y negociar son líneas rojas", se ha limitado a decir el portavoz de Catalunya en Comú, Joan Mena, tratando de no decantar la balanza más a un lado que al otro.

Pero por si no fuera suficiente la distancia entre lo que plantean unos y otros y ante el temor de que finalmente se teja un pacto, Carles Puigdemont ha irrumpido también en el debate para acusar a Sánchez de hacer "chantaje" con la financiación para lograr que Illa sea investido. "¿Cree que la financiación que los catalanes merecemos depende de si el candidato de su partido es investido presidente?", ha cargado con un mensaje en X en el que tacha de "escándalo" el planteamiento de los socialistas y recuerda que solo con su apoyo el Gobierno de Sánchez podrá tener presupuestos.

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