Muertes en residencias de Madrid

Mónica García: "Vox vuelve a hacer de felpudo del PP, quieren cerrar en falso esa comisión de estudio"

Advierte de que en el equipo de Ayuso "no tienen ideas. Su única solución para todo es bajar impuestos. No tienen ninguna más, ni en el terreno industrial, ni en la parte fiscal, ni siquiera en el terreno económico"

Mónica García: "Vox vuelve a hacer de felpudo del PP, quieren cerrar en falso esa comisión de estudio"
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Elena Marín
Elena Marín

Periodista

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Las polémicas políticas pasan de un asunto a otro en cuestión de horas en la Comunidad de Madrid, pero hay uno que perdura aunque a ratos parezca dormida: lo sucedido en las residencias de mayores durante la pandemia. Esta semana este tema se ha reactivado después de que Vox haya decidido presentar una comisión de estudio que supuestamente tenía pactada con el PP pero que los populares se niegan a reactivar a escasos meses de que termine la legislatura.

Para hablar de este y otros asuntos Mónica García, portavoz y candidata de Más Madrid a la Asamblea, atiende a El Periódico de España. Y de ahí, de Madrid, no sale. Elude cualquier pregunta que tenga que ver con su pariente nacional, Más País, y sus intenciones sobre la plataforma de Yolanda Díaz. Para hablar de temas de carácter nacional y no de los madrileños, apunta, ya está Isabel Díaz Ayuso. No quiere perder la "brújula", porque entonces ellos mismos estarían utilizando Madrid "como pieza de otros puzles". Así que sobre su apoyo o posibles alianzas con la plataforma de la vicepresidenta segunda del Gobierno no dice nada. Está ya en modo electoral, como el resto de las formaciones de la región, e insiste en que ella no está en una carrera para ver si mantiene el liderazgo de la oposición frente al PSOE sino que tiene claro cuál es su objetivo: Isabel Díaz Ayuso. "Queremos ganar la Comunidad de Madrid porque nos parece casi una emergencia social en este momento y una emergencia moral". Sale a ganar, dice, pero también confirma sin titubear que si los ciudadanos le mantienen en la oposición, seguirá en la Asamblea ejerciendo de azote del Gobierno. A la pregunta de hasta cuándo le seguiremos viendo en la política madrileña (lleva en la Asamblea desde 2015) contesta con sinceridad: “No lo sé, no sé responderte”.

Se habían propuesto sus señorías de la Asamblea de Madrid bajar el tono y procurar que las sesiones de control al Gobierno no se convirtieran en un circo por ninguna de las partes. Pero en la segunda cita de este nuevo curso ya ha quedado claro que va a ser muy difícil que los responsables políticos se contengan. Aunque la causa de este nuevo capítulo tenía mucho de emocional: los mayores fallecidos durante la pandemia.

La oposición se divide entre los que quieren investigar qué sucedió durante la primera ola y quienes, como Vox y PP, solo ven oportuno hablar de cómo deben ser las residencias en el futuro y no hurgar en la herida ni de las familias ni de los propios responsables políticos que tomaron la decisión de que los mayores se quedaran en aquellos centros sin atención hospitalaria. "Yo quiero diferenciar entre crispación y confrontación. A mí me gusta que haya confrontación política y de ideas", explica la portavoz de Más Madrid. Pero la de esta semana "fue muy dura", dice, porque el vicepresidente del Gobierno, Enrique Ossorio, reiteró que estaba "superado" lo sucedido. El número dos de Ayuso, recuerda García, criticó que la oposición quiera saber si un familiar se hubiera podido salvar. "Nunca lo sabremos. Pero sobre todo, (queremos saber) si hubiera podido morir de forma más digna".

¿Van a apoyar la comisión de estudio de las residencias de mayores que ha pedido Vox?

Pues es que, como dijo la propia señora Monasterio, esa comisión es a futuro. Básicamente, supongo que VOX vuelve a hacer otra vez de alfombra o de felpudo del PP para intentar hacer borrón y cuenta nueva en un caso en el que es imprescindible conocer el pasado y también un diagnóstico, desde antes incluso de la pandemia, de lo que sucedió durante la misma para que 7.291 mayores murieran de forma indigna. Nosotros vamos a presentar una comisión de investigación y vamos a llegar hasta el final. A pesar del boicot que nos haga el PP, aun con todas las veces que digan que esto es una cacería política o que esto es electoralista, yo creo que es de sentido común y de cierto rumbo moral para esta sociedad saber qué es lo que pasó en las residencias, cómo pasó y cuáles han sido los responsables políticos.

