Polémica

Sanna Marin, primera ministra de Finlandia, se defiende: "No he consumido drogas"

Sanna Marin, primera ministra de Finlandia, se defiende: "No he consumido drogas"

Agencia EFE

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"No tengo nada que ocultar. No he consumido drogas". La primera ministra finlandesa, Sanna Marin, no ha tardado ni un minuto en salir al paso de la polémica y ha negado que consumiera estupefacientes, tras filtrarse un vídeo en el que aparece cantando y bailando en una fiesta privada durante sus vacaciones con un grupo de amigos.

Antes de que la noticia se expandiese a la prensa internacional, Marin dio su versión este jueves en una entrevista para la televisión pública YLE. La joven primera ministra señaló que simplemente se trató de una fiesta privada en un domicilio particular con algunas celebridades finlandesas y negó rotundamente haber consumido drogas, aunque admitió haber tomado "bebidas alcohólicas de baja graduación".

"Estoy molesta por que estos vídeos se hayan llegado a publicar. La cuestión es que he estado de fiesta con unos amigos, bailando y cantando, aunque es cierto que alocadamente", dijo la joven primera ministra.

"Gente normal"

No obstante, se mostró dispuesta a hacerse el test de drogas si fuera necesario para demostrar que no tiene nada que ocultar. "Quiero mostrar que estos cargos también los ocupa gente normal, con una vida corriente. Tengo una vida familiar, una vida laboral y tiempo libre para pasar con mis amigos, exactamente como mucha gente de mi edad", dijo a YLE.

Marin, quien ya fue "criticada" por asistir al desfile del orgullo gay o por ir a un festival de "heavy metal" con una chaqueta de cuero, no ve ningún motivo para cambiar su comportamiento.

"Voy a seguir siendo la misma persona que hasta ahora y espero que la gente lo acepte. Vivimos en una democracia, en las elecciones se deciden estas cuestiones", afirmó.

Jefa de Gobierno más joven

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Desde que en diciembre de 2019 asumió su cargo, convirtiéndose entonces en la jefa de Gobierno más joven del mundo, Sanna Marin ha sufrido un escrutinio sin precedentes en la historia de Finlandia.

En diciembre pasado, su rostro llenó las portadas de los tabloides por haberse ido de fiesta a una discoteca unos amigos hasta las cuatro de la mañana y haber dejado su teléfono móvil oficial en casa. Ella se vio obligada a pedir perdón, pero recordó que llevaba encima su teléfono privado y que, de haber surgido alguna emergencia, se la habría podido localizar sin problemas.