Consejo nacional este sábado

ERC mide el malestar interno por las catalanas en pleno debate sobre Barcelona y la investidura

El partido fijará este sábado el reglamento de la consulta que deberá decidir si inviste o no a Illa

Quién es quién (y qué apoyos tiene) en la lucha por el control de ERC

El posible pacto en Barcelona aviva la tensión en ERC sobre la investidura de Salvador Illa

El dilema de ERC: el desgaste de pactar con el PSC o el riesgo de volver a elecciones

Imagen de un mitin de ERC en la precampaña de las elecciones catalanas.

Imagen de un mitin de ERC en la precampaña de las elecciones catalanas. / MANU MITRU

Quim Bertomeu

Quim Bertomeu

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ERC ha dejado de ser el partido granítico, hermético y previsible de la última década. El motivo no es muy original: el batacazo en las elecciones catalanas ha hecho aflorar definitivamente tanto las tiranteces en la dirección -el duelo entre Oriol Junqueras y Marta Rovira- como el malestar entre la militancia. Este sábado se reunirá el consejo nacional del partido por primera vez desde la caída del 12 de mayo y servirá para medir hasta qué punto llega el revuelo interno.

Si la dirección de Esquerra ejerce de poder ejecutivo del partido -quien toma las decisiones-, el consejo nacional ejerce de parlamento -quien debate previamente las decisiones a tomar-. Al consejo acuden los cuadros de la formación a dar su opinión y a tratar de dar forma a la estrategia del partido de la forma más consensuada posible. Es el espacio que ejerce de termómetro a la situación interna.

En esta reunión del consejo habrá dos temas calientes: el porqué de los malos resultados del último ciclo electoral -las municipales y generales de 2023 y las catalanas y europeas de este año- y la política de pactos a seguir a partir de ahora. Este último punto es el que genera más polarización en el partido: ¿Hay que pactar con el PSC y hacer presidente a Salvador Illa o hay que volver a unas elecciones en un momento de debilidad?. En la medida que ERC sepa responder a esta pregunta de la forma más consensuada posible, tendrá mayor o menor paz interna.

El correo de Rovira

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, lleva tiempo preparando la cita de este sábado. Tras las elecciones catalanas su equipo se puso en contacto con las agrupaciones regionales y comarcales del partido para conocer el sentir interno del partido. A través de un correo electrónico al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, la secretaria general pidió a sus dirigentes territoriales que enviaran un informe respondiendo a dos cuestiones: si eran partidarios o no de tener la presidencia del Parlament y los "límites para negociar una posible investidura". Dio de plazo para responder hasta el martes 11 de junio. Que el margen acabara en esa fecha molestó a algunos cuadros del partido porque era un día después de que se votara la presidencia del Parlament y, por lo tanto, su opinión ya no llegaba a tiempo. "Hay falta de transparencia disfrazada de que se está contando con la militancia. Y el grueso de las bases no sabe nada de lo que se negocia", resume una voz territorial crítica.

Más allá del contacto por correo electrónico, Rovira también se ha reunido con varios responsables del partido. A algunos les ha citado en Ginebra, a otros de forma telemática. Según uno de los asistentes a estas reuniones, se le ha transmitido que la militancia está "quemada y desactivada". Una de las conclusiones preliminares de la secretaria general, según transmitió en uno de estos encuentros, es que hay una mayoría de afiliados del partido absolutamente en contra de entrar a formar parte de un gobierno tripartito con el PSC y los Comuns.

El problema es que en el partido se percibe que la militancia sí está "dividida" en si hay que facilitar la investidura a Illa o hay que volver a elecciones. A nadie le entusiasma pactar con el PSC, pero una repetición de los comicios en una situación de debilidad interna también entraña riesgos. El debate sobre 'PSC sí, PSC no' se ha ido tensando todavía más por la decisión de la federación de ERC en Barcelona de, justo ahora, llegar a un preacuerdo con los socialistas para entrar a formar parte del gobierno municipal de la ciudad.

La consulta a la militancia

El primer objetivo de la dirección de ERC, que ahora lidera en solitario Rovira tras la marcha de Junqueras, es apaciguar a la militancia. Es por esto que se ha comprometido a que tengan la última palabra sobre las negociaciones de investidura, lo que significa que serán los afiliados quienes, a través de una consulta, acabarán decidiendo si se inviste a Illa o no. De hecho, según fuentes republicanas, el gran punto del orden del día del consejo nacional de este sábado será "aprobar el reglamento de la consulta". La decisión sobre el candidato socialista estará en manos de unas 8.500 personas.

El de este fin de semana también será un consejo nacional singular por otro motivo: será el primero que celebra ERC en 13 años sin que Junqueras sea el presidente de las siglas. Dejó su cargo el lunes para rebajar la crisis interna y ahora medita si presentarse para liderar el partido de nuevo en el congreso del 30 de noviembre. Según fuentes próximas a él, asistirá al cónclave y está por ver si toma la palabra. Esa es la otra gran batalla que deberá afrontar ERC aparte de los malos resultados y la investidura de Illa: cómo resuelve el pulso interno entre Junqueras y Rovira.

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