Pero lo que dice literalmente el documento que ha registrado Vox es que hay que "analizar las causas que provocaron la mortalidad derivada de la pandemia". Esto les puede dar pie a hacer precisamente lo que lo que Monasterio y Ayuso dicen que no quieren hacer.

El problema es que esto ya lo hemos visto en la Asamblea de Madrid. Nosotros hemos registrado una comisión de estudio exactamente como la de Vox y nos la han boicoteado, en tanto en cuanto tienen mayoría en las mesas son capaces de boicotear y de poner trabas a las comparecencias, por ejemplo, de Alberto Reyero. Quiero decir, que no nos podemos fiar mucho del funcionamiento muy transparente y muy democrático de la Asamblea. Y mucho nos tememos que quieren cerrar en falso esa comisión de estudio. Yo creo que es imprescindible no solamente hablar del modelo low cost que hace que los mayores coman bazofia, sino, obviamente, saber qué ha pasado, toda vez que el ex consejero de Políticas Sociales ha dicho que el Gobierno sabía, tenía certezas, de que iban a morir de forma indigna y les dio exactamente igual.

¿Por qué cree que Vox ha presentado esto en este momento?

Yo creo que Vox es oportunista, siempre está en este juego de Pimpinela con el Partido Popular que siempre acaba igual, en un felpudo. Lo hemos visto con los presupuestos, con la anterior comisión de investigación, pero al final acaban haciendo lo que dice el PP. Es un clásico de la derecha. No hablemos del pasado, no vayamos a remover esto que ya está superado por las familias y por la sociedad. Es impresentable. En Más Madrid no nos van a ver en ese juego ni muchísimo menos.

La Fiscalía General del Estado ha dicho que hay que escuchar a todas las familiasLa Fiscalía de Madrid ha dictado una instrucción diciendo que se tenían que retomar las visitas presenciales a los centros de mayores para ver qué es lo que estaba pasando, cuál era la situación ahora. Entre los populares sugieren que no es casualidad.

Bueno, el Partido Popular siempre sale con la misma defensa, que siempre hay una conspiración, una cacería política, una suerte de gracia electoralista. Siempre que se quiere conocer algo que esconde una vergüenza del PP su ataque es el mismo. Al final, ayer (por el jueves en la Asamblea) los indignos éramos nosotros. Casualmente, a un gobierno que ha hecho unos protocolos de la vergüenza únicos en toda Europa, a un gobierno que no ha querido hacer una comisión de investigación, que no se ha reunido con los familiares y que les ha insultado y se ha metido en lo más profundo de su duelo, resulta que ayer los indignos y los viles éramos los que queríamos investigar y los que nos poníamos del lado de las familias. Y esto es la patada hacia adelante que hace siempre el PP cuando quiere esconder sus vergüenzas.

¿Tiene Más Madrid un modelo para mejorar las residencias de mayores? 

Tenemos dos propuestas básicas. Uno, que no esté en manos de fondos buitre. Eso es fundamental. Esto se ha convertido en un activo financiero como otro cualquiera en el que se ha primado el negocio por encima de los cuidados. Se vio de una manera completamente dramática durante la pandemia y lo hemos visto después. Nos hemos reunido con varias familias o asociaciones de familias que están preocupados por cómo están cuidando a sus familiares y nos han hablado de mala alimentación, malos cuidados, de falta de recursos, etc. Y en segundo lugar, ya hay estudios de investigación que hablan de que este modelo de macro residencias es perjudicial. Proponemos centros más pequeños, residencias más adaptadas a cierta familiaridad o cuidado más personalizado. U otro tipo de modelos que se reclaman en muchos barrios, de 'cohousing' o dentro de los propios barrios, que la gente ya tiene bastante con irse de su casa como para irse de su barrio. Como sociedad nos lo tenemos que plantear porque estamos haciendo un boicot a nuestro propio futuro. Es como si los que estamos ahora tomando decisiones no vayamos a ser mayores. Son nuestros padres, nuestras madres, nuestros abuelos, abuelos y seremos nosotros el día de mañana.

Machismo en colegios mayores

Responsables políticos de diferentes partidos han hecho una valoración sobre lo sucedido en el Colegio Mayor Elías Ahuja. ¿Tienen los políticos alguna responsabilidad en que los jóvenes de hoy entiendan que esa es una forma de divertirse?

Claramente. Hay un goteo de mensajes que van calando: cuando se frivoliza con la violencia machista, cuando se niega, cuando hay partidos claramente negacionistas de la violencia machista, entre los cuales incluyo a la señora Ayuso, que ha llegado a decir que somos unas malcriadas porque queremos llegar a casa sin que nos violen y que esto es una dictadura de las feministas radicales. Se ha llegado a decir que cuando nosotros proponemos que en los colegios y en las escuelas se hable de valores, de igualdad y de respeto, eso es adoctrinar a los chavales. Esas imágenes son esperpénticas y no se pueden banalizar ni naturalizar o decir que era una bromita. Es muy grave lo que ha pasado y lo tenemos que condenar, sobre todo, los representantes políticos, que somos de alguna manera los que tenemos que dar ejemplo de cuáles son los valores que se tienen que instalar en la sociedad.

¿Los chicos que profirieron esas palabras merecen un castigo?

Por lo menos algún que otro taller, sí. El problema es la normalización y la banalización de lo que pasó en ese colegio, qué menos que estos chavales por lo menos sepan que esto no es normal. Y también que las chavalas del colegio de enfrente sepan que eso no es normal y que en una relación, aunque sea tu amigo, tu primo o alguien conocido, alguien a quien aprecias, que te llame puta no es normal. La línea de puntos que va desde que te llamen puta o que te griten "te vamos a follar en una capea" hasta que haya un caso como el de La Manada, es una línea bastante peligrosa.

Ha pedido la comparecencia del director del centro en la Asamblea. ¿Qué espera obtener de ella?

Bueno, por lo menos alguna respuesta de cómo se ha llegado a eso. Si esto no hubiera salido en los medios, si no se hubiera hecho viral, ¿hubiera hecho algo el director del centro? Hay que ver los orígenes de por qué ocurre eso, qué valores se están dando en ese colegio mayor. Nos encontramos con un gobierno o una presidenta que es negacionista climática, negacionista fiscal y negacionista machista. Queremos ver qué están pensando todos aquellos responsables que tengan alguna incidencia sobre esos chavales, también a futuro para que esto no va a ocurrir.

¿Hay un problema generacional? Educativo?

A mis hijos les han enseñado cosas en el cole que a mí no me enseñaron. Ha habido un avance. Lo que pasa es que frente a cualquier avance de derechos siempre tenemos una derecha reaccionaria a la que no sé por qué le asusta, pero debe de ser que nos estamos jugando también sus privilegios, y por eso hacen toda la oposición posible a que avancemos como sociedad y con derechos. Se dice que uno de cada cinco jóvenes no reconoce la violencia machista. Bueno, a mí me gusta pensar en el otro lado. Cuatro de cada cinco sí sabe que hay violencia machista y se pone del lado de las mujeres y de la igualdad.

Madrid Vs España

Esta semana se han presentado los Presupuestos Generales y Sol ya ha denunciado que la inversión en Cataluña duplica la de Madrid. ¿Qué opinión le merece esta valoración?

Madrid se ha instalado en la crítica de la 'España ens roba' y está instalada en la crítica contraria al artículo dos de la Constitución, que habla de la solidaridad entre comunidades. Madrid está instalado en aislar e independizar de alguna manera a Madrid del resto porque debemos de ser una raza especial o algo especial. Los madrileños somos, parece ser, mejores que el resto y nos merecemos más. Yo creo que este madrileñismo excluyente en el que nos está metiendo la señora Ayuso no es el sentir mayoritario de los madrileños. Los madrileños somos muchísimo más abiertos y estamos muchísimo más en consonancia con el artículo dos de la Constitución de ser solidarios, toda vez que somos una comunidad rica aunque tenemos los servicios públicos más a la cola de toda España. La realidad es que los que perdemos por estar siempre instalados a la contra del resto de España somos los madrileños. Perdemos nuestra imagen exterior, pero también nuestra propia identidad. Nosotros promovemos exactamente lo contrario, una Comunidad de Madrid y una región de Madrid que, como mínimo, no insulte al resto a ser posible.

¿Qué opinión le merece la subida de las pensiones que está que se ha anunciado?

Yo no pondría nunca a competir la subida de las pensiones con el resto de problemas que tiene la sociedad, como puede ser la precariedad juvenil. Es un debate un poco maniqueo. Yo creo que los mayores tendrán que aumentar su nivel adquisitivo en función de lo que se va aumentando en el precio de la vida. Lo que pasa es que nos hemos dejado a toda una generación en el camino que no sólo aumenta su nivel adquisitivo, sino que ha perdido su sus sus expectativas de futuro.

¿Y cree que esa generación entiende justo lo que usted está diciendo?

Hay que explicárselo. Durante muchos años han sido los abuelos y las abuelas las que han estado tirando de muchas familias, las que se han hecho cargo de las familias gracias a esas pensiones y gracias a su trabajo. El problema es que hemos normalizado que los chavales pueden trabajar por 1.000 €. Hemos descolgado a los jóvenes de la sociedad, pero eso no tiene que ser en competición.

Más Madrid propone como medidas fiscales estrella recuperar el impuesto de patrimonio y crear uno para las viviendas vacías. ¿Cómo van a mejorar la economía de la región?

El único argumento que tiene el Gobierno de la comunidad de Madrid es hay que bajar los impuestos. Es su única solución económica, no tienen ninguna otra más, ni en el terreno industrial, ni en la parte fiscal, ni siquiera en el terreno económico, no tienen ideas ni saben qué hacer. Con la bonificación del impuesto de patrimonio que hace que los más ricos dejen de pagar mil millones podríamos solucionar muchos de los problemas que tenemos en la Comunidad de Madrid. Y el impuesto a las casas vacías hace dos cosas. Por un lado, recauda y nos permite invertir en vivienda social y en rehabilitación de vivienda. Por otro, repercute también en la movilización de esa vivienda y en que precios de los alquileres puedan bajar. Son dos soluciones a un problemón que tenemos.

¿Cómo propone revertimos las listas de espera?

Con un gobierno que no esté permanentemente instalado en el desguace de la sanidad pública.

¿Pero cómo?

Con recursos, básicamente. Y con transparencia y buen diagnóstico. El Gobierno de la Comunidad Madrid permanentemente dice tenemos lo mejor en listas de espera, tenemos la mejor sanidad del mundo. Fin. Pero tenemos un problemón que se llama Partido Popular. Cuando gobernemos nos va a costar recuperar la confianza que se ha perdido en que sea la sanidad pública la que te resuelva el problema de salud y también en poner en orden la casa para que sea una maquinaria que funcione para el paciente, no para los negocios, ni para el PP, ni para la propaganda, ni para ningún interés espureo que hay siempre alrededor de la sanidad.

Es un problema de gestión o de falta de inversión.

De gestión y de recursos. Cuando vas al centro de salud y no hay pediatra, tienes dos problemas. Uno, que no has invertido lo suficiente en pediatras, no les has dado unas condiciones laborales lo suficientemente dignas para que se quede. Dos que has hecho de la atención primaria, que es el primer escalón, un lugar que está más identificado con entrar en un lugar antiguo, de beneficencia, que con la sanidad del siglo XXI que nos merecemos. Hay que abordar cómo se cuida el el alma mater de nuestra sanidad: los profesionales. Ahora mismo tienen bastantes pocas motivaciones para seguir trabajando por las condiciones que les pone el gobierno, por los insultos que les profiere el gobierno y por ese descrédito que se está intentando hacer del sistema que nos ha sacado las castañas del fuego durante la pandemia.

La candidata

¿Qué tiene usted que no tenga Juan Lobato?

Yo tengo un proyecto, una organización, una comunidad política llena de talento, capaz de de palpar el pulso a la Comunidad de Madrid. Tenemos otra manera de hacer política, llevamos tres años yendo barrio por barrio, yéndonos a Parla a ver qué ha pasado con ese instituto que no se ha construido en los últimos diez años, yendo a Coslada a ver qué ha pasado con esa escuela infantil que también llevan otros cinco años esperando. Yendo a Abrantes en Carabanchel, al Centro Salud en el que faltan médicos. La política se hace en los barrios, es la gente la que tiene la respuesta a muchísimas de las preguntas. Y esto es lo que hace que al final se nos reconozca como aquellos que hemos reconciliado a la gente con la política.

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Pero por qué alguien que se considera progresista tiene que votar a más Madrid, a Mónica García, y no a cualquiera de los otros partidos que se presentan en la izquierda.

Porque hacemos política de lo cotidiano, de lo cercano y de lo concreto. No hablamos de cosas abstractas ni nos metemos en debates espurios. El otro día estuvimos en el Patio Cañaveral y me decía uno de los asistentes al acto, que es de una asociación de vecinos, "vosotros qué proponéis?" No, nosotros qué proponemos no, ¿cuál es vuestro problema? Contárnoslo y esa es la solución. Os falta el metro. La propuesta es que llegue el metro al cañaveral. Os falta un centro de salud. La propuesta es que tengáis un centro salud. Y luego, tenemos muy claro quién es nuestro enemigo a batir, la señora Ayuso y las políticas que han llevado a la degradación de esta comunidad. Son dos modelos, el de la señora Ayuso y el nuestro. Y eso es a base de pico y pala y a base de ir trabajando. Y además nosotros ponemos en el centro la justicia social, la transición ecológica y los valores del feminismo